Tema 2

EL JUEGO CON BALÓN

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Macuarium    

 

Daremos un repaso general a temas ya vistos en el Curso de I Nivel

 

  1. RECEPCIÓN 

Antes de hablar de la recepción, haremos una pequeña precisión: toda recepción es preciso realizarla con las dos manos, aunque muchas veces la petición se haga con una sola mano. Lo contrario dará lugar en la mayoría de los casos a un defectuoso control y por tanto a una pérdida del balón. 

Es muy importante facilitar al máximo la acción del pasador, y aunque lo normal es que sea verdad el dicho "la culpa siempre es del que pasa", lo cierto es que es imprescindible ofrecer las mayores facilidades al compañero que pretende enviarnos el balón. Para éllo usaremos las fintas de recepción y nuestro propio ingenio y habilidad. También será importante el concepto de "ángulo de pase" 

Técnicamente, la recepción del balón debe realizarse manteniendo los brazos extendidos pero con una ligera flexión al nivel de los codos. Para coger el balón hay "ir a buscarlo" y conseguir, de esta manera, amortiguar la fuerza con la que llega. Con este gesto obtendremos tiempo suficiente para cogerlo con firmeza y colocarlo rápidamente en la posición adecuada y poder continuar la acción con un bote tiro o pase. 

Además de esta técnica hay otros puntos a tener en cuenta por el receptor. Así, el jugador que debe recibir tiene que marcar claramente el lugar donde desea recibir el pase, debe señalar un "blanco" claro para el pasador con la palma de la mano (o con las palmas de ambas manos) Hay que pedir el balón lejos del defensor, protegiendo su llegada con el cuerpo, que se mantendrá ligeramente flexionado. Una vez recibido hay que colocarse rápido en la posición adecuada que veremos más tarde. 

Cuando la recepción es en movimiento, siempre deberá realizarse con ambas manos. Si la intención es seguir botando, deberemos simplemente detener la marcha del balón con ambas manos para impulsarlo ligeramente adelantado y poder seguir botando. Si por el contrario nuestra intención es detenernos deberemos realizar una parada, estudiadas aparte, tras atrapar el balón con ambos pies en el aire para evitar cometer alguna violación.

Como última precisión, un pase largo nunca debe dejarse botar antes de recepcionarlo, daríamos tiempo a la defensa a llegar y sería de mucho más difícil control.

  

2. SUJECIÓN DEL BALÓN

 Si tenemos el balón debemos tomarlo correctamente para poder efectuar cuantas acciones sean posibles en cada momento.

La mejor presa para sujetar el balón es mantenerlo entre las dos manos, con los dedos bastante separados y los pulgares casi tocándose y señalándose mutuamente. Esta posición nos permite gran rapidez en el pase, tiro, finta, bote, etc., con sólo un ligero juego de las muñecas. Podemos decir que todos los dedos de nuestras manos, excepto los meñiques, se hallan en el hemisferio más cercano a los pulgares, mientras que el otro hemisferio esta casi libre. En cuanto a la posición de las manos deben estar ligeramente ahuecadas y no posar las palmas sobre el balón. Si pintásemos con tiza el balón, nunca deberíamos mancharnos las palmas de las manos.

 

3. PROTECCIÓN DEL BALÓN 

Lo dicho anteriormente se refiere a acción técnica con las partes más cercanas al balón, es decir, dedos manos y muñecas. Sin embargo, cuando un jugador está en posesión del mismo, la posición de todo el cuerpo debe estar condicionada por las circunstancias.

Normalmente no deberemos dejar el balón a la vista del contrario, delante de nuestro pecho o barriga con los codos pegados a las costillas, cosa muy habitual en jugadores inexpertos y causa de muchas pérdidas de balón. Es más, sin proteger adecuadamente el balón, y si el defensa realiza la acción teórica de presionar el balón de abajo arriba es más que probable que podamos conseguir un excelente golpe en nuestro rostro, lo que pedagógicamente puede ser muy interesante de cara a evitar la misma acción en ocasiones sucesivas.

