Gobierno

 

 

Íñigo de Aranzadi y Pérez de Arenaza .- ( Exprofesor de Derecho Administrativo de la UCM y UAM )

 

La Confederación
Capítulo I 

 

            Un solo país: el planeta Tierra. Una sola raza: la raza humana. Un sólo gobierno: el gobierno mundial. Una sola moneda. Un solo Derecho: la ley natural que mora en el corazón de todo ser humano, aunque las más de las veces, escondido. Un solo ejército; el ejercito mundial, un solo uniforme. Un solo poder judicial mundial a la cabeza y como última ratio de los poderes regionales. Una sola policía. Una sola religión, la religión de Dios, independientemente de la forma y los nombres. Una sola filosofía, la filosofía del Amor, la Verdad, el Respeto y la Razón. Muchas regiones. Muchas lenguas. Muchas tradiciones. Un solo idioma oficial, el chino, el inglés o el español (por el número de las personas que lo han aprendido y por su idoneidad para ser aprendido), -en este punto habría que preguntar a los lingüistas-.

         Es la única manera para lograr la paz mundial. Y no solo la paz.

         Entonces el ejército no tendría la función de destruir al enemigo, porque no habría enemigo externo. Su única función sería la de mantener el orden nacional. El orden nacional sería obligatorio y podría mediar en los problemas interregionales. El ejército entonces podría ser fundamentalmente  humanitario para luchar contra los efectos de las catástofres naturales y el hambre. Y se podría luchar contra la droga en el mundo.

         Por ejemplo un problema como el de Gibraltar o el de la Isla de Perejil sería un problema de términos municipales.

         Pero la democracia tal y como la entendemos tendría que morir. Los parlamentos representan de aquella manera a la población, al pueblo, porque tienen los partidos políticos entre medias. Los partidos políticos necesitan financiación para sus campañas electorales y luego deben su poder a quienes les han financiado las campañas. Quien paga decide. Son algo muy parecido a marionetas en manos de intereses distintos a los del ser humano.

         La democracia moderna en Europa nació con la revolución francesa, rompiendo de una manera violenta y sangrienta con el régimen anterior, el antiguo régimen, el régimen de la monarquía. La definición de Tyrania que dan las Siete Partidas (Partida II, Título I, Ley X es “tanto quiere decir como Señor, que es apoderado en algun Reyno, o tierra, por fuerÇa o por engaño, o por traicion”.

         A partir de entonces han existido gobiernos basados en la representación. Pero la representación lo único que hace es reunir representantes que no se ponen de acuerdo en las cámaras o que se echan siestas si no cosas peores.

         Rousseau, teórico al que se debe la teoría del contrato social que ha inspirado todas las modernas democracias habla del parlamento como el corazón y del gobierno como la razón. Corazón no en el sentido de órgano físico, sino de órgano emocional, el término que utilizan los hindúes es hridayam. El corazón es el lugar donde se albergan los deseos. Los deseos son los que nos gobiernan. Pueden ser deseos legítimos y benéficos o pueden no serlo. Pero de hecho, el cerebro, el discernimiento, en concreto es el que debe elegir entre lo real y lo ireal, entre lo bueno y lo malo y está para proteger al corazón.  Según el teórico, la ley sería fruto del corazón de todos, de la voluntad general(voluntad proviene del verbo volo, querer, desear), quiso meter en el corazón a todos en su loable esfuerzo, pero en el corazón están los deseos. Según Aristóteles la Ley es la razón sin pasión. La razón sin deseo. Es decir la Ley es la voluntad de la razón pura, no el deseo del hombre que gobierna bajo sus particulares deseos y preferencias sobre la mayoría. El deseo del hombre mora en el corazón. Si el corazón no tiene deseos ¿entonces para qué una cámara?. La cámara no hace sino reflejar los distintos tipos de deseos del gobernante popular mayoritario.  Que no tienen porqué ser los más beneficiosos por el mero hecho de ser los deseos de la mayoría. Entonces quien manda, en teoría, son las mayorías, las mujeres, o los hombres, o los negros, o los blancos, o los viejos, o los jóvenes... creando diversidad, dónde sólo hay unidad. En el caso de un gobierno mundial la cosa se complicaría más, porque podrían ser los asiáticos o los africanos, los musulmanes o los cristianos etc...

