INFOMED. Instituto Forestal Mediterráneo
Los alcornocales es un tipo de vegetación arbórea boscosa, donde destaca la presencia del alcornoque, Quercus suber. Este interesante árbol ha sido a lo largo de la historia muy apreciado por su gruesa corteza, que es el corcho; aún hoy en día todo el proceso de extracción y preparación de este elemento han necesitado de expertas manos y han sido labores muy arraigadas en nuestra comunidad, constituyendo un tipo de trabajo muy artesanal.
La presencia de este grueso ritidoma en el alcornoque, permite que resista bien los incendios forestales. Así mientras que la carrasca tras el paso del incendio es capaz de rebrotar de cepa; el alcornoque lo hace desde la copa, por lo que el tiempo de recuperación es más corto en esta última especie.
Otro detalle a tener en consideración es que los alcornoques solo pueden desarrollarse sobre suelos desprovistos de carbonatos (que son minoritarios en la Comunidad Valenciana). Son típicas las localizaciones de: Sierra de Espadán y Sierra de Les Santes en Castellón y Sierra de Calderona y Sierra de Marxuquera en Valencia. Las tres primeras localidades están directamente vinculadas con la presencia de rodenos, rocas areniscas procedentes del periodo del Buntsandstein; mientras que la última referencia se localiza en las proximidades de Gandía, comarca natural de La Safor, donde hay unos suelos descarbonatados, originados a partir de rocas carbonatadas que se han lixiviado a través de miles de años de fuertes precipitaciones.
Siendo la ausencia de bases en el suelo un requisito fundamental, no lo es menos que la estación tenga un registro de precipitación que como mínimo sea de unos 600 l/m2/año. Y que no sufra condiciones de continentalidad, todas las localidades mencionadas están muy cerca del mar por lo que tienen un claro efecto de amortiguación climática por el efecto Föehn.
El alcornocal en sí tienen como principal especie arborea a Quercus suber, en zonas degradadas entra el pino rodeno (Pinus pinaster). Como estrato arbustivo cabe citar la presencia del labiérnago de hoja ancha (Phillyrea latifolia), este taxon sólo aparece en las estaciones donde el gradiente de humedad es elevado. En el estrato herbáceo hay que hacer mención del helecho Asplenium onopteris, quien da nombre a la comunidad del alcornocal: Asplenio onopteridis-Quercetum suberis. Además, hay que destacar la presencia de zarzas y lianas como: Rubus ulmifolius, Lonicera implexa, Hedera helix, Smilax aspera y la monocotiledónea de hojas con nerviación penninervia (cual si de una dicotiledónea se tratase) que es el taxon Tamus communis.
Cuando se producen incendios repetidos en un alcornocal y la vegetación primigenia se degrada, aparece como etapa serial la formación de brezal-piornal denominada: Cytiso villosi-Ericetum arboreae; vegetación presidida por la leguminosa Cytisus villosus y por el brezo de gran porte Erica arborea. Esta asociación coloniza los suelos profundos y húmedos, localizados preferentemente en las vertientes septentrionales de las montañas.
En las caras sur, donde hay una mayor insolación, y por ello menor humedad, o donde los suelos son escasamente profundos (suelos esqueléticos, litosoles) se localizan dos comunidades. La primera de ellas es la denominada: Pino pinastri-Cistetum salvifolii. Es la asociación presidida por el pino rodeno y la jara con hoja de salvia; las jaras son especies muy heliófilas y se localizan cuando la cubierta arbórea ha sido severamente alterada.
La segunda comunidad que aparece en las zonas con grandes claros, y con sustrato de areniscas y conglomerados triásicas, ricos en cuarcitas, es la denominada: Thymo leptophylli-Cistetum ladaniferi, se trata de un tipo de vegetación donde dominan los tomillos, que se alternan con la jara pringosa de grandes flores blancas (Cistus ladanifer). El estado final de la degradación son los fenalares, herbazales de Brachypodium retusum.
Un último apunte para entender la estructura de los alcornocales, sería comentar que así como el pino carrasco es a los encinares, el pino rodeno es el pino que sustituye a los alcornoques en las zonas más degradadas.
Los alcornocales valencianos se han considerado históricamente como formaciones vicariantes de los alcornocales catalanes, pero los nuestros más empobrecidos en especies. Actualmente, se confirma por datos de laboratorio, que nuestros bosques tienen más afinidades con los existentes en Extremadura.