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Tratamientos de
inducción y de mantenimiento Con la terapia triple de
combinación actualmente recomendada (2 NRTI + 1 IP) se pueden presentar importantes
efectos secundarios, que algunas veces obligan a suspender el tratamiento o a su cambio
por otras pautas con menos efectos adversos; de otro lado la toma de diferentes fármacos
en diferentes horarios muchas veces conduce a que el paciente tenga dificultad para seguir
las pautas fijadas por su médico. En un intento por mejorar la adhesión del paciente al
tratamiento, facilitando su cumplimiento, y de ocasionar menores efectos secundarios se
están estudiado la posibilidad de reducir el número de tomas (fundamentalmente a 2 con
los IP o 1 con ddI), el número de pastillas (implícito en los anteriores o con la
asociación de AZT + 3TC en una sola pastilla -Combivir-) o viendo si después de pocos
meses (de 3 a 6) con el tratamiento de combinación triple es posible reducir el número
de antirretrovirales. La propia patogenia de la infección VIH/SIDA parece ser un apoyo a
los razonamientos en los que se puede basar la terapia de mantenimiento; la replicación
del virus con producción de viriones se produce fundamentalmente siguiendo un modelo
bifásico; de un lado los linfocitos CD4+ activos, tanto de la sangre periférica como del
sistema linfoide, están sometidos a un recambio rápido (hemivida de algunas horas)
mientras que de otro las células crónicamente infectadas, linfocitos CD4+ inactivos y
macrófagos, produciría una liberación más lenta. El empleo de una combinación
antirretroviral potente podría ser suficiente para terminar con los viriones liberados
por los CD4 activos, con lo que descendería la infección de nuevas células, y en una
segunda fase, el tratamiento de mantenimiento podría ser suficiente para terminar con los
viriones liberados por las células crónicamente infectadas. En estos supuestos se basan
los conceptos de tratamiento de inducción que, con tres o más antirretrovirales,
buscaría reducir al máximo la carga viral (por debajo de los niveles de detectabilidad
de las técnicas usuales de carga viral que es de 400-500 copias/ml y de 40-50 copias/ml
para los test ultrasensibles) para después, con el empleo de menos, 1 o 2,
antirretrovirales, empezar un tratamiento que permita una mejor tolerancia y adhesión
para al menos mantener los niveles alcanzados.
Diferentes comunicaciones han demostrado que la realidad no tiene
porque coincidir con la teoría o que el conocimiento que actualmente tenemos de la
infección es todavía insuficiente e incompleto. Esta página es un resumen de las
diferentes aportaciones que durante 1.998 se han hecho a este tema.
En el estudio ACTG 343 se administró tratamiento de inducción con AZT
+ 3TC + indinavir durante 6 meses. Los pacientes tenían un recuento de CD4 superior a los
200/mm3 y una carga viral por encima de 1.000 copias/ml y no habían sido previamente
tratados con IP ni 3TC. De los 509 pacientes iniciales, 309 con carga viral por debajo de
las 200 copias/ml se distribuyeron al azar en tres grupos: AZT + 3TC + indinavir (no
cambio) o AZT + 3TC o indinavir (mantenimiento). Se consideró el fracaso virológico como
dos determinaciones consecutivas de carga viral por encima de las 200 copias/ml; en el
primer grupo se produjeron 3/104 (3%) fracasos, 24/104 (23%) en el grupo AZT + 3TC y
23/101 (23%) en los que recibieron solo indinavir. Las diferencias fueron
estadísticamente significativas.
Entre los factores que permitían predecir el fracaso virológico se
identificaron la presencia de mutaciones en la transcriptasa inversa (sobre todo en el
codón 215 que confería un riesgo 52 veces superior de fallo frente a los que no la
presentaban), el tiempo de tratamiento previo con AZT y la magnitud del aumento de los
linfocitos CD4.
- Havlir DV, Hirsch M, Collier A, et al. Randomized trial of Indinavir (IDV) vs.
Zidovudine (ZDV)/Lamivudine (3TC) vs IDV/ZDV/3TC Maintenance Therapy after Induction
IDV/ADV/3TC Therapy. [Abstract 780/LB16]. 5th Conference on Retroviruses and Opportunistic
Infections, Chicago, IL, 1998.
Otro estudio multicéntrico francés
(TRILEGE o ANRS 072) compara estrategias de tratamiento antirretroviral de inducción y
mantenimiento. A los participantes, con una media de CD4 superior a los 350 y carga viral
media de 4,48 log10, se les inicio tratamiento con una triple combinación de AZT + 3TC +
indinavir a las dosis habituales y se les mantuvo durante 12 semanas (inducción); con los
que se obtuvo una carga viral indetectable (< 500 copias/ml) se distribuyeron en tres
ramas: AZT + 3TC + indinavir (no cambio) o AZT + 3TC y AZT + indinavir (mantenimiento).
