Los beneficios del tratamiento
del desgaste asociado al VIH son:
- el mantenimiento del peso y de la masa muscular
- el mantenimiento y mejora de la mobilidad e independencia del paciente, y en general una
contribución al mantenimiento de la calidad de vida
- un aumento de las reservas de energía
Los parámetros que pueden utilizarse para medir la eficacia del
tratamiento son el aumento en la masa celular, aumento de agua intracelular, descenso del
agua extracelular (edema y ascitis), y descenso de la grasa corporal; todos ellos pueden
obtenerse mediante la utilización del BIA.
En general, el tratamiento específico del síndrome de desgaste deberá ir acompañado de
un adecuado tratamiento antirretroviral, así como del tratamiento de las posibles IO y
neoplasias asociadas. Deben tratarse también la malnutrición y sus causas.
Por su parte, el tratamiento específico del síndrome de desgaste asociado al VIH puede
hacerse mediante varias aproximaciones, entre las que destacan estimuladores del apetito,
agentes anabólicos, inhibidores de citoquinas y hormonas.
Acetato de megestrol
Aprobado por la FDA en septiembre de 1.993 para el tratamiento de la anorexia,
caquexia o pérdida inexplicada de peso en pacientes con SIDA. Se trata de un estimulante
del apetito sintético (acetato de megestrol de progesterona) que ayuda a aumentar el peso
corporal. Se ha demostrado que una dosis diaria de 800 mg de megestrol en suspensión
durante 12 semanas conlleva un aumento medio significativo (aproximadamente de 7 kilos)
del peso corporal frente a un placebo: el tratamiento con megestrol muestra una curva
dosis-respuesta con menores aumentos de peso cuanto menores sean las dosis. Las dosis más
altas también provocaron una mayor sensación de bienestar. Sin embargo no se han
establecido las dosis optimas. Los efectos secundarios de megestrol incluyen:
- un descenso del 60% en los niveles de testosterona en sangre, lo que puede causar
impotencia en pacientes masculinos
- bajos niveles de corticotropina y cortisol en sangre, lo que parece sugerir un efecto
supresivo del fármaco en el sistema nervioso central que puede traducirse en una
insuficiencia adrenal
- una alta e inexplicada prevalencia de infecciones por cándida
- alteraciones menstruales y mamarias en mujeres, coléstasis intrahepática,
hiperglucemia.
Dronabinol
Aprobado por la FDA en diciembre de 1.992 para el tratamiento de la anorexia y
pérdida de peso asociada al SIDA. Este fármaco contiene el principio activo que se
encuentra en la marihuana, tetrahidrocanabinol, y tiene propiedades estimulantes del
apetito y antieméticas. Entre sus efectos secundarios destacaremos vértigos, confusión,
somnolencia y un "éxtasis" en función de la dosis utilizada. La confusión
asociada al uso de dronabinol puede presentar un problema cuando el paciente ya presenta
síntomas de demencia. Los efectos de dronabinol suelen desaparecer tras un año de
tratamiento. Las dosis de 5 mg 2 veces al día no han demostrado obtener ganancias de peso
con significación estadística.
Hormona del crecimiento humano
Una hormona recombinante del crecimiento humano (somatropim) (r-hGH), ha sido aprobada
recientemente por la FDA para el tratamiento del síndrome de desgaste asociado al SIDA.
Este fármaco está particularmente indicado para corregir las disfunciones metabólicas
del síndrome de desgaste, al provocar una rápida metabolización de los lípidos, la
oxidización de ácidos grasos y la generación de cetonas (por ello, se está
experimentando su uso en el tratamiento de las alteraciones metabólicas causadas por el
uso prolongado de inhibidores de la proteasa). La dosis diaria media es de 6 mg por
inyección subcutánea, y para que el fármaco sea efectivo se requiere una ingestión
adecuada de calorías. Los pacientes tratados con la hormona experimentaron significativos
aumentos de la función física y de fuerza, así como una autodescrita mayor calidad de
vida. En general, r-hGh se tolera bien, y los efectos secundarios descritos (edema,
entumecimiento de las articulaciones, diarrea), disminuyeron al reducir las dosis. No hay
datos publicados sobre uso de r-hGH durante más de 3 meses.
Terapia con sustitutos de andrógeno
El tratamiento de pacientes masculinos afectados por hipogonadismo mediante sustitutos
del andrógeno resulta en un aumento de la masa muscular magra y en una mejora de la
calidad de vida. Sin embargo, los efectos adversos de estas terapias pueden incluir riesgo
elevado de arterioesclerosis, enfermedades de próstata, apnea del sueño, policitemia, y
efectos hepatotóxicos. En el tratamiento del síndrome de desgaste asociado a la
infección por VIH con o sin hipogonadismo, se debería escoger el régimen farmacológico
más conveniente para las condiciones individuales del paciente. Además, periódicamente
deberán llevarse a cabo análisis de laboratorio, incluyendo tests de la función
hepática, niveles de colesterol y lípidos y lipoproteínas de baja densidad,
hemoglobina, tiempo de protrombina y, en mujeres con cáncer de pecho, niveles de calcio.