         En la India antigua, si se extinguía la linea de sucesión de la corona, la tradición mandaba que se eligiera a un mendigo, para que gobernara el reino. Puede parecer una irracionalidad, pero no es tal.  ¿Qué desea un mendigo?. Una  vez fui a comprar tabaco, llevaba dinero, por la noche, a la vuelta me encontré un mendigo en el suelo con un cartón. Le pregunté que si quería algo, dinero, tabaco, comida, me contestó que no necesitaba nada. Ahora la razón puede aparecer más clara.

         Sócrates propone el gobierno de los sabios. Los sabios son aquellos que no son gobernados por la ley del deseo en su corazón. Son aquellas personas que tienen el corazón puro.

         En muchas tradiciones se consideró al gobernante o monarca como Dios.  Lo dice la Bhagavad Gita en el capítulo X “De entre los hombres, Soy el monarca”, lo dice la Biblia, lo dice el sintoísmo. Lo dice el mahometanismo. Siempre había un rey, hasta la revolución francesa. Si bien el sintoísmo mantuvo esta teoría  en la práctica hasta la II Guerra Mundial, momento en el que se vio obligado a dejarla.  En La Partida II, Título I, Ley VI de las VII Partidas de Alfonso X el Sabio se dice:

            “Vicarios de Dios sou los Reyes, cada uno en su Reyno, puestos sobre las gentes, para mantenerlas en justicia, e en verdad quanto en lo temporal, bien asi como el Emperador en su Imperio. Esto se muestra cumplidamente en dos maneras. La primera dellas es espiritual, segund lo mostraron los Profetas e los Santos, a quien dio nuestro Señor gracia de saber las cosas ciertamente, e de fazerlas entender. La otra es segund natura, assi como mostraron los omes sabios, que fueron conoscedores de las cosas naturalmente. E los Santos dixeron, que el Rey es puesto en la tierra en lugar de Dios, para complir la justicia, e dar a cada vno su derecho. E por rende lo llamaron corazon, el alma del pueblo de su Señorio. E bien otrosi como el corazon es vno, e por el reciben todos los otros miembros unidad, para ser vn cuerpol, bien assi todos los del Reyno, maguer sean muchos, porque el Rey es, e deue ser vno, por esso deuen otrosi ser todos unos con el, para seruirle, e ayudarle en las cosas que el ha de fazer. E naturalmente dixeron los Sabios, que el Rey es cabeça del Reyno, ca asssi como de la cabeça nascen los sentidos por que se mandan todos los miembros del cuerpo, bien assi por el mandamiento que nasce del Rey, que es Señor e cabeça de todos los del Reyno, se deuen mandar, e guiar, e auer vn acuerdo con el, para obedescerle, e amparar, e guardar e acrescentar el Reyno: onde el es alma e cabeça, e ellos miembros”.

            En las siguientes normas habla de que el Rey debe amar a Dios, temer a Dios, servir y loar a Dios, no debe codiciar riquezas, que no debe codiciar ser muy vicioso, cómo debe decir sus palabras, no decir palabras inconvenientes, debe vestir muy apuestamente, debe ser  virtuoso, no debe codiciar cosa que sea contra derecho, debe tener amor por el conocimiento, debe ser graciado y franco, moderado en la comida y en la bebida, cómo debe ser la mujer del rey, cómo debe amar a sus hijos, que no debe tener malquerencias... Sin embargo los monarcas se “endiosaron”. Se olvidaron de educar a sus hijos para ser reyes.  El monarca tiene que estar rodeado de personas sabias que lo instruyan, controlen, adiestren, asesoren. Un buen ejemplo de ello lo tenemos en Alfonso X el sabio. El Gobierno no puede quedar en manos de una sóla persona que gobierne a su albur, según sus propios deseos en perjuicio del pueblo. El poder tiene origen divino y su destino es gobernar en favor del pueblo. Pero no solo el poder, la riqueza también. Pero tanto uno como la otra si no se manejan con la debida diligencia conducen a la destrucción. Si no se cuidan. Pero el Rey no está encima de la ley, porque la ley es Dios. La verdadera ley es la voluntad divina.

