
El
Dr. Jonathan Reed es el protagonista de un caso de contacto extraterrestre de
tercer tipo, el cual ocurrió en los bosques del estado Norteamericano de
Washington, en el año de 1996. El Dr. Reed al pasear por el bosque, en compañía
de su perra, topó con un ser de apariencia humanoide, el cual atacó y mató
con sólo sus manos a su mascota, para luego ser tal criatura alienígena
derribada y aparentemente muerta por el golpe que le asestó en la cabeza con
una rama el mismo Dr. Reed. En el lugar de la lucha encontró Reed un artilugio
de apariencia metálica, el cual luego consideró como un brazalete a colocarse
en la muñeca. Reed se retiró del lugar después de encontrar además un objeto
levitante, a sólo unos metros del incidente, objeto que pos sus características
podría ser considerado el vehículo del ser. Reed retornó a su casa con
pruebas diversas del ese acontecimiento, tales como fotografías del lugar, del
ser derribado en el suelo y del “vehículo”, como además llevaba consigo el
cuerpo inerte del alienígena y el artefacto símil con un brazalete.

Luego
de que al día siguiente el ser recuperó la vida y estableció una relación
con gestos y sonidos con Reed, un grupo de hombres desconocidos asaltaron la
casa de Reed para llevarse casi toda la evidencia del caso, sólo siendo que
aparentemente el ser se escapó, quizás “teletransportándose”. El Dr. Reed
no se encontraba para su fortuna en ese momento en su casa, para al no poder
retornar más a su vida habitual, sólo le quedó el huir a Canadá, desde dónde
comenzó una vida a salto de mata, huyendo de esa organización que se empeñaba
en obtener toda prueba de ese encuentro, como así también eliminar a Reed
(para mayor información consúltense las páginas:
http://clubs.terra.com.mx/ovnis/articulos/IntencionesET/4962/Default.htm
http://www.ovnis.com.mx/ovni/jonathan_reed.htm
http://www.mountbaldy.com/lifestream/link.htm
http://www.mindspring.com/~fullburn/reed.html)
Actualmente
el Dr. Reed a publicado su experiencia en el libro titulado Odyssey Link
y es apoyado y protegido por una fuerte organización secreta que promueve
la investigación del fenómeno Ovni en el mundo y su impacto sobre la
Humanidad.
El
dispositivo que está bajo custodia del Dr. Reed, el cual se ha determinado
tiene como principal aparente función el de tele-transportar a su usuario, nos
ha llamado fuertemente la atención y deseamos sinceramente compartir ciertas
hipótesis que hemos desarrollado, como también información relacionada
respecto a características que hemos inferido se encuentran directamente
asociadas al fenómeno OVNI y directamente al caso del Dr. Reed.
1.
“Aspectos Bioenergéticos del Uso y Función del Brazalete”
a.
“Estructura Aparente del Brazalete y Análisis A Priori del
mismo”
Nos
basaremos primero en revisar algunos aspectos formulados por el Ing. Rodolfo
Garrido, el cual es colaborador del investigador mexicano Lic. Jaime Maussan.
Según su reporte se determinan las dimensiones generales del Brazalete tal
se define:
“Se
define además, de acuerdo al análisis llevado a cabo en la Univ. de Osaka,
que el Dispositivo está constituido por una sola pieza, con apariencia de
metal plateado, integrado por
finas membranas interveradas en 18 capas. Algunas de estas membranas se
miden con grosores de hasta 3 micras de espesor.
Además posee tres agujas de diversas longitudes cada una; cada una se
asegura en una base esférica formada de esmeralda. Una membrana de los
tubos extremadamente pequeños del carbón (nanotubos) viste el interior de
la conexión. Debajo de la membrana Este tipo de membrana axial se compone
de los nanotubos del carbón (tubos extremadamente pequeños del carbón)”.
“Se
cree que el brazalete es algún tipo de vínculo o enlace que opera en unión
con el objeto llamado obelisco, aunque pueda tener numerosas otras
funciones. Basado en la especulación del análisis que se condujo en Japón,
parece que uno de sus funciones es que sea un transmisor o receptor. También,
emite periódicamente pulsos diminutos de una radiación que es una indicación
de que aun funciona.”
Ahora,
según se le ha medido, el Dispositivo posee las siguientes dimensiones:
4 pulgadas de largo, 3.5 pulgadas de ancho, 2 pulgadas de alto y
pulgadas 3/16 grueso. Pesa 170.3 gramos. Está, según se indica en el
análisis de la Univ. de Osaka, constituido por varios elementos -algunos
conocidos y algunos desconocidos-, y es formado por finas capas.

“Los
símbolos negros asemejan jeroglíficos, que al parecer se trata de una especie
de control sensible como “almohadillas”. Estos botones, también se indica,
tienen la apariencia de estar mojados pero se encuentran secos.”
Adicionalmente,
según se transcribe del análisis mencionado,
hay “tres puntas en el interior parecidas a una aguja que parecen
ser una "bio-interfase" con el brazo del usuario, las cuales se clavan
firmemente al conectarse. El brazalete se activa y clausura, sin causar sensación
de dolor.”
Presentaremos
a continuación nuestras conclusiones y formulaciones referentes.
b.
“Hipótesis Bioenergéticas de la Función del Dispositivo”
i.
“Suposición de Región del Brazo en donde se Coloca el Brazalete
Correctamente”
En
la sub-sección anterior se describe el Dispositivo, y se hace
referencia, entre varias cosas, a que el aparato posee Tres Agujas, las
cuales se clavan en la piel o en el traje del portador del Dispositivo, para así
constituirse en una bio-interfase. Nosotros
consideramos que el área de cierre del Brazalete No es,
como lo ha venido haciendo equivocadamente el Dr. Reed y sus colaboradores, ni
en el antebrazo ni en la muñeca, sino en brazo a la altura de los músculos tríceps
y bíceps. Las razones son varias y las explicaremos a continuación:
1°.-
La
anatomía del ser extraterrestre poseedor del brazalete es humanoide, pero
difiere en las proporciones que posee con respecto aun un humano –por ejemplo,
el mismo Dr. Reed- en que sus miembros son muy delgados.