Del total de los 277 pacientes, 44 tuvieron una carga viral por encima del nivel de
detección durante los controles: 6/92 en la triple, 22/92 en el grupo AZT + 3TC y 16/93
en el grupo AZT + indinavir. La probabilidad de volver a detectar ARN del VIH en cada
grupo a los 6 meses fue: 10% en triple, 38% en AZT + 3TC, y 24% en AZT + indinavir lo que
supone diferencias con significación estadística (p<0,01). En un subanálisis de los
pacientes que consiguieron carga viral por debajo de las 50 copias/ml (72%) se llegó a
conclusiones similares con una mayor tasa de rebote de la carga viral en los grupos de
tratamiento doble.
- Raffi F, Pialoux G, Brun-Vezinet F, et al. Results of TRILEGE Trial, a
Comparison of Three Maintenance Regimens for HIV Infected Adults Receiving Induction
Therapy with Zidovudine (ZDV), Lamivudine (3TC), and Indinavir (IDV). [Abstract 779/LB15].
5th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections, Chicago, IL, 1998.
Por lo tanto este ensayo también parece
demostrar que los tratamientos de mantenimiento con combinaciones de dos antirretrovirales
no son tan eficaces como la terapia triple en lo referente al mantenimiento de los más
bajos niveles posibles de la carga viral. Estudios como los presentes sólo valoran los
criterios virológicos de evolución de la infección VIH/SIDA y su realización futura
debería reconsiderarse. Los datos de estos dos estudios sugieren que el tratamiento de
inducción temporal con una potente combinación de 3 antirretrovirales no debe ser
sustituido con terapias que reduzcan el número de fármacos a pesar de su mayor facilidad
para cumplirlo o la presencia de menos efectos secundarios. Algunas pautas con 1 fármaco
pueden favorecer, de otro lado, la emergencia de cepas resistentes con mayor facilidad que
las terapias de combinación.
Pocos meses después, en la XII Conferencia Mundial del SIDA, se ha
presentado una nueva valoración de un grupo holandés, estudio ADAM, sobre los
tratamientos de inducción y mantenimiento desde otra perspectiva ya que solo incluyen en
el estudio los pacientes que previamente han obtenido cargas virales indetectables con la
terapia de inducción.
En un estudio multicéntrico se empleó un tratamiento de inducción
con 4 drogas durante 26 semanas (medio año) consistente en dos NRTI (d4T, 40 mg c12h +
3TC, 150 mg c12h) y 2 IP (nelfinavir, 750 mg c8h + saquinavir-SGC, 600 mg c8h) en
pacientes sin experiencia en antirretrovirales y con más de 200 CD4+/mm3 (media en el
estudio de 420) y carga viral superior a 1.000 copias/ml (media de 4,6 log10). Las ramas
de mantenimiento consistían en mantener la inducción, d4T + nelfinavir o saquinavir +
nelfinavir y los pacientes se aleatorizaron en cada grupo. Salvo en 2 casos de elevación
de enzimas hepáticos no se observaron efectos secundarios que obligaran a los pacientes a
dejar el tratamiento. A las 8 semanas la media de CD4 era de 570 células/mm3. Cerca de la
mitad de los pacientes (27 de 56) tenían cargas virales por debajo de las 50 copias/ml
después del tratamiento de inducción y 25 se randominaron en las ramas del estudio. Tras
10 semanas de seguimiento no se había observado ningún fracaso virológico en ninguna de
las ramas lo que permitió a los autores en su conclusión preliminar afirmar que los
resultados animan a seguir valorando los estudios de inducción-mantenimiento.
Sin embargo los resultados comunicados en el momento de la XII Conferencia indicaban que 1
paciente de los once del grupo de mantenimiento con la cuádruple terapia tenía niveles
virales detectables y de los 14 pacientes restantes, que formaban parte de las otras dos
ramas duales, nueve (64%) presentaban cargas virales superiores a las 50 copias/ml, lo que
habla a las claras de que la terapia dual de mantenimiento no fue suficiente para mantener
los resultados esperados por lo autores que concluyeron que en el momento actual no se
puede recomendar una reducción de los antirretrovirales que se ofrecen en la terapia de
inducción.
Algunos investigadores encuentran que en el estudio solo se tuvo en cuenta tener menos de
50 copias/ml de ARN del VIH-1 en la semana 26 y quizás hubiese sido importante incluir
sólo aquellos pacientes que tuvieran menos de esa cifra, y las mantuvieran, en las
primeras semanas de la inducción.
Otro estudio de inducción-mantenimiento, el ProCom inglés, puede
aportar nuevos datos que ayuden a zanjar definitivamente la cuestión.
- Reijers MME, Weverling GJ, Ten Kate RW et al. ADAM study. Induction-maintenance therapy
in HIV-1 infection: Early results [Abstract 12229]. 12th World AIDS Conference, Geneva,
Switzerland, 1998.
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