BORRASKA. Ciberfanzine de literatura
subterránea. Número 5

MAMADAS
Miguel
Angel Sánchez Valderramma![]()
Ciertamente, recordaba como al estar sentado en una mesa de
plástico duro en una terraza de verano de un bar situado en la
parte céntrica de la ciudad, donde aparcan infinidades de
autobuses extranjeros que vienen turistas a contemplar esos
monumentos, esas culturas, o sea, una ciudad tan universal nunca
pueden faltar a los turistas, y el solecito en esta primavera eso
agrada a los turistas, cada vez más turistas
en mi ciudad, es algo positivo, al menos alteran las
costumbres y todo eso, estaría encantado no por mí sino por
muchas gentes locales que les dan por ver y pensar lo mismo de
siempre, la verdad es que no sé lo que digo, pero bueno, algo es
algo, por que la verdad es que llevaba una temporada de
vacaciones pues como tal, necesitaba un cambio de aire, un
funcionario como yo necesita nuevo estímulo, mis otros
compañeros no lo necesitan, siempre están contentos, yo no lo
estoy siempre, nací diría funcionario, o sea, hijos de
funcionarios, nací en un hospital público, me eduqué en
colegios públicos, y así sucesivamente, y bueno, mi historia es
otra a parte de la marca funcionarial, no hay más remedio que
trabajar en lo seguro, un trabajo fijo y para toda la vida, la
vida laboral hoy día está bastante mal, los contratos tienden a
ser temporales y todo eso, ser funcionario es como si le tocaran
la lotería, eso dicen las gentes. Los del bar me dicen...
"¡Paquito, que se te van los ojos, que no mires más a las
mujeres!", realmente los del bar siempre estaban de guasa,
por poco cambio de bar por no soportar las estúpidas bromas de
los camareros. Lo cierto, el otro día pensé en la palabra
"mamada", está al orden del día. Pasó uno
diciendo... "hoy prefiero la mamada", cosa que me dejó
estupefacto. Realmente tampoco entendí a qué se refería, lo
decía de un modo desvergonzado mientras paseaba por la acera
acompañado de un amigo.
Un día se puso cerca de mi mesa donde me encontraba una chica que pidio arroz con leche al camarero, el camarero con mucho gusto puso un tarrito de arroz con leche con su correspondiente cucharita.
La chica tendría unos veinte años, cómo chupaba la cucharita, absorbía la leche con suma naturalidad, tan sensual, verdaderamente me venía a la cabeza diversas escenas pornográficas, y por todos los lados, ligeras de ropas y de cascos, algunas chupando helados, los polos de helados que tienen formas fálicas, con qué delicia chupan los polos. ¡No se me van a ir los ojos!
Mamadas, mamadas.
Recuerdo en la infancia en clase alguien dijo ¡mamadas!, cosa que directamente la maestra de escuela dijo: ¡Eh, niños, esas cosas no se dicen, no estamos para guarrerías!
Hoy los altos señores moralistas hablan de política, de rectitud política, de lo mal que están las cosas del país, que los jóvenes son unos degenerados, y leen periódicos informandose, pero en el fondo esos moralistas aunque los rechacen desean una buena mamada, ¡también se les escapan los ojos viendo a las chicas chupar polos de helados como si chuparan pollas!
Perdone, Carolina de mi alma, que diga esas cosas, como un viejo verde, digo esas cosas por que por lo visto veo por todas partes falos y mamadas, qué quiere que te digas, las gentes prefieren mamadas, y cómo no, no has visto anuncios de chicas hermosas que comen buenos polos de helados, generalmente bombón, con qué delicia comen, no podrían simbolizar todo eso como falos. Los falos aparecen y desaparecen, como flash. Generalmente, podrían ser el tema del SIDA, las gentes prefieren menos las penetraciones sexuales, prefieren las mamadas, y por tanto aumentan las mamadas, técnicamente hablando felaciones o cunnilingüis. El otro día estaba con una chica en un coche, la iniciativa fue suya, fuimos a un descampado donde generalmente aparcan coches para practicar el sexo, generalmente he visto mamadas, y ella me hizo una mamada, absorbía el semen y luego escupía.
Antes le hice cunnilinguis. Una mamada.
Como mensajes subliminales, en las publicidades emplean masivamente el falo, aunque no se vea, sabes, a veces se ve como flash, pero no se ve, y sin embargo es lo que produce deseos en las gentes de comprar o de consumir o de imitar o no sé si me explico, el falo que no se ve y aparece como flash, como relámpago, como un cierto brillo, algo enigmático, es lo que masivamente, si presta atención en los mensajes subliminales, aparecen en las publicidades, guste o no guste mis apreciaciones, sé que hay gentes que en plan científico o no científico admiten eso del falo.
Y lo de la mamada, constato, deberían hacer estadísticas por ahí, vería cómo esa variante sexual ha aumentado últimamente, debido a varios factores, entre ellos, el temor al contagio de enfermedades sexuales, sida, y evitar el uso del condón (es poco fiable, no da gusto...), temor a embarazar o embarazarse, influencias de los medios audiovisuales (vemos como dije muchas publicidades relacionadas con chicas que chupan con gusto polos de helado. Y también en cine pornográfico utilizan masivamente las mamadas tanto felación como cunnilinguis-).
Para los psicoanalistas, el falo es el objeto de deseo, tengo entendido. Habría que preguntar a entendidos de psicoanálisis. Pero algo leí por ahí.
Había un cierto movimiento maquinal, como me dijo el otro día una amiga que se llama Carolina, en una cierta escena pornográfica que vio en Internet, esos vídeos cortos que se repite siempre lo mismo, o sea, para incitar sexualmente a que pinches con el ratón, a que piques nunca mejor dicho, como un cebo, pescar, eso, pues se trata de una mujer que con la mano masturbaba la polla, y en la polla salía esperma, y eso era repetido constantemente, sale y entra el esperma, como si no parara, marcha atrás y adelante, pim pam, para mi amiga Carolina todo es mecanicismo la sociedad esta.
Entonces, sentado en esa terraza del bar aquel, viendo pasar las gentes, los hippies abundan, y los turistas con caras embobadas contemplando todo, y las chicas chupando polos de helado, el solecito, además estamos absurdos con nuestros jerseis, ellos van en bañadores, como si acá hubiera playa, pero la diferencia de temperatura, veinticinco grados o treinta grados es para ellos un verano total, cosa que para nosotros los sureños es primavera, para los norteños es verano, y las playas progresivamente van llenado de bañantes. ¡Y venga con las mamadas! Glup, glup, glup...
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