Notemos
al Dr. Reed y observemos su anatomía. Notaremos que su corpulencia humana
obedece tanto a su origen étnico, como también a su alimentación. Él es un
hombre de complexión robusta. Ahora comparémosle con otros miembros de su
equipo, específicamente con aquellos de origen anglosajón y veremos que tanto
el antebrazo del Dr. Reed como el de los demás norteamericanos es obviamente
mucho más grueso que el del extraterrestre.
2°.-
Esta
observación nos permite apreciar primero que el Dispositivo puede asegurarse
mejor en el antebrazo de un extraterrestre de la misma raza del poseedor o en un
humano con un brazo similarmente delgado. Un cálculo basado en las dimensiones
del Brazalete, nos permite determinar que se necesita poseer un brazo de
aproximadamente 21.5 cms. de perímetro (ó 8.5 pulgadas de circunferencia),
cerrando el Dispositivo a la altura
del conjunto muscular del húmero.
3°.-
El
hecho además de que el Dr. Reed nunca observó directamente al ser
extraterrestre portando el
Brazalete, pudo confundirlo al momento de
interpretar en dónde se coloca el mismo. Existen además factores biomédicos,
bioenergéticos, ergonómicos y cibernéticos que permiten además definir otras
razones del porqué el brazalete debe de ser usado sobre el bíceps y tríceps,
razones descritas abajo.
ii.
“Factores Bioenergéticos, Biomédicos y Nanobiónicos del
Dispositivo”
El
Dispositivo posee características que le permiten funcionar como una unidad
completa y funcional con su portador, al momento de que las agujas desempeñan
su función de biointerfase entre el ser humano o humanoide que lo use y el
Brazalete. Las agujas por lo tanto presentan un aspecto básico en el
entendimiento del uso y modos del Dispositivo.
Apreciando
el que la tecnología extraterrestre debe de utilizar aspectos de la energía
apenas sí vislumbrados por la humanidad, tendremos que echar mano de áreas del
conocimiento que consideran la energía y a la vida desde una perspectiva
más Unisista, más como un Holograma Dinámico. Tales áreas del
conocimiento humano las encontramos tanto en la Física Cuántica, en las Matemáticas
Multidimensionales como también en las filosofías Taoístas de Oriente.
Una
disciplina humana que utiliza agujas como biointerfases para un manejo de fisio-energías
es encontrada en la Medina Tradicional China, siendo el preciso exponente en
virtud a ello la Acupuntura. Tal ciencia médica se fundamenta básicamente en
lo siguiente:
§
Acupuntura
es el término empleado en Occidente -del latín acus (aguja) y punctura
(pinchazo)- para referirse al método terapéutico chino que busca
restablecer y equilibrar el flujo energético del organismo mediante la
estimulación con agujas de unos puntos en la piel. En China y Japón, donde es
muy popular, esta terapia suele combinarse con la moxa, que viene del japonés mókusa
o cono de la planta medicinal Artemisia Vulgaris, empleada para estimular
el punto con calor. Actualmente estos puntos se pueden estimular por otros
medios, como electricidad, productos químicos, láser o imanes. En
diciembre de 1979, la Organización Mundial de la Salud (OMS) tomó la decisión
de recomendar el tratamiento acupuntural en la curación de 43 enfermedades,
entre ellas el resfriado, la amigdalitis aguda, la jaqueca, la neuralgia del
trigémino, la ciática, los lumbagos, los tics, la gastritis aguda y crónica,
el estreñimiento, la odontalgia, los dolores agudos y crónicos de origen reumático
y las cefaleas.
§
Igual
que tenemos una anatomía y fisiología, tenemos en el cuerpo esta red de
canales o vías por las que fluye la fisio-energía o energía vital llamada en
China “Chi”.
§
Según
la medicina tradicional china, existen zonas cutáneas privilegiadas, que los
chinos llaman Tsing (pozos), relacionadas con los principales elementos y
funciones del organismo y por las cuales fluye la energía vital o fisio-energía.
Estas
zonas están repartidas por el cuerpo humano siguiendo trazados lineales,
llamados Meridianos entre los occidentales y King entre los
chinos, que son como analógicos “hilos de seda”, invisibles de tan tenues,
sobre cuyo recorrido es posible aplicar agujas para recuperar el equilibrio armónico
de la energía que caracteriza a las personas sanas.
§
Jing-Luo
es el nombre de los meridianos colaterales.
§
Jing
o Jing mai (meridianos) tienen el sentido de caminos: son como líneas
troncales; mientras que luo o luo Mai (colaterales ) tienen el
sentido de red: son ramas de los Jing y se distribuyen por todo el
cuerpo.
§
La
red anexa
de
meridianos de ligamentos es designada como Jing ji; y la de las zonas cutáneas,
como Pi bu.
§
Los
meridianos tienen un papel de comunicación entre la superficie y la profundidad
entre los órganos y las entrañas, y al asegurar la regulación de los excesos
y de las insuficiencias, permiten el mantenimiento del equilibrio energético de
todo el organismo.
§
Hablemos
del material. Las agujas tienen muy distintos efectos si se pinchan de un
material y forma específica. Las agujas pueden ser cortas o largas (desde unos
milímetros a más de medio metro, su medida es dada por pulgadas, Chones
en Corea y Cun en China), finas o gruesas, con punta afilada para punción
o triangular para sangrado de los puntos. (Originalmente están descritas nueve
agujas esenciales).
§
El
material del que están hechas es también muy influyente. No es lo mismo usar
en la práctica una aguja de plata que de oro (la plata seda, y el oro
tonifica), pero lo más corriente es utilizar las de acero quirúrgico
esterilizadas. (Actualmente se utilizan por precaución las desechables de este
tipo; las de oro se esterilizan en autoclave o se reservan para un único
paciente).
§
Respecto
de la técnica puede ser punción perpendicular u oblicua (con distintos grados
de inclinación), superficial o profunda (la inserción de agujas profundas
requiere una gran experiencia, profesionalidad y práctica) . Luego está la
forma de estimular el punto con la manipulación de la aguja, sobre lo cual
existen infinidad de técnicas, cuyo resultado es muy distinto. Lo importante es
saber hallar la cantidad y características del Qi
o Chi, estimularlo y manipularlo.