Así pues, el balón debe protegerse adecuadamente, además de sujetarlo correctamente. Para éllo hay que tener en cuenta dos conceptos fundamentales, que servirán también para cuando hablemos del bote de protección.

Primero. Balón alejado del peligro.

Segundo. Intentar poner algo más que distancia entre el defensor y el balón. Sirve casi todo: codos, antebrazos, espalda, glúteos, piernas, etc. Evidentemente para ésto usaremos los pivotes, que tienen la misma técnica que los descritos sin balón, pero con todo lo indicado anteriormente sobre la posesión del mismo, y teniendo en cuenta las reglas del pie de pivote que no permiten que éste sea levantado del suelo antes de botar o lanzar a canasta. Estas normas indican asimismo que sea cual sea la parada usada para detenerse el pie de pivote será siempre el más atrasado.

Todo lo dicho sobre protección del balón se extiende a todos los momentos del juego en que lo poseamos. Un momento en el que se suele descuidar esta protección es en las entradas a canasta con ligera ventaja, lo que hace que se pierdan muchas ocasiones de canastas fáciles por este motivo.

 

4. ACCIÓN SECUNDARIA: TRIPLE AMENAZA.

Aunque ya sepamos proteger el balón de las malas intenciones del contrario que pretende quitarnos lo que tanto trabajo nos ha costado conseguir, puede resultar un esfuerzo inútil si no hacemos algo más que protegerlo, porque no podríamos conseguir canastas, lo que al fin y al cabo es el fin último de este deporte. Por tanto se hacen necesarias, tras la recepción del balón, las acciones que nos puedan conducir a tal fin, es decir: pasar, botar o tirar.

La posición idónea tras recibir el balón es la que llamaremos de "triple amenaza", por ser la que nos pondrá en disposición inmediata para poder botar, pasar o tirar.

Esta posición parte de la descrita para la correcta sujeción del balón y protección del mismo; es decir, normalmente habremos marcado un pie de pivote y mantendremos el balón sujeto entre las manos de tal forma que un simple movimiento de las muñecas nos permita iniciar cualquiera de los tres movimientos indicados, ayudados por una ligera inclinación del cuerpo hacia delante, cargando el peso del cuerpo sobre el pie de pivote, permitiendo cualquier salida mediante el pie libre.

Ahora bien, para que la "triple amenaza" llegue a ser verdaderamente importante y efectiva debe ser exactamente eso: una amenaza, pues si sabemos positivamente que un jugador no va a tirar o penetrar habrá dejado de ser tal amenaza, por lo menos triple, será una "simple" amenaza mucho más fácil de defender. Claro ejemplo citado en todos los "libros" es el de Ossola, antiguo base del Ignis de Varese que no miraba prácticamente el aro, lo cual facilitaba las ayudas sobre Raga y Meneghin verdaderas almas de aquel excelente equipo.

O sea, que no basta ser agresivos en defensa, como tomo el mundo reconoce, sino que es preciso, además, serlo también en ataque.

 

5. ARRANCADAS

Corresponden en su mecánica a las descritas sin balón, con la salvedad, importante, de que tendremos el balón en nuestro poder y, por tanto, serán de aplicación las reglas del pie de pivote, lo cual es importante por cuanto para arrancar siempre debemos mover un pie, convirtiéndose el otro en un pie de pivote aunque no hayamos realizado realmente esa acción. Por tanto no se puede mover el citado pie hasta haber salido el balón de nuestras manos para iniciar el bote.

Las arrancadas con balón también podrán ser:

Directas: El pie que inicia la marcha es el de la dirección a tomar. Es una salida más rápida que la cruzada aunque menos segura, por cuanto el riesgo de cometer violación es mayor y la protección que se da al balón es menor.

