| Es uno de los desagües
importantes del macizo kárstico de Andía. El manantial brota directamente de las rocas,
en el punto de contacto de las calizas esponjosas y las margas impermeables que forman el
fondo del embalse subterráneo. El caudal medio aforado
en Arteta es de 3.000 litros por segundo, con acusadas variaciones estacionales. Arteta
surte de agua potable a Pamplona y a su comarca y fue la única fuente proveedora desde
1895 hasta la construcción del embalse de Eugui. El Ayuntamiento pamplonés municipalizó
el servicio en 1940. El nacedero está en el fondo de un desfiladero profundo en el que se
precipitan las aguas procedentes del valle de Goñi.
Nos encontramos en un entorno natural resultado de las prolongadas
convulsiones geológicas que tuvieron lugar hace millones de años.
De ese proceso geológico surgió este espacio en el que está enclavado el
Manantial de Arteta. En el interior de este paisaje rocoso se almacena una importante
cantidad de agua y a través del manantial los aporta cada día la riqueza de ese caudal
que atesora en las profundidades.
La Mancomunidad de la Comarca de Pamplona pretende con este centro de
educación ambiental poner a nuestra disposición la posibilidad de descubrir el
misterioso mundo de las aguas subterráneas que se ocultan tras el manantial.
En
1985 se inauguró la traída de aguas desde el Manantial de Arteta hasta los propios
domicilios. Los oficios de lavanderas y aguadores desaparecieron y dejó de ser
necesario ir a buscar agua a la fuente. La disponibilidad de agua marcó el inicio de
nuestra evolución social e industrial. La higiene personal, la industria, los servicios
públicos... una parte importante de la calidad de nuestros días quedó vinculado al
agua. Desde entonces las aguas del manantial han sido la solución para una población en
continuo crecimiento y progresivo desarrollo.
Este lugar estuvo cubierto por las aguas hace once millones de años. Las
precipitaciones y el viento erosionaron los materiales de la corteza terrestre y los
arrastraron hasta lugares alejados en cuyo fondo se depositaron. Por efecto de la
presión y la temperatura estos materiales se fueron transformando en rocas sedimentarias.
Poco a poco, las fuertes presiones laterales a que estuvieron sometidas las curvaron en
singulares pliegues o las rompieron en fallas. Esta zona sufrió repetidas fases de
inmersión y elevación de las aguas.
En el fértil valle de Ollo configurado por una
característica forma circular llamada diapiro se encuentra el Manantial de Arteta. Miles de
años de historia geológica explican que las rocas más antiguas, yeso y arcillas, por
efecto de las presiones laterales se movieran y rompieran las rocas superiores hasta
alcanzar la superficie. El arrastre, la erosión y la disolución de estas rocas por
efecto del agua hizo que el centro de la zona se hubiera transformando un valle en forma
de cráter de volcán.
La
Sierra de Andía es una zona kárstica. Un lugar que por sus características capta y
almacena en su interior grandes cantidades de agua. Las calizas, las rocas más abundantes
de la Sierra, se disuelven poco a poco por acción del agua con dióxido de carbono. Como
resultado de ese proceso de disolución se crea en el exterior un paisaje con formas
características que favorecen la infiltración, y en el interior una intrincada red de
regulación y almacenamiento de aguas subterráneas.
El
Manantial de Arteta es una de las principales salidas naturales de las precipitaciones que
caen sobre la Sierra de Andía. El agua del manantial es de buena calidad,
limpia y cristalina. No obstante, debe recibir en la planta potabilizadora de Egillor el
tratamiento y el control que garantice sus calidades y propiedades para el consumo humano.
Las aguas del manantial, junto con las procedentes del embalse de Eugi nos proporcionan
los 27 millones de metros cúbicos que consumimos al año en la comarca de Pamplona.
 La naturaleza ha sido generosa con nosotros
ofreciéndonos, segundo a segundo, una buena parte del agua que consumimos. Pero tiene sus
límites. Unos límites que debemos respetar haciendo un buen y racional uso del agua.
Unos límites que nos invitan a conservar este entorno natural y proteger el buen estado
de sus aguas subterráneas.

Horario de visitas Sábados, Domingos y festivos
de 12 a 14 Horas.
INFORMACIÓN
Mancomunidad de la Comarca de Pamplona
C/General Chinchilla, 7 CP 31002
Pamplona
Telf: 948 103100 |