§
Las
energías, tienen –según los Chinos- dos polaridades, que se complementan,
que es el Yin y el Yang, tienen que estar en equilibrio. Los Chinos explican
como actúan las energías en el organismo regulándose unas a otras y lo
representan con un circulo con las 5 energías (pentacoordinación): fuego,
tierra, metal, agua y madera.
De
tal manera podríamos teorizar el que se considere la fisio-energía o energía
vital como una manifestación de un Campo de Energía Inteligente o expresión
del Campo Unificado, de forma tal que podría proponer que tal fisio-energía se
compone de cinco sub-campos representables matemáticamente con la expresión Πƒǖ,
donde
Π sería
el Campo de fisio-energía, y los subíndices serían:
A).-
ƒ
el
conjunto de resonancias de partículas subatómicas participantes en los
procesos de interacción bioquímica, quedando con el valor asociado en el
intervalo de 1-3 (leptones –electrón-,
bariones –neutrón y protón- y fotones), y
B).-
el factor ǖ
sería
considerado como el aspecto intrínseco de las partículas leptónicas y bariónicas
participantes en los procesos bioquímicos de la Vida, y tendría
correspondencia analógica con la arriba citada pentacoordinación, siendo el fuego,
la tierra, el metal, el agua y la madera las referencias simbólicas chinas de la masa, la carga eléctrica,
el spin intrínseco o momentum angular, el momento magnético y –quizás- el número
cuántico bariónico de la carga fraccional de los Quarks
Además,
el considerar las agujas del Dispositivo como bio interfases que estimulen,
sintonicen o manejen las energías fisiológicas
y cuánticas del usuario a través de conectarse con los flujos de “Qi” que
corren por el cuerpo, queda en acuerdo a la propuesta de considerar el que el
Brazalete se coloca en el área del brazo sobre el conjunto muscular del
bíceps-tríceps, esto por la razón de que los meridianos energéticos que
recorren el húmero poseen precisamente unos puntos o Tsings que pueden
ser adecuadamente estimulados o “enchufados” por las agujas del Brazalete;
de acuerdo a la Acupuntura, tales puntos de “enlace”, “enchufe” o
“conexión” serían los representados en el diagrama de abajo con las claves
PC2, LU3 (Tianfu) y LU4
(Xiabai).
Estos
puntos de acupuntura al ser trabajados médicamente tienen influencia sobre órganos
tales como los pulmones, estómago y cerebro, pero además existe la posibilidad
de que el Dispositivo pudiera entrar en fase con otras funciones y energías
asequibles por medio de la tecnología del Aparato. Pero cabe ser precisado que
la Medicina Tradicional China le da una relevancia marcadísima a los pulmones,
estómago y cerebro, por la razón de que el humano es un ser energéticamente
bipolar, o sea, que capta y conduce dos energías, a saber son el Yang,
el cual es positivo y asociado al Cosmos, determinándose que es absorbido tal
Yang por el humano a través de la respiración pulmonar de unos corpúsculos
sutiles llamados en conjunto Prana. La otra energía absorbida por
el humano es el Yin, el cual está dotado de polaridad negativa
y se asocia su fuente en la Tierra, la cual nos lo provee el Yin por
medio de los alimentos, los cuales obviamente son procesados y absorbidos
primeramente en el estómago. El cerebro es obviamente el centro de
procesamiento de todos los algoritmos biofísicos y bioquímicos desarrollados
en el cuerpo y en la mente, centro de la conciencia, u además una complejísima
matriz holográfica. De tal manera queda evidente la relevancia de los puntos
PC2, LU3 y LU4 en relación de su asociación con los dos órganos que
primeramente asimilan las energías llamadas Yin y Yang, energías que podrían
ser muy bien la expresión de la fisio-energía. Entonces
podríamos seguir de tal manera con la hipótesis de que tales puntos de
acupuntura serían los necesariamente requeridos para establecer una adecuada
interfase con el Aparato, puesto que así el Dispositivo entraría en contacto y
manejo de estas fuerzas arriba referidas.
Sobre
esa línea de desarrollo lógico es necesario precisar el por qué al Dr. Reed sí
le funcionó el Dispositivo para teletransportarse al colocarse él tal Aparato
en el antebrazo:
Punto
I.-
El colocarse el Brazalete sobre el antebrazo, conectó las agujas sobre puntos
de Acupuntura co-alternos tales como los puntos representados en las imágenes
adjuntas, como LU7, LI6 y LI7 o SI7.
Punto
II.-
Tales puntos de acupuntura también tienen injerencia sobre los pulmones, estómago
y cerebro, pero de una forma que es menor quizás para los fines del
Dispositivo, por la razón posible de que son áreas más distantes del tronco a
comparación con los puntos PC2, LU3 y LU4.
Punto
III.-
Existe la posibilidad de que al haber ocurrido una previa empatía entre el ser
extraterrestre y el Dr. Reed, también se halla desarrollado una empatía energética
sutil entre el Dr. Reed y el Brazalete. Como el Brazalete es una Unidad
Biocibernética, debe de poseer una empatía o sintonía con su usuario
extraterrestre. De eso se obtendría la idea de que el Brazalete captó la
sintonía entre el Dr. Reed y el extraterrestre, y se sintonizó automáticamente
con el Dr. al momento de que él se quedó con el Aparato. De allí se obtendría
la concepción posterior de que el Dr. Reed pudo obtener un beneficio parcial o
sólo acceso a funciones limitadas del Brazalete por haberlo usado en el lugar
no más preciso, pero aún con la ayuda automática del Aparato al procurar
sintonizase con su nuevo usuario. Se sabe de uno de los colaboradores del Dr.
Reed que intentó utilizar el Dispositivo, y que al colocárselo alrededor del
antebrazo obtuvo un enorme daño y un inmenso como además prolongado dolor. Se
conjeturaría de ello que este colaborador al no estar beneficiado por una
sintonización previa con el Dispositivo automático, no pudo más que recibir
una desconfiguración severa de sus índices energéticos vitales.