           Hemos nacido para servir, todos y cada uno de nosostros. Hay una bella historia, una vez una persona se murió y fue al cielo. Vió que allí había grandes cantidades de comida y unas cucharas muy largas para tomarla, todo el mundo estaba gordo, bien alimentado y feliz. Luego bajó al infierno. Había la misma cantidad de comida y las mismas cucharas pero todo el mundo estaba delgado, famélico o muerto de hambre. Nuestra persona les preguntó que por qué comían tan poco. Le contestaron que las cucharas eran muy largas y que por tanto no podían comer. Lo único que pasaba es que en el cielo, los unos se daban de comer a los otros.

       El sistema de elección de los gobernantes no puede estar basado en la representación. Sino en la elegibilidad, en las cualidades que debe tener el gobernante. Tiene que tener una gran capacidad de discriminación de distinción, de análisis, de autoindagación, capacidad de decisión,  capacidad de mando, debe saber obedecer. Rectitud de la razón,  sabiduría, en la falta de deseos en el corazón.  Debe cuidar mucho su alma, debe de tener el corazón puro. Es por ello que son los sabios los que deben gobernar. Los que tienen el corazón puro.

       El parlamento nació, en la edad media con un fin muy determinado poner coto a la potestad de imponer tributos que tenía el monarca. ¿Por qué? Porque el monarca entonces es que ya no gobernaba en favor del pueblo, sino en su beneficio personal o para mantener con un alto coste un ejército por causa de ideas expansionistas. Nos encontramos que la democracia está basada en un sistema de límite del control absoluto del monarca. Luego olvidó al monarca y tomó el poder por la fuerza, con violencia, sangre y guillotina en nombre de la libertad y la igualdad y la hermandad. Al igual que han hecho muchas religiones en el mundo en nombre de Dios. Es un sistema limitante del poder y los resultados de ello están a la vista. Se sustituyó el gobierno de uno por el desgobierno de los deseos de la mayoría. El mejor sistema es el que propone Sócrates, el gobierno de los sabios.

       Es por ello que el sistema de representación política actual, basado en el poder sobre los medios de comunicación y en la financiación por parte de las empresas, en favor de intereses particulares  tiene que ceder. Quien tiene la información y la desinformación, tiene el poder.

       En es ser humano, solo hay un órgano que toma decisiones. Al igual debe de ser en política, si se ve toda la sociedad como un hombre.

       El mejor sistema de elección sería un sistema parecido al de la selección de las empresas privadas pero con un grupo de psicólogos de empresa, filósofos y religiosos que saben quién puede gobernar mejor de entre ¿quién?. El conocimiento de idiomas no es esencial, ni si quiera la titulación. Lo esencial es la capacidad de tomar decisiones y de saber lograr la concordia. Hay que poner a prueba al gobernante antes de darle el gobierno. El gobierno tiene que estar asesorado por un consejo de hombres sabios. Este consejo de hombres sabios tendría que estar formado por: un sociólogo-médico, un psiquiatra (regresivo), psicólogo, un yogui, un miembro de cada iglesia importante (alma), varios científicos (biólogo, oceanógrafo, físico, astrónomo, matemático, químico, ingenieros de telecomunicaciones, de montes, minas, obras públicas...) –la inteligencia racional-,  un arquitecto, un militar, un jurista, un economista, un experto en transportes, un estadístico, un experto en medio ambiente, un miembro de una ong ecologista, un miembro de una ong caritativa, y por supuesto por un grupo de historiadores (la memoria) y periodistas (memoria reciente). También en la mente está el aspecto creativo por tanto debieran formar parte del Consejo expertos de todas las artes.

            La cámara de representación formada por los gobernantes regionales  la única función que tendría es la de deliberar, llevar los asuntos,  peticiones e informaciones a tratar al Consejo.  Del Consejo dependería la Administración Central.

