Educación postural |
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| El cuerpo humano durante la actividad diaria
toma variadas posturas, entre las cuales está la de
permanecer sentado. Esta postura, aunque parezca cómoda y nos proporcione descanso, puede llegar a ser un verdadero castigo para la columna vertebral, debido principalmente a que la espalda permanece en actitud pasiva. Pensemos que la columna vertebral es una construcción, que debe su solidez a su forma sinuosa, y a su base, la pelvis, que soporta todo el peso de la misma. Esta forma sinuosa permite a la columna resistir una fuerza de compresión que es diez veces mayor que la que resistiría si su forma fuera rectilínea. La columna vertebral es una estructura ósea relevante, por su carácter vital. En su interior contiene la médula espinal, procedente del cerebro, que en cada vertebra distribuye los impulsos nerviosos, imprescindibles para el funcionamiento de los órganos. Los discos intervertebrales actuan de almohadilla entre las vertebras. El conjunto de todas las partes que forman la columna vertebral, le confieren a esta un caracter funcional delicado, que requiere un minucioso cuidado. |
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Cuando nos sentamos en una silla
convencional, el cuerpo se adapta a la misma obligando a
la columna vertebral a adoptar una forma rectilínea, en
perjuicio de su natural forma sinuosa, y cuanto más
tiempo permanecemos sentados en la silla convencional
más forzamos a la columna a ajustarse a una forma
rectilínea. El uso continuado de la silla convencional fuerza a la columna, finalmente, a perder su forma sinuosa, llegando a producir una encorvadura defectuosa de la columna (cifosis) o una desviación del raquis con convexión lateral (escoliosis) o ambas cosas a la vez (cifoscoliosis). Dado que la columna vertebral sirve, entre otras cosas, para compensar desequilibrios al andar, cargar con algún peso, etc. el uso continuado de la sillas convencional puede llegar a causar dolores en la espalda, debidos a los cambios de curvatura de la columna descritos anteriormente. La cifosis, especialmente, puede llegar a tener las siguientes consecuencias: Hernia discal, Alteraciones digestivas, dolores de cabeza... |
| Para evitar lo anterior conviene pensar en
un asiento que al adaptarse al cuerpo logre que la
columna mantenga su forma normal, haciendo que la espalda
tome una posición activa. La silla ergonómica incita a la columna vertebral a tomar su posición normal desde su base, la pelvis, y a patir de ahí, al repartir los esfuerzos, favorece la respiración, realizandose ésta de manera completa, evita la pérdida de tonicidad y el relajamiento de los músculos abdominales, mejorando la digestión y evitando la posible formación de úlceras en el aparato digestivo. En Fusta Forma os hacemos llegar a todos, a través de su silla ergonómica, una valiosa ayuda para la correcta educación en la postura a la hora de sentarse, lo cual redunda en una major salud, colocando a tu alcance este elemento que facilita dicho objetivo. |
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