Punto
IV.-
La idea de que el Dispositivo requiere una previa sintonización energética con
su usuario, se vería apoyada por el desarrollo de cierta tecnología de
ingeniería biomédica cuántica que aquí en la Tierra se ha obtenido
recientemente, la cual se hizo publica el pasado 18 de Julio de este año,
y obtenida por la Universidad de
Indiana. Tal tecnología se nombra de “Nanocifrado
Puntual Cromático para Prueba Rápida de ADN”. Esta tecnología obtenida
por investigadores de esa Universidad ha permitido
identificar las decenas de miles de genes presente en el genoma humano,
lográndolo hacer por medio
de usar nanocristales semiconductores, que
son a su vez sensibles a la luz ultravioleta.
La
técnica trabaja analógicamente como la asignación de un código de barras con
colores digitalizados, y con combinaciones de intensidad que se corresponden a
cada gene individual. Los investigadores predicen que hasta 40,000 genes podrían
ser estudiado en así como 10 minutos.
Punto
V.- Este
biochip –según escribe en su reporte el ingeniero biomédico Shuming Nie,
Ph.D., de la Universidad de Indiana, director de tal investigación- está hecho
de nanocristales semiconductores de Cadmio-Selenio revestido con Zinc-sulfíde.
Ahora, ante ello, podríamos nosotros por nuestra parte considerar que un
equivalente extraterrestre súper-avanzado a esta nanotecnología de
identificación de ADN podría estar presente en el Brazalete, siendo una
nanotecnología capaz de identificar no sólo la identidad genética del
usuario, sino también la función de onda cuántica característica del
portador del Brazalete. Esta función de onda estaría representada matemáticamente
en primera instancia por la expresión Ñ2y-(1¤v2)¶2y/¶t2=0.
Quizás el Aparato determine instantáneamente las características genéticas,
morfológicas, energéticas y cuánticas del portador eventual del Brazalete.
2.
“Aspectos Físico-matemáticos del Uso y Función del
Brazalete”
a.
“Métodos de Desplazamiento Espacio-temporal y Posibles Alternativas
Funcionales del Brazalete”
“El
hombre racional, al aferrarse tercamente a la imagen
de
sí mismo, se garantiza una
ignorancia abismal. Ignora el
hecho
de qué es la libertad de percibir
no
sólo el mundo que se da por sentado, sino
todo lo
que
es humanamente posible lograr. Tiembla ante la
posibilidad
de ser libre, y la libertad está al alcance de su mano.”
Carlos
Castaneda.
Tanto
en física teórica como en las paraciencias, la letra griega psi designa
lo desconocido.
En
su momento, Albert Einstein formuló una teoría que para la mayoría de los
científicos de su época sonaba totalmente descabellada,
sin embargo logró ser
presentada a la comunidad de física en una revista especializada alemana, y en
ella una
lectura cuidadosa
de esas ideas demostraba que
existía una obvia conexión con la ciencia aceptada en la primera década
del siglo XX. Era una teoría realmente nueva y auténtica, en la cual aparecía
una sensatez a primera vista, y algo que tenía primero que ofrecer, era ese
aspecto de conexión con el
conocimiento de la física ya previo. Era esa elegancia intrínseca, la cual
no la hacía parecer algo simplemente suspendido en el aire, y en eso se
distinguía de la pura especulación hueca.
La
física teórica más de frontera, se ha dejado adentrar más y más en el
inextricable dédalo del Universo, como un Teseo curioso e indagador sin perder
ese fino hilo de conexión, en búsqueda de su Ariadna, y ha revelado la
existencia de un nivel de realidad sumamente fluido. Ante eso de nuevo nos
permitimos de nuevo citar al Dr. Carlos Castaneda: “...La mayor falla de
los seres humanos es mantenerse adheridos
al inventario de la razón. La razón no
trata al hombre como energía. La razón trata de instrumentos que crean energía,
pero jamás se le ha ocurrido seriamente a la razón que somos mejores
aún que los instrumentos: somos organismos que crean energía.”
Podríamos
determinar que la materia tiene, podríamos decir, solamente una tendencia a
existir. No hay objetos como tales, sólo existen conexiones, elementos
vivos y autoconcientes de energía que cruzan el Cosmos, según así lo postula
la Teoría de Supercuerdas. Sólo hay relaciones. Si la materia colisiona, su
energía se redistribuye en otras partículas, en un caleidoscopio de vida y
muerte como la danza de Chalchiuhtlicue en la mitología náhuatl. En lugar de
un mundo sólido y real, la física teórica nos presenta una red evanescente de
sucesos, relaciones y potencialidades. Las partículas sufren saltos cuánticos,
transiciones repentinas, ahora comportándose
como unidades, ahora como si fuesen ondas. Las Teorías de Supersimetría
SU(8) y SU(9) contemplan el universo como una “matriz de dispersión” en la
que no existen partículas en absoluto sino solamente relaciones entre sucesos.
A nivel más primario, el universo parece paradójicamente global e
indiferenciado, homogéneo pero al
mismo tiempo con rupturas locales del continnum y, esa estructura inconsútil
engendra de alguna forma el intrincado tapiz de nuestra experiencia, una
realidad que de ninguna manera podemos imaginar.
En
la actualidad nos encontramos en los albores del desarrollo de una tecnología
que puede en algún futuro, permitirnos el desplazar materia a modo de
teletransportación. Existen, a saber, dos métodos que pueden permitir el
llevar materia organizada desde un lugar a otro instantáneamente.
1.
El
de transferir las características cuánticas de un objeto a uno de dos haces
coherentes de radiación, para luego comunicar al otro haz de radiación la
información cuántica del primero, y luego reincidir el segundo haz con otro,
para que de esa interacción se reconstituyan las características cuánticas
del objeto transportado. Para ello se requiere tanto el proceso de transformación
de la materia en energía, el de transferencia instantánea de información, y
luego el de transformación de la energía en materia de nuevo, pero ahora en
otro lugar.
2.