             Los sistemas económicos que hemos conocido en los recientes siglos tienen como base o finalidad la consecución de la riqueza personal (capitalismo) o la participación de los trabajadores en los sistemas de producción (comunismo). El comunismo ha caido. Pero tanto el comunismo como el capitalismo tienen su base en el materialismo. Necesitamos un sistema económico que no esté basado en el materialismo pero que tiene que tener presente la satisfacción de las necesidades elementales del hombre, del ser humano que pertenece a la raza humana. Pero la necesidad elemental del hombre es la felicidad como decía la Constitución española de 1812. Pero se ha contrastado que la felicidad no la da el dinero, ni el poder. Hay que buscar la felicidad de todos.

                   No es imprescindible pero se puede crear una teoría económica no materialista, lo cual pudiera parecer una contradicción en sus propios términos. Sin embargo es la única salida que le queda al planeta Tierra. El ánimo de lucro es la característica principal de los comerciantes o empresarios. En la actualidad existen numerosas ONG, que trabajan con personas que prestan sus servicios desinteresadamente. ¿Es necesario el dinero?. El dinero es una buena forma de medida del esfuerzo. Pero pierde su sentido cuando se permite que se acumule en muy pocas manos la mayoría y el resto se muera de hambre. Dinero tiene que ir relacionado a justicia. En nuestro planeta existen guerras, porque hay comerciantes de armas, existe inseguridad porque hay empresas de seguridad. Hay  mareas negras y contaminación porque hay empresas del petróleo y así sucesivamente.

             Hay suficiente riqueza para que todos los habitantes del planeta vivan bien, sirviendo a los demás y gozando de comodidades, sin necesidad de contaminar.

             Hay suficiente teconología como para usar una energía barata. Pero los dueños de la energía saben, que todo el mundo depende de ellos y esa dependencia les crea una fuente contínua de riqueza con la que llenar los bolsillos de unos pocos.

             Una sola cámara territorial y poblacional y un Consejo de hombres sabios. Se podrían seguir manteniendo las monarquías regionales, como símbolo histórico.

                   Si no se quiere la monarquía,  si se hace una cámara que pueda dictar disposiciones legislativas generales globales, para todo el mundo, ésta, en la actualidad podría estar basada en la democracia directa con un sistema de votos por internet. Pero la democracia no es el mejor sistema de gobierno.

                   Los parlamentos no son unos intrumentos adecuados para la toma de decisiones, debido a la gran cantidad de intereses que hay en juego y a lo poco eficaces que son y a lo complicado en la toma de decisiones.  Los parlamentos modernos representan un corazón con muchos deseos ¿Qué decisión es la más sabia, adecuada y beneficiosa: la opinión de una mayoría equivocada o la opinión acertada? Como decía Napoleón, cuando quiero hacer algo lo hago, cuando no lo quiero hacer nombro una comisión. Solo que no se trata de conquistar enemigos externos, sino enemigos internos. Valga la expresión en el sentido no militarista. Sino en el sentido de que en el proceso de la toma de decisiones, si bien el hecho de haber muchas personas da distintos puntos de vista, si la decisición depende de que se pongan de acuerdo la cosa cambia bastante y lo único que se consigue es perder el tiempo.

 

¿Cuáles son los enemigos de la Tierra?

 

      1º.- La degradación del medio ambiente es el principal problema que tiene nuestro planeta, no nos damos cuenta que vivimos del sustento que La Tierra  nos da, que lo más importante es el alimento. Que toda la población esté alimentada y bien alimentada es mucho más importante que la tecnología aereoespacial, que la informática y comunicaciones o demás.

       2º La tecnología está casi exclusivamente puesta al servicio del ánimo de lucro y de intereses corporativos o egoístas e individuales y no colectivos o mundiales. En cuanto un nuevo invento se produce, por lo general, se transmite de modo inmediato al mercado sólo si puede producir un beneficio económico a los accionistas de las corporaciones. Nuestro nivel tecnológico crece en proporción geométrica y al mercado no le da tiempo a asimilarlo y lo único que se consigue es crear basura tecnológica. El desarrollo tecnológico debe de ir por un camino distinto del mercado. Hay que pensar bien que inventos son realmente útiles y sobre todo en función de la degradación del medio ambiente o el impacto ambiental que pueden producir.