Cruzadas: El pie que inicia la marcha es el contrario de la dirección a tomar, cruzándolo delante del defensor. Es más segura que la directa por cuanto pone todo el cuerpo entre el defensor y el balón.

De reverso. Menos usadas pero muy útiles en determinadas circunstancias, como, por ejemplo al estar fuertemente presionados. Consiste en superar al defensor mediante un pivote de reverso y botar con la mano más alejada de él.

Las arrancadas deben ser explosivas lo cual permite obtener ventajas ante el defensor desde un primer momento. Recordar que la acción siempre va por delante de la reacción.

 

6. PARADAS

Puede parecer chocante el que se deba entrenar algo tan simple como las paradas, con y sin balón. Pero resulta que las paradas son un término fundamental en la aplicación de las reglas del juego que condiciona enormemente el desarrollo posterior del mismo. Además la parada va a condicionar la posición del cuerpo y, sobre todo, la de los pies en el momento de la detención. Hay quién llegó a decir que un jugador de baloncesto define su calidad en cuanto a la técnica individual, y por tanto en todo lo demás, en función de sus paradas.

Paradas en un tiempo. La mecánica es exactamente la descrita para las paradas sin balón. Puede realizarse al recibir el balón o tras realizar un bote. En ambos casos debemos agarrar el balón con ambas manos cuando nuestros dos pies estén en el aire. Insistir en el concepto de "aterrizar" y no saltar. Los pies deberán quedar paralelos para poder elegir pie de pivote, y rápidamente adquirir la postura de triple amenaza.

Esta parada es más rápida que la de dos tiempos, permitiendo, por tanto, realizar mucho más rápido la acción posterior. También ofrece la citada ventaja de poder elegir el pie de pivote.

Personalmente prefiero este tipo de parada. Puede ser una buena cosa el exigir a los jugadores que realicen este tipo de paradas en todos los ejercicios de tiro, aparte de para mejorar su rapidez de ejecución, para mejorar la tensión.

 

Paradas en dos tiempos. Técnica similar las paradas sin balón, pero recibiendo el balón en movimiento o tras atraparlo después de bote.

Los detalles son similares a los descritos con anterioridad.

Es una parada más lenta que la anterior y nos marca el pie de pivote necesariamente, aunque nos permite mayor equilibrio, y por tanto mayor precisión en el tiro a canasta, a costa de la rapidez. Podemos decir que si hacemos los gestos anteriores con la adecuada rapidez, la parada podrá ser en dos tiempos y el tiro será más cómodo y preciso.

Es también importante que el segundo paso sea normal y no excesivamente grande como se observa en muchos jugadores, sobre todo jugadoras, que para tirar de tres puntos sin pisar la raya necesitan tirar de ocho metros.

 

7. PIVOTES 

La técnica de los pivotes en cuanto al movimiento de pies y del cuerpo es igual que la de los realizados sin balón, con las precisiones que ya se hacen en otros puntos de este capítulo.

El balón siempre debe estar durante la acción lo más alejado posible del defensor, y no sólo eso, sino también con el mayor número de obstáculos posibles por medio (codos, espalda, etc.) Cuando se realiza un pivote con balón siempre habrá un momento en que cambiaremos el balón de lado lo que lo hará estar cerca del defensor, ese es el momento de ponerle mayores dificultades protegiéndolo con todo nuestro cuerpo.

Los pivotes servirán como protección el balón, como fintas (que se estudiarán aparte) y en general para mejorar la situación en el campo e incluso para poder lanzar a canasta.

Las reglas del pie de pivote exigen que no se mueva el citado pie hasta haber salido el balón de nuestras manos, sea para pasar, tirar o botar.

 

8. CAMBIOS DE DIRECCIÓN Y RITMO. Se verán en el tema 4.

 

9. PASES, BOTE, FINTAS y TIRO. Se verán en los temas 3, 4, 5 y 6.

 

10. EJERCICIOS. Vistos en el capítulo anterior.

 

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