El
de hacer una transformación de las coordenadas de espacio-tiempo asociadas al
objeto a transportar, a través de una transliteración de la topología cuántica
fractal y “llevando” desde un lugar a otro distante al objeto
teletransportado.
Para
el primer método se requiere de la intervención de
fenómenos aspectados por la Teoría
General de la Relatividad y por
la Mecánica Cuántica. Las matemáticas pueden ir más allá que el sentido común:
el premio nobel de química de 1977, Ilya Prigogine, autor de la teoría de las
estructuras disipativas desarrolló un modelo matemático para describir una
extraña capacidad, autoorganizadora y trascendente, de la naturaleza, lo cual
se aúna a la otra prueba matemática a la que nos referimos de la física
posteinsteiniana. La prueba a la que nos referimos es el teorema de Bell,
enunciada por J.S. Bell en 1964, un fisico que trabajaba en Suiza, y la cual fue
confirmada experimentalmente en 1972.
El
fundamento del teorema de Bell había sido esbozado en 1935, cuando el Dr.
Einstein y otros dos colegas propusieron un experimento para demostrar supuestos
fallos en la lógica cuántica. Si la teoría de la Mecánica Cuántica era
correcta, decían, entonces un cambio en el spin de una partícula
perteneciente a un sistema de dos partículas, afectaría simultáneamente a su
gemela, incluso si ambas habían sido separadas previamente en el espacio. A
priori, la idea parecía absurda. ¿Cómo podían estar conectadas de esa
forma dos partículas separadas? Este desafío, conocido más tarde como la
“paradoja de Einstein-Podolsky-Rosen”, consiguió proyectar a la teoría cuántica
a un nivel desde el cual se logró enfatizar la extraña naturaleza del mundo
sub-atómico, cualidad que pretendemos nosotros considerar que utiliza la
tecnología extraterrestre de teletransportación. Lo cual nos lleva al
sorprendente teorema de Bell. De ello, al tanto de estos principios de la
naturaleza, se puede abordar el secreto del Brazalete. Podríamos considerar los
experimentos que muestran que si se separan dos partículas sub-atómicas idénticas
(o de paridad complementaria), y el sujeto experimentador cambia de
paridad a una de ellas, la otra cambia también instantáneamente su
paridad para seguir correspondiendo con su partícula complementara, aún cuando
la distancia entre las dos sea extremadamente enorme. Las dos partículas
permanecen, pues, misteriosamente en relación, aún más allá del espacio y
tiempo. Este sería uno de los elementos requeridos en la transferencia instantánea
de información cuántica requeridos para justificar los posibles principios de
función del Brazalete. Pensemos que ese
efecto se debe a una transferencia
de información cuántica, al menos en el sentido usual de la expresión.
Y también sería consecuencia sencillamente de la unidad de objetos
aparentemente separados, una especie de tronera cuántica a través de la cual
la física viene a admitir no meramente la posibilidad sino incluso de necesidad
de la visión unitaria de la mística: Todos somos uno. Quizás –o más
bien, seguramente- los extraterrestres deben los milagros de su tecnología al
apoyarse concientemente en estos fundamentos. Esto se encuentra ya enfocado
hacia la obtención de tecnologías capaces de permitirnos el teletransportar
materia, pues el
23 de octubre de 1998, en el
Instituto Tecnológico de California, E.U.A., un grupo de científicos
reportaron el haber sido capaces de transportar las propiedades cuánticas de un
rayo de luz especial de láser en otro rayo. Su técnica aprovecha la arriba
mencionada paradoja de Einstein-Podolsky-Rosen. Lograron confirmar que esta
comunicación fue más rápida que la velocidad de luz - que es por qué
esto es una paradoja, ya que nada, como se supone, es capaz de viajar más rápido
que la luz. Dos equipos europeos antes ya habían reclamado como suyo tal logro,
al reportar haber hecho tal teleportación, pero el equipo del CalTech dice ser
el suyo el hallazgo.
El
otro principio requerido, el de desmaterialización y materialización de un
objeto, sería comprendido al momento de observar en comprobación experimental
el principio de equivalencia Einsteniano de
E=m0c2 / (1-(v0/c))1/ 2,
desarrollado
en una experimento llevado a cabo el
19 de septiembre de 1997.
Esto es una inversión de ciertos procesos físicos ya conocidos. Los científicos
ya antes han sido capaces de convertir la materia en energía, y lo han hecho
durante años - por ejemplo los reactores nucleares-. Pero en el 97, un equipo
de 20 físicos de diversas universidades americanas logró lo opuesto. Ellos
convirtieron la energía en forma de la luz, en la materia. Estos científicos
sincronizaron dos rayos muy poderosos de luz, causando la colisión de fotones.
Al colisionar, se obtuvo como producto un electrón y un positrón.
El
segundo método, el de lograr un cambio en la topología cuántica del objeto,
se fundamentaría en procesos –aún hoy sólo a nivel teórico- derivados de
la Astrofísica Moderna. Ciertas soluciones derivadas de las ecuaciones de la
Relatividad General, permiten considerar el principio de un fenómeno llamada
“Worm Hole”. Este tipo de fenómeno exótico de la Física Teórica
sería comprendido de acuerdo a los siguientes principios matemáticos:
§
Dos
físicos estudiosos de los principios multidimensionales del universo, el Dr.
Reissner y el Dr. Nordström descubrieron la posible existencia de una alteración
del continnum espacio-tiempo representada como un campo gravitatorio de simetría
hiperesférica tetradimensional con características
ds2= - (1 - [2GM / c2r] + [ GQ2 / c4r2
] ) c2dt2 + ( 1 - [ 2GM / c2r] + [GQ2
/ c4r2])-2
dr2 + r2 (dq2
+ sen2 q
df2
),
ahora,
esto es la expresión matemática de un anillo de espacio-tiempo que permitiría,
al entrar en él, el ser desplazado en un espacio hiperdimensional de n>4.