       3º Las sociedades mercantiles basan su funcionamiento en el ánimo de lucro en la riqueza personal de los fundadores o tenedores. De hecho su creación supuso la ruptura del principio universal de responsabilidad.  Por el cual todos responden de sus deudas con todos sus bienes pasados, presentes y futuros. Ese principio que dice que el que rompe paga. De repente se crea una entidad con personalidad jurídica distinta de la de los socios que puede contraer todas las deudas que quiera pero que las deudas que contraiga no las contraen sus accionistas.

        4º  Las armas.

             Rousseau hablaba del pacto social. Es curioso que desde el punto de vista jurídico se haya recibido el Derecho romano privado en la Europa continental, pero no se haya recibido el Derecho público romano. Sin embargo, Rousseau, funda el poder en ideas “ius privatistas”, en el pacto, en el contrato, en el negocio, que por otra parte normalemente tiene ánimo de lucro y así lo único que se ha conseguido es que la política sea un negocio. Está bien que todas las partes delegen en el uno. Pero para el gobierno se necesita el poder. Poder es mando. Lo más importante de las leyes es que se cumplan, no que existan. Actualmente lo que hacen los parlamentos es crear una ingente cantidad de papel, que luego no se utiliza, no se respeta, no se cumple y solo sirve para que muchísimas personas tengan que estudiar complicadísimas y múltiples leyes con los posibles conflictos de aplicación y lagunas que surgen. Y que luego no sirven para nada, porque sencillamente no se cumplen o son ineficaces o complican tanto las cosas que un Juez para tomar una decisión en un caso concreto, casi tiene que hacer una tesis doctoral previa. Algunos aspectos de esto han sido puestos de relieve por Alejandro Nieto en su libro “la nueva organización del desgobierno”.

                   Si todos siguieran el “tria iuris preceptae” romano de vivir honestamente, no hacer daño a nadie y dar a cada uno lo suyo no habría ningún problema y no se necesitaría más ley que esa. Pero este planeta-país debe de aspirar a más, a llenar el corazón de sus ciudadanos de bellas y hermosas cualidades.

                   Al igual que se alimenta el cuerpo, hay que alimentar la mente. La mente se alimenta de impresiones (como por ejemplo la visión de la naturaleza o escuchar un bello concirto de música), de pensamientos (buenos pensamientos). Dependiendo de los sonidos con los que se alimente la mente, así será la salud. Si en una habitación (mente), huele mal (hay malos pensamientos), hay que abrir las ventanas (sentidos) y ventilar. Pero si la mente se alimenta adecuadamente, no hace falta ventilar.

             ¿Cuál es la cualidad que requieren las distintas administraciones regionales? La obediencia y el servicio. Acatar las órdenes mundiales. Sin embargo deben de tener libre margen de maniobra, de apreciación. Hay que confiar en la Administración.

             Obediencia es una palabra que está perdiendo sentido hoy en día. Sin embargo mandar es lo mismo que obedecer. Si el que manda no sabe obedecer a las necesidades que se le presentan, mal va la cosa. Si el cuerpo no obedece, entonces no nos podemos ni levantar de la cama para ir a trabajar.

                   Lo que confiere el control y hace que los deseos verdaderos puedan llegar a convertirse en realidad es el control sobre la mente. Tener el discernimiento para no alimentar pensamientos negativos o degradantes de uno mismo. Tener el autodominio de comer con disciplina solo cosas beneficiosas, que darán salud y bienestar y hacer el ejercicio adecuado.

             Iyengar en su libro “la luz del Yoga” dice que solo hay tres leyes universales:

 

Ahimsa.- (la filosofía que patrocinaba el Mahatma Gandhi), la no violencia respecto de ninguna criatura. Y sobre todo la inexistencia de violencia innecesaria –por ejemplo matar un animal sólo por el placer de matarlo, sin aprovechar su cuerpo como alimento-.

 

Aparigraha.- No codiciar (también la patrocinaba Gandhi).