En el tratamiento de mujeres también deberán monitorizarse posibles síntomas de
virilización (agravamiento de la voz, hirsutismo, acne, clitoromegalia). Por último,
cabe señalar que para ser efectiva en el tratamiento del síndrome de desgaste asociado
al VIH, la terapia con andrógenos deberá combinarse obligatoriamente con una adecuada
nutrición y con alguna forma de ejercicio físico.
Testosterona
Esta hormona masculina es efectiva en el tratamiento del desgaste asociado al VIH y
del hipogonadismo. La testosterona aumenta la masa muscular, el crecimiento óseo, la
función sexual y la espermatogénesis: sus metabolitos (dihidrotestosterona y estradiol)
pueden tener otros efectos, como el crecimiento de la próstata, afectación del vello
corporal y facial, la formación de los huesos o el crecimiento de los tejidos pectorales.
Los niveles normales de testosterona en hombres son superiores a 10.5 nmol/L (>300
ng/dL), mientras que los hombres afectados de hipogonadismo tienen niveles inferiores.
Algunos autores tratarían con testosterona a los pacientes HIV+ con síntomas de desgaste
cuando los niveles de la misma sean menores a 14 nmol/L (400 ng/dL). En el caso de
pacientes sintomáticos con hipogonadismo, se ha propuesto el tratamiento con testosterona
cuando los niveles de la misma sean menores a 500 ng/dL..
En marzo de 1999 se han publicado los resultados de un estudio clínico
(Clin Infect Dis 1999;28:634-636) en el que varones con hipogonadismo y síndrome de
desgaste asociado a VIH continúan ganando peso corporal tras al menos 1 año de terapia
con testosterona. El estudio se inició con 5 pacientes a los que se suministró 300mg de
testosterona intramuscular durante 6 meses: seguidamente se realizó una extensión de
otros 6 meses, en la que el grupo de placebo inicial también fue tratado con la hormona.
Al final del período se analizaron los resultados para un total de 34 pacientes,
midiéndose la ingestión calórica, composición corporal, calidad de vida y función
hormonal e inmunológica de los pacientes. Se llevó a cabo también un examen prostático
y se midieron los niveles de antígeno específico de la próstata (prostate-specific
antigen), o PSA.
Los resultados demostraron que los pacientes que inicialmente recibieron placebo sólo
empezaron a ganar masa corporal magra tras cambiar a la terapia con testosterona. Del
mismo modo, los pacientes que desde el inicio recibieron la hormona continuaron ganando
masa corporal y, tras un año de terapia, habían ganado más que los pacientes que sólo
la recibieron durante 6 meses. Los efectos secundarios del tratamiento fueron mínimos, y
no se observaron nuevos nódulos prostáticos o incrementos en los niveles de PSA.
Basándose en estos resultados, los autores recomiendan el inicio de terapia con dosis de
mantenimiento estándar de testosterona en pacientes con síndrome de desgaste asociado a
SIDA e hipogonadismo. Asimismo, recomiendan que el tratamiento se mantenga durante al
menos 1 año, a menos que su uso esté específicamente contraindicado a causa de
problemas prostáticos u otras condiciones preexistentes.
Oxandrolona
Este fármaco promueve el crecimiento de las proteínas musculares: comparado con
otros andrógenos, sus efectos androgénicos son débiles, por lo que se considera
especialmente útil en el tratamiento de mujeres con síndrome de desgaste asociado al
VIH. El metabolismo de oxandrolona apenas utiliza el hígado, por lo que es bien tolerado
por pacientes con enfermedades hepáticas severas. En estudios clínicos con reducidos
números de pacientes, el tratamiento con oxandrolona ha conllevado una reversión de las
anormalidades en la composición corporal comunes en pacientes con pérdida de peso y
desgaste asociados a SIDA; en esos mismos estudios no se describieron efectos adversos
asociados al fármaco.
Otros
Se piensa que los pacientes que padecen un desnutrición severa presentan una alteración
en el metabolismo de las citoquinas. Dosis de 400 mg 3 veces al día de pentoxifilina
ocasionan una importante disminución de los niveles séricos de algunas citoquinas como
el TNF y de los triglicéridos. La talidomina se ha usado en pacientes con úlceras orales
a dosis de 100 mg 3 veces al día y se ha asociado con un aumento del peso.
Tratamiento del síndrome de desgaste asociado a VIH
- Tratamiento de infecciones oportunistas y neoplasias
- Tratamiento antirretroviral
- Tratamiento de la malnutrición: en presencia de anorexia: megestrol*, dronabinol*
- Tratamiento del catabolismo: r-hGH*, esteroides anabólicos (andrógenos)**
- Tratamiento del hipogonadismo: esteroides androgénicos, estrógeno y progesterona (en
mujeres)