§
Claro
que estaríamos hablando aquí de una singularidad de espacio-tiempo desprovista
artificialmente de su horizonte de eventos, la cual de acuerdo a los diagramas
de métrica de Penrose permitiría el desplazamiento instantáneo a cualquier
región del Universo, incluso a una velocidad que en términos profanos sería
mayor que la de la luz. Esta puerta de acceso a cualquier lugar del Cosmos sería
mucho más estable que las propuestas por el Dr. Hawking, quizás logrado por
una estabilización no comprendida aún por nosotros aquí en la Tierra.
§
Una
estructura reticular nanocristalina podría ser usada como celdillas de
resonancia o de aceleración de partículas capaces de lograr una violación de
una ley llamada de la paridad, lo cual a su vez permitiría desde la perspectiva
de la Teoría de la Gravedad Pentadimensional de los Drs. Kalusa y Klein,
obtener una distorsión controlada de la curva local del espacio-tiempo, a un
grado tal que sin la intervención de poderosos campos gravitatorios o
electromagnéticos, se pudiera crear una distorsión tal como la precisada para
tener un “Worm Hole” portátil, activable y ajustable a las necesidades del
usuario del Brazalete.
A
la luz de los anteriores formulismos, notemos además el que ahora ya muchísimos
científicos se sienten ya sorprendidos por el curioso paralelismo que guardan
sus descubrimientos con las antiguas descripciones místicas de la realidad.
Esas semejanzas han sido puestas de relieve por Gary Zukav en The Dancing Wu
Li Masters y por Fritjof Capra en El Tao de la Física. El libro de
Zukav toma su título de la expresión que se usa en chino para designar física,
wu li, traducible como “estructuras de la energía orgánica”. “El
teorema de Bell no solamente sugiere que el mundo es totalmente diferente de lo
que parece –dice Zukav-, “sino que lo exige”. Capra compara la visión orgánica,
unificada y espiritual de la realidad en la filosofía oriental con el paradigma
que está surgiendo en la física. En realidad está ocurriendo algo
apasionante. La Física ha “demostrado” de forma racional que las ideas
racionales que tenemos sobre el mundo que vivimos son profundamente deficientes.
El
pensamiento occidental está aún tratando de objetivarlo todo. Un sutra hindú
reza: “En este mundo cambiante sólo existe la mente”. Visión que formularíamos
con la siguiente cuestión ¿Será verdad que el mundo es traído a la
existencia, en algún extraño sentido, por el acto vital de participar?
Nuestra
lucha actual vista en los físicos avanzados como con los actuales maestros chamánicos
puede ser, pues, sólo una degustación de un esfuerzo humano intelectual
completamente nuevo, que no solamente quedará fuera de los campos cognoscitivos
aceptados o convencionales, sino que incluso se le describirá como no científico”.
Según Zukav, en algún sentido puede que nos estemos aproximando al “final de
la ciencia... por lo menos cómo la hemos conocido hasta ahora”. A la vez que
seguimos intentando comprender, estamos aprendiendo a aceptar los límites de
nuestros métodos reduccionistas. Sólo la experiencia directa puede
proporcionarnos un sentido de este universo no-local, de ese reino de lo
interconectado. La conciencia abierta puede hacernos traspasar los límites de
la lógica y de la percepción habitual, haciéndonos asomar a un conocimiento más
completo.
En
el curso de los años, muchos constructores del moderno pensamiento científico
se han dejado absorber profundamente por el intento de descubrir el papel de la
mente en la construcción de la realidad. El gran físico E. Schrödinger, por
ejemplo, ha podido decir que explorar la relación entre la mente intangible y
el cerebro mensurable es la única tarea importante de la ciencia.
Quizás
el Brazalete, como instrumento de una inteligencia extraterrestre, venga a
nosotros en este momento histórico para invitarnos a nos ser tan perezosos, y
entrar de lleno en el gran esfuerzo de pensar en realidad de una manera
independiente a lo que siempre cómodamente hemos aceptado como “realidad
convencional”. Posiblemente ha llegado el momento de hacernos responsables de
nuestras verdaderas capacidades.
b.
“Usos de los Campos Boltónicos en la Generación de Hiperdesplazadores”
“Se
dice que en el cielo de Indra, existe
una
red de perlas dispuestas de tal manera
que
si se contempla una se ven todas las
demás
reflejadas en ella.
De
igual forma, todo objeto de este mundo
no
es él solamente, sino que encierra
en
sí a todo los demás objetos,
y
está de hecho en todos los demás objetos”.
Sutra
Hindú.
Anónimo.
Durante
los finales de la pasada década de los 90’s, un grupo de científicos de
diversas disciplinas “coincidieron” en querer encontrar respuesta a múltiples
preguntas: ¿Por qué la incidencia de actividad telúrica y volcánica en
ciertas áreas, de acuerdo a un patrón físico oculto? ¿Por qué en ciertas áreas
de Noruega se observa una marcada presencia de misteriosas luces de origen
desconocido? ¿Por qué ciertas soluciones matemáticas a las ecuaciones de la
Moderna Mecánica Sub-cuántica indicaban la presencia de un nuevo tipo de
materia invisible, pero de efectos mensurables macroscópicamente? De éstas búsquedas
se conjugó un grupo heterogéneo de científicos llevados por el destino,
ellos, el Dr. David Fryberger, experto en Física de
Campos
y Partículas, el Dr. Erling Strand, meteorólogo, el Dr. Paul Devereux, vulcanólogo y geofísico, visibles en
la foto de al lado. Ellos han determinado una multiplicidad de relaciones y teorías.
Una de ellas que nos compete para el caso, es la de la existencia
de un nuevo tipo de materia sub-cuántica, llamada por el Dr. Fryberger
como partículas Boltónicas, las cuales se corresponderían a elementos de
naturaleza mucha más pequeña que los Quarks y los Gluones. Según el modelo
propuesto por el Dr. Fryberger, un cuerpo masivo en rotación, como la Tierra,
poseería desde una perspectiva hiperdimensional, una configuración tal que le
permitiría generar o captar un campo de energía con cualidades muy peculiares.