 

Continencia sexual.- (también la practicaba Gandhi). Que se podría traducir en general,  como un uso proporcionado del sexo. No por represión.

 

            Para la vida, es necesaria la violencia, por ejemplo cocinar, cortar alimentos. Es necesario codiciar en alguna medida dado que de lo contrario no iríamos a trabajar para ganar el sustento. Y es necesaria la reproducción (de lo contrario la raza humana se extinguiría). Las leyes, en este nivel, no son rígidas. Son un punto cardinal. Un Norte, podemos ir hacia el norte por la derecha o por la izquierda, por el NEste o por el NOeste, pero no podemos llegar al Norte por el Sur, salvo recorriendo todo el planeta. La clave radica en la proporción. Son puntos de referencia, no principios que haya que llevarlos hasta sus últimas consecuencias en todo caso. 

                  La no violencia implicaría la desaparición de las armas de todo tipo, sobre todo de las militares, en todo el mundo. Las últimas armas de fuego que desaparecerían serían las de la policía.

                   Es muy importante alimentar con cosas buenas la mente. La televisión es importantísima. La censura debe existir. La censura es la capacidad de una persona con discernimiento de no alimentar la mente con pensamientos degradantes y negativos. Es decir, no emisión de programas violentos o que patrocinen la violencia. Noticias positivas, evolutivas, no solo negativas. Tampoco se trata de tener engañado al pueblo, sino de cuidarle igual que se cuida uno.

 


Las Regiones
CAPITULO II

 

      En la historia, el regionalismo o cantonalismo o localismo se ha mostrado como una inclinación o tendencia. Su origen es histórico y tiene dos vertientes, confederativa como Estados Unidos; es decir muchos estados que se unen, la “unión”o federativo, es decir un Estado unitario que se descentraliza.

 

      El hecho de que existan distintos parlamentos con distintas leyes lo que hace es crear multiplicidad y más esfuerzo en que las leyes se tengan que cumplir, en más esfuerzo en que se tengan que conocer. Supone que esto esté prohibido aquí y no esté prohibido allí. Que no se tenga competencia fuera de la región. En la práctica del regionalismo español lo que pasa es que a nivel político, los políticos quieren de su competencia, se jactan de haber logrado muchas competencias, y luego a la hora de la verdad muchas veces lo que se plantean son conflictos negativos de competencias. Ninguna de las Administraciones con competencias posibles quiere actuar y el particular se queda sin la resolución o autorización que necesita.

       Es mejor que exista una autoridad general y una autoridad local, como ha existido en Francia (patria de la revolución francesa por otra parte), donde no ha existido un gobierno federal intermedio entre el gobierno central y el local, dentro de cada gobierno federal (cada actual nación).

       El Gobierno Central podría tener la última decisión final en cualquier asunto, por su cualidad. Sin embargo sus leyes debieran ser muy aforísticas,  filosóficas, abstractas, generales, universales, permanentes. Dejando libre margen de maniobra, de apreciación a los gobiernos regionales,  y el último poder, el municipal.

   


Interpretación Psicológica del Poder

CAPÍTULO III

       Hay una bella comparación: compara a la sociedad con el hombre. Parece una comparación renacentista, pero no lo es, en cuanto al tiempo, sí en la medida que toma al hombre y al cosmos, como la medida de todas las cosas. Igual que en el renacimiento se hizo la ciudad a la medida del hombre, la ciudad antropomórfica, Rodney Collins compara la sociedad con el hombre. El hombre tiene alma, ese alma estaría constituida por la religión de la sociedad.  Por las distintas religiones, que como dice Brian Weiss son como los radios de una rueda, todas van al mismo sitio, a Dios. El hombre tiene mente, esa mente estaría constituida por las universidades, los colegios y academias, por la televisión, la prensa y los libros que son los que pasan los pensamientos. El hombre tiene corazón que es el que bombea la sangre. La sangre equivaldría al comercio que lleva cosas de un sitio a otro. Pero la sangre no se queda con nada, simplemente lleva las cosas de un lado a otro, según se necesiten, también podría representar al transporte. De hecho la cantidad de sangre que bombea el corazón depende de la agitación o ejercitación del cuerpo o de la mente. Antes de que se ponga en marcha el cuerpo, ha existido un deseo en el corazón que lo ha hecho moverse. De hecho esa es toda la finalidad de la publicidad, poner el cuerpo en marcha en una determinada dirección: de la pastelería, de los grandes almacenes.. Las personas que meditan, pueden notar como a medida que se entra en meditación, el ritmo cardíaco disminuye. Los grandes yoguis de la India pueden incluso llegar a detener por completo el corazón por unos segundos, a voluntad.

