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Punto por punto
Por su interés destacamos las
consideraciones que a principios de 1.997 se hicieron sobre la situación de la terapia
antirretroviralEl
tratamiento antirretroviral no lo es todo.
- El tratamiento antirretroviral debe integrarse en el
conjunto de los cuidados del paciente con infección VIH/SIDA: la profilaxis y el
tratamiento de las infecciones oportunistas, el apoyo psicológico y social, los cuidados
del paciente en situación terminal, la atención de las toxicomanías y el consejo para
reducir o evitar prácticas de riesgo.
La terapia 'combinada' es la base
de la terapéutica antirretroviral actual.
- En este sentido, deben ser reconsiderados los pacientes que
habían iniciado monoterapia con ZDV e incluso con ddl. Una excepción a esta
consideración es la profilaxis de la transmisión vertical del VIH, pues en la actualidad
sigue recomendándose la ZDV, aunque se están realizando estudios con fármacos más
potentes.
- Desde el punto de vista de cuántos
antirretrovirales incluir en las combinaciones, cualquier pauta con más de tres
fármacos debe ser considerada exclusivamente desde perspectivas de investigación
clínica. Esta valoración también se aplica en la actualidad a cualquier combinación de
dos inhibidores de la proteasa.
- Existen varias combinaciones de dos o tres antirretrovirales
que incluye uno o dos análogos nucleósidos junto a un inhibidor de la proteasa, pautas
que si pueden considerarse como propias ya de la práctica asistencial.
La infección por VIH ¿ hay que
tratarla 'cuanto antes y con intensidad' ?.
- Los avances terapéuticos recientes son muy esperanzadores
pero ¿ justifican iniciar tratamiento antirretroviral desde el momento en que se
diagnostica la infección, y además con los fármacos más potentes ?.
- No se dispone aún de una pauta de tratamiento curativo por
lo que el objetivo primordial es el mantenimiento de un nivel de replicación viral
suficientemente bajo con el que se obtenga una mayor supervivencia y una mejor calidad de
vida.
- Es necesario analizar el balance de los beneficios y riesgos
de cualquier estrategia terapéutica.
- Es importante diferenciar lo que debe ser una buena práctica
asistencial de lo que es hacer investigación con los agentes
antirretrovirales.
La carga viral está siendo un
instrumento para establecer pautas terapéuticas
- La información sobre la etiopatogenia de la infección VIH
es un elemento imprescindible al considerar las estrategias terapéuticas.
- En este sentido, el valor de la carga viral para conocer
el pronóstico de la infección y su utilización como variable de medida de la eficacia
de los fármacos en los ensayos clínicos, son fundamentales.
- La carga viral es un elemento que en la actualidad debe
pasar a incorporarse a la práctica asistencial.
Minimizar los efectos adversos y
las interacciones con otros medicamentos
- Desde la perspectiva de seguridad de los fármacos
antirretrovirales es fundamental minimizar los efectos adversos y las interacciones con
otros medicamentos de prescripción frecuente en los pacientes con infección por
VIH/SIDA.
- El objetivo es lograr que la tolerancia de la medicación
sea la máxima posible, favoreciendo así la adherencia al tratamiento, y en consecuencia
reducir en el mayor grado posible la aparición de resistencias del VIH.
La terapia combinada
En la actualidad los expertos en el tratamiento de la
infección VIH/SIDA están de acuerdo que el efecto de la asociación de dos o más
medicamentos antirretrovirales es superior al empleo de uno sólo (monoterapia), e incluso
que el tratamiento combinado con tres drogas es superior a la combinación de sólo dos.
No existen sin embargo estudios claros que demuestren cuál
es la combinación de antirretrovirales más idónea. Se están utilizando combinaciones
de 2 inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de los nucleósidos solos o
combinados con un inhibidor de la proteasa.
Las combinaciones que se están utilizando en la actualidad
son numerosas; muchas de ellas incluyen 3TC con otro inhibidor de la transcriptasa o con
un inhibidor de la proteasa; algunas combinaciones mantienen AZT o d4T por su buena
penetración en el sistema nervioso central. Tambien se están ensayando combinaciones
diferentes de 2 inhibidores de la proteasa.
Otra de las ideas que parece derivarse de la terapia
combinada es que la rotación de diferentes pautas podría contribuir a la mejora de la
calidad de vida de los pacientes VIH+ y a retrasar la evolución de la enfermedad. La
pregunta a contestar es cuándo es el momento idóneo para cambiar a una nueva
combinación diferente de fármacos. La contestación debería abordarse desde la
perspectiva más sencilla, cada cierto tiempo según se determine en diferentes estudios,
a la más compleja, que necesariamente pasa por la ausencia de algoritmos ya que sería la
individualización para cada paciente en función de su estado de salud, la evolución de
sus marcadores de progresión, especialmente la carga viral y la cifra de linfocitos CD4+,
y los tratamientos con antirretrovirales que previamente haya recibido.

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