Estos Boltones poseerían la facultad de viajar a diversas velocidades, tanto
mayores como menores a la de la luz, podrían además por su configuración de
once dimensiones, desplazarse de un lugar a otro del universo instantáneamente
o hasta estar en dos lados o más lados simultáneamente. Poseerían carga eléctrica
y spin intrínseco fraccionario, además de una función de onda interpretable
en términos de una estructura de movimiento fractal. Los Boltones podrían ser
incluso la partícula intermediaria descrita en las Teorías de Campo Unificado.
Estas partículas podrían, adecuadamente manipuladas, permitir que un
dispositivo poseyese levitación antigravitatoria, superconductividad eléctrica,
impermeabilidad a los campos magnéticos, hipertranslucidez cristalina, sería
además facultado para desplazarse de un punto a otro instantáneamente, además
podía incluso condensar flujos intensos de energía en formas específicas de
materia organizada. Podría un dispositivo así también reorganizar la
estructura molecular, o atómica o hasta cuántica de un objeto cualesquiera,
por ejemplo. Un aparato capaz de manipular los Boltones podría constituirse en
un poderosísimo procesador de información, o sea en una computadora cuántica,
de tal poder como para sobrepasar en capacidad de almacenamiento y proceso a
todas las computadoras juntas de la Tierra. Los alcances de un aparato que
disponga del poder manipular los Boltones es inconmensurable.
El
Dr. Fryberger propone que una estructura multidimensional intrínseca a la
hipergeometría de la Tierra, se correspondería a
puntos geográficos y a líneas sobre la superficie en los cuales se
manifestarían grandes flujos de Boltones. De ser así, eso podría explicar el
porque existen áreas o lugares en donde se manifiestan fenómenos muy difíciles
o hasta imposibles de ser explicados por la ciencia actual. Nosotros hemos
calculado sobre la base de estos principios hipergeométricos, con fundamento a
un factor fractal, y hemos logrado un diagrama básico, presentado en la imagen
adjunta, con el cual intentamos indicar áreas, líneas y puntos en los que fenómenos
derivados de los Campos Boltónicos se manifestarían más extensamente. Como se
observa abajo, en nuestro diagrama queda posicionada la Cd. de México
precisamente en uno de los puntos de la retícula energética, siendo aquí un
punto amarillo. Esto intenta representar el que el D.F. es un poderoso punto de
expresión de tales campos de Boltones.

En
la actualidad estamos aún profundizando en los aspectos derivados de esta
Hiperestructura reticular, pero todo parece indicar el que permite comprender
una infinidad de fenómenos en virtud a las pautas y recurrencias ya registradas
anteriormente. Además parece indicarse que los ápices, vértices y áreas de
esta retícula poligónica pueden ser utilizados por esta tecnología
extraterrestre para obtener la energía necesaria para su adecuado
funcionamiento.
De
acuerdo a esta retícula por nosotros calculada, montañas de gran incidencia de
avistamientos, así como áreas y trayectorias del movimiento de los ovnis
durante las oleadas, parecen coincidir muy de acuerdo a estos trazos o líneas
de energía. Incluso es posible que sobre los puntos de color, el la intersección
de líneas, sea más fácil la manipulación de la tecnología asociada al
Brazalete. Esta Hiperestructura energética se adecua notablemente a las leyes
de la holografía.
Para
aclarar lo anterior, primero revisemos el concepto de Holograma: es genéricamente
el método de obtención de imágenes fotográficas tridimensionales. Las imágenes se
crean sin lente alguna, que esta técnica también se denomina fotografía sin
lente. Las grabaciones reciben el nombre de hologramas (en griego, holos,
'todo'; gram, 'mensaje'). Pero los principios teóricos de
la holografía no se remiten nada más hacia la obtención de imágenes
grabadas; más bien se refieren al concepto de estructuras matriciales mucho más
complejas. Estos principios fueron desarrollados por el físico británico de
origen húngaro Dennis Gabor en 1947, lo cual le valió la concesión del premio
Nobel. La primera producción real de hologramas tuvo lugar a principios de los
años sesenta una vez disponible el láser. A finales de los años ochenta se
comenzó la fabricación de hologramas en color, así como de hologramas
que cubrían
desde la
región del espectro de las microondas hasta los rayos X. También se
crearon hologramas ultrasónicos utilizando ondas de sonido.
Un
holograma se diferencia básicamente de una fotografía normal en que no sólo
registra la distribución de
intensidades de la luz reflejada, sino también la de fases. Es decir, la película
es capaz de distinguir entre las ondas que inciden en la superficie fotosensible
hallándose en su amplitud máxima, de aquellas que lo hacen con amplitud mínima.
Esta capacidad para diferenciar ondas con fases distintas se logra interfiriendo
un haz de referencia con las ondas reflejadas.
Así,
en uno de los métodos de obtención de hologramas, el objeto se ilumina
mediante un haz de luz coherente, un haz en el que todas las ondas se desplazan
en fase entre sí y que se genera con un láser. En esencia, la forma del objeto
determina el aspecto de los frentes de onda, es decir, la fase con la que la luz
reflejada incide en cada uno de los puntos de la placa fotográfica. Parte de
este mismo haz láser se refleja simultáneamente en un espejo o prisma y se
dirige hacia la placa fotográfica; este haz se denomina haz de referencia. Los
frentes de onda de este último, al no reflejarse en el objeto, permanecen
paralelos respecto del plano y producen un patrón de interferencia con los
frentes de onda de la luz reflejada por el objeto. Si éste es un punto, por
ejemplo, los frentes de onda del haz reflejado serán esféricos; el patrón de
interferencia producido en la película estará entonces formados por círculos
concéntricos, reduciéndose el espacio entre los círculos a medida que aumenta
el radio.
El
patrón de interferencia producido por un objeto más complicado también será
mucho más complejo, por lo que la simple inspección del holograma resultante sólo
descubrirá un complicado patrón de estructuras oscuras y claras que
aparentemente no guardan ninguna relación con el objeto original. Sin embargo,
si se contempla el holograma bajo luz coherente, se hará visible el objeto
grabado; y si se contempla el holograma desde diferentes ángulos, el objeto
también se ve desde distintos ángulos. El efecto tridimensional se consigue
porque el holograma reconstruye en el espacio los frentes de onda que
originalmente fueron creados por el objeto.