       El cuerpo tiene brazos, que serían los obreros, el ejército. Tiene piernas que serían los medios de transporte. Tiene ojos que serían los telescopios astronómicos o las cámaras de televisión según mire hacia dentro o hacia afuera. Tiene sistema nervioso, que sería cualquier sistema de transmisión de información del cuerpo a la mente.

       La democracia supone que quien gobierna es el cuerpo. De hecho esa es la denominación que ha tenido en Francia al Parlamento (Corps Legislative). Es decir, gobiernan todos. Deseo que tiene el cuerpo se concede.

       Un reflejo de que esto es así, se puede ver en la importancia desmedida que se da hoy al cuerpo físico.

       El corazón es quien manda. Los deseos son los que mandan. El discernimiento ratifica el deseo lo único que hace es darle fuerza, es como la tecla “enter” del ordenador, primero hay que pensar si se aprieta o no. Es por eso que quien manda tiene que tener un corazón puro, para saber qué es lo mejor y no que es lo que apetece o la gente quiere, que no tiene porque ser igual o lo mismo, o simplemente coincidir.

       Había un escritor economista que comparaba la economía con el hígado. Decía que sólo nos damos cuenta de que la economía anda mal cuando ya es tarde. Cuando el hígado ya está enfermo.

       Por ejemplo, cuando el cuerpo tiene el hígado mal, lo que hace es pedir azúcar refinada, que es justamente lo que va a dar energía a corto plazo, pero luego va a perjudicar al hígado a largo plazo, es muy parecido a las opciones económicas, lo que funciona a corto plazo, normalmente a largo plazo no funciona. Aunque en medicina también se dice que ante una situación de carencia de azúcar (por ejemplo África), es mejor un exceso que un defecto para que no se produzca una lipotimia.

       La fuerza de voluntad, el autodominio, es justo lo que hace que el discernimiento, la razón, eliga y opte por la decisión de no dar azúcar al cuerpo. Así es como poco a poco se entrena y se fortalece.

       Solo puede gobernar quien se gobierna a si mismo. El ejemplo más claro de alguien que se gobernaba a si mismo lo tenemos en el Mahatma Gandhi. Gandhi formó parte del ejército sanitario inglés en la guerra de los Boers y en la rebelión de los Zulúes. Era capaz de andar 40 kilómetros andando con un enfermo en parihuelas y la mochila, tomando para ello sólo frutos secos y fruta. No probaba el alcohol, ni la carne, ni la leche y solo tomaba alimentos vegetales, a pesar de estar casado, era célibe. Y se hizo célibe porque, durante la rebelión de los zulúes, tuvo la ocasión de dar grandes paseos, y en ellos se dio cuenta de que si su mujer estuviera entonces embarazada, no podría cumplir con el servicio desinteresado que estaba prestando a la sociedad, a la comunidad.  Gandhi llevó a su nación hacia la independencia, respecto de un pueblo que lo dominaba por la fuerza y lo había conquistado, formó parte del Partido Congresista, pero no puedo llegar a ser el presidente de esa nación porque lo mataron poco antes de que se proclamara la indendencia de la India, que practicamente es obra de una sola persona: Gandhi.

       Sin embargo no se propone para el pueblo toda esta cantidad de autodominio, solo para quien manda.

       Al igual que en un hombre, sólo hay un órgano que toma decisiones, de la misma forma, en una sociedad debe haber un único órgano que tome las decisiones. Me estoy refiriendo solo a las decisiones importantes. Muchas funciones corporales funcionan por si mismas sin intervención del órgano que toma las decisiones en la mente.

 

El Pueblo

CAPÍTULO IV

 

        El pueblo es el cuerpo, pero también es el alma. Se dice que el cuerpo es el templo del alma. También se dice que desde que se han construido templos, Dios no ha habitado en ellos, pero que desde que se ha creado el corazón del hombre, Dios siempre ha habitado allí.

 

        Los individuos del pueblo son muy muy importantes. De hecho, las personas son más importantes que las cosas. Este es un principio cardinal muy muy importante para el gobierno confederal.

         En el Mahabharata se dice que las cuatro metas del hombre son la rectitud y el cumplimiento del deber (Dharma), la riqueza (artha), el placer (kama) y la liberación (moksha).             

 

Dharma

 

        El dharma, en esencia es el cumplimiento de la ley y del deber. Deber está relacionado con servicio. En las tradiciones orientales se habla del servicio desinteresado –aunque se cobre por ello-.  Es una actitud interior. Es muy muy importante que se ayude al hombre a elegir una profesión que le llene, en la que se sienta contento, alegre, cómodo. Eso es lo que hará que la célula  (sea de la naturaleza que sea), se sienta bien en el cuerpo.  Cada uno debe cumplir su función, con esmero. El mundo entero se beneficiaría de esto. Todos nosotros. Todos nosostros. Como dijo un sabio cuando le preguntaron: cada uno es el rey en su lugar. Lo que se tiene que saber  es qué lugar ocupa o debe ocupar cada uno.

         Para ello es muy importante que en la educación se sigan los criterios más adecuados para ayudar a elegir bien una profesión a cada cual, que satisfaga las necesidades reales del individuo, de la persona, del ciudadano.

         La interpretación de las castas (India) o estamentos (Europa) que se ha dado en la historia, entiendo que no es correcta. Las castas o estamentos (las partes del cuerpo), no deben ser cerradas.  Lo más importante no es pertenecer a una casta o a una clase o a un gremio, sino desempeñar bien y fielmente la función encomendada o elegida.

         El dharma más elevado es reconocer  que el espíritu supremo mora en el corazón de cada criatura viviente (Mahabharata).

  

Artha

 

        La riqueza, la abundancia es muy importante. Debe fluir. Hay que lograr que los impedimentos que impiden que fluya se vayan. Que llegue a todos, no por igual. No es necesaria la igualdad. También es justo que quien trabaje más, gane más. Pero debe de llegar a todos. Que no haya gente que se muera de hambre. Lo que no debe existir es la pobreza. No hay riqueza más dhármica que aquella que se usa para el bien de aquellos que carecen totalmente de ella.

         Se podría lograr un sistema económico que diera trabajo a todos.

         Pero el valor del trabajo es muy importante y no puede ser justo que uno tenga 100000000000000 y otro nada porque es imposible que uno haya trabajado 100000000000000 más que otro independientemente de las herencias.

         Como dice Shri Shankaracharya en la “Joya suprema del discernimiento espiritual”, la riqueza temporal es transitoria. Un día acaba. No nos la podemos llevar con nosotros, cuando abandonamos el cuerpo.

         Más importante es, la abundancia espiritual. La abundancia de virtud. La abundancia de valores y principios.

  

Kama

 

        El placer es importante. Existe el placer espiritual y el placer mundano. Todas las escrituras dicen que el placer no conduce a la felicidad. La Biblia dice que estrecho es el camino que lleva a la salvación. Sin embargo el placer es necesario, si no obtenemos placer espiritual, el placer del alma, el placer del corazón, entonces lo buscamos en los objetos exteriores. Casi todo lo que hacemos lo hacemos por placer espiritual o mundano.  En la medida está la virtud, hasta en el placer. Como decía Buddha no hay que tensar las cuerdas de la guitarra tanto que se rompan ni tampoco tensarlas tan poco que no produzcan música.

          

Moksha

 

        Esta es la meta más difícil. Y para ella se necesitan muchos hombres sabios.

  

Íñigo de Aranzadi y Pérez de Arenaza

Exprofesor de Derecho Administrativo de la UCM y UAM

  

e-mail ixaro@wanadoo.es

 

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