Una
muy importante aplicación la constituye el almacenamiento de datos digitales,
que se pueden grabar como puntos brillantes y oscuros en las imágenes holográficas.
Un holograma puede contener miles de millones de datos en un espacio realmente
reducido, permitiendo almacenar datos.
Iluminándola mediante un haz de láser con diferentes ángulos se pueden
recuperar selectivamente las distintas páginas o datos cifrados en el
holograma. Además si fracciona en múltiples pedazos la placa donde se ha
grabado un holograma, veremos increíblemente que cualquier pedazo de ella tiene
la facultad de poder reproducir entera la misma imagen.
El
diagrama reticular de la configuración energética y Boltónica de la Tierra,
tiene según nuestros cálculos, una configuración holográfica. Quizás la
estructura energética multidimensional de los los seres vivos y de la mente
autoconciente sea también similar a la de la Tierra. Y de ello podría valerse
la tecnología extraterrestre. A saber existen fundamentos para pensar que sí
es así.
El
Dr. Karl Pribram, neurólogo de Stanford, vio en el holograma
un modelo apasionante de la forma como el cerebro almacena, y hasta
procesa e interpreta la información cognoscitiva. Pensó él que si la
información se encuentra distribuida más que localizada en el cerebro, tal vez
sea un holograma. Tal vez el cerebro se ocupara de interacciones, interpretando
frecuencias bioeléctricas en toda su extensión. Posteriormente se fueron
encontrando lo que parecían estrategias de cálculo por el cerebro para sentir
y conocer. Parece que para poder ver, oler, degustar, oír, etc., el cerebro
lleva a cabo una serie de operaciones de cálculo complejas sobre las
frecuencias de los datos que recibe. La textura, los colores, o un olor dulzón,
por ejemplos, son solamente frecuencias cuando ingresan al cerebro. Así pensaríamos
que, estos procesos matemáticos tendrían muy poca relación, o quizás
ninguna, en términos de sentido común, con el mundo real tal y como lo
percibimos. Todo el código de interpretación y memoria se encuentra en
cualquier punto del medio. De tal forma, la mente física no es una cosa.
Sólo serían relaciones abstractas. Sabemos que el cerebro decodifica las
huellas almacenadas en su memoria, de un modo semejante a como la proyección de
un holograma decodifica la imagen original. Como la configuración grabada en la
placa holográfica no tiene dimensiones espacio-temporales, resulta comprensible
entender que de igual forma el cerebro se graba la información, y veríamos cómo
el cerebro holográficamente hablando, lograría trascender restricciones que el
mundo habitual podría de otro modo imponerle a sus procesos de conciencia.
La
psicología Gestalt se fundamenta sobre el siguiente principio:
Según lo que percibimos “ahí afuera” es lo mismo que existe en
nosotros dentro, en nuestra conciencia. Eso implicaría –deducimos nosotros-
que los procesos de interpretación del mundo son isomórficamente iguales que
el mundo mismo, o sea, que si el cerebro físicamente funciona como un
holograma, es que él es un holograma, entonces uno, el individuo interpretante
y conciente es también un holograma y por lo tanto ¡El Mundo mismo es en si un
holograma! Si la naturaleza de la realidad es holográfica, entonces el mundo es
realmente maya: una mera apariencia mágica. Su materialidad concreta es una
ilusión.
David
Bohm, discípulo protegido en otros tiempos por Einstein, propuso que el
universo sea interpretado como
un Cosmos
Holográfico. Él dijo
que lo
que vemos normalmente
es un
orden ex – plicado, des
–plegado de las cosas. Pero hay un orden subyacente, que es como el padre de
una realidad de segunda generación. A este otro orden lo llama orden im-plicado.
Este orden implicado encierra en sí nuestra realidad, de un modo muy semejante
a como el ADN presente en el núcleo de la célula encierra en sí toda la vida
en potencia y dirige el curso de su despliegue.
En
síntesis, la superteoría holográfica afirma que nuestros cerebros constituyen
matemáticamente la realidad sólida mediante la interpretación de frecuencias
provenientes de una dimensión que trasciende el espacio y el tiempo. El cerebro
es por lo tanto un holograma que interpreta un universo holográfico. Somos
realmente participantes en la realidad, observadores que afectan a lo observado.
Y esta participación podría se utilizada por las conciencias extraterrestres
para sus tecnologías. Vistos a esta luz, los fenómenos paranormales no son
sino subproductos de esa matriz omniubicua y simultánea. Los cerebros
individuales son pedazos de un holograma más grande. Bajo ciertas
circunstancias, incluso condiciones creadas ex profeso, tendría
acceso a toda la información presente en el sistema cibernético total. La
sincronicidad –esa red de coincidencias que parece testimoniar la existencia
de alguna relación o intención superior- encaja perfectamente en el modelo
holográfico. Tales coincidencias cargadas de sentido derivan de la naturaleza
estructurada, intencional y organizadora de la realidad matriz.
Sobre
estos elementos nos fundamentamos para considerar que los principios funcionales
del Brazalete son de naturaleza nanobiónica, holográfica, y hasta fractal, de
modo que en el Aparato existe un obvio sincretismo simbólico en la manera de la
estructura lingüística en que –aparentemente- se formuló la información
encriptada en los Símbolos grabados sobre su superficie.
atentamente
Físico-matemático
y Astrónomo, Universidad de Sonora
Co-director
de la Academia de Cosmobiología del Edo. de Dgo. , A.C.
Master
en Parapsicología, Facultad Libre de Altos
Estudios Paracientíficos –Barcelona, España-
Master
en Parapsicología, Open University of Advanced
Sciencies Ltd. –Florida, E.U.A.-
e-mail:
ingguerrero@prodigy.net.mx
Médico
Cirujano, Univ. Juárez del Edo. de Durango
Investigadora
de la Academia de Cosmobiología del Edo. de Dgo.,
A.C.
Master
en Parapsicología, Facultad Libre de Altos
Estudios Paracientíficos –Barcelona, España-
Master
en Parapsicología, Open University of Advanced Sciencies Ltd. –Florida,
E.U.A.-
e-mail:
viajera11@hotmail.com