| VIH y SIDA |
| . | Exposición no ocupacional al VIH | Revisión, septiembre 1.998 |
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| Manejo de la
exposición no ocupacional al VIH incluyendo consideraciones de tratamiento
antirretroviral El contenido de esta página es una traducción libre de informe presentado por el CDC:
Resumen
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Introducción Los métodos más eficaces para prevenir la infección por el VIH
siguen siendo aquellos que protegen contra la exposición al virus. La terapia
antirretroviral no debe remplazar nunca la adopción y mantenimiento de las conductas que
protegen contra la exposición al VIH (pe, abstinencia sexual, sexo sólo con compañeros
ni infectados, uso consistente y correcto del condón, no utilización de drogas
inyectadas o uso consistente de equipos estériles de inyección en el caso de usarlas).
El tratamiento médico después de una exposición sexual, por inyección de drogas u
otras exposiciones no ocupacionales* es probablemente un método relativamente ineficaz
para prevenir la transmisión del VIH si se compara con la prevención primaria de la
exposición. El Servicio de Salud Pública (PHS) ha recomendado la utilización de agentes
antirretrovirales para reducir la adquisición de la infección VIH entre las personas
expuestas en su lugar de trabajo (pe, pinchazo accidental con agujas de los empleados
sanitarios) (1,2). * En este informe una exposición sexual que puede suponer un riesgo de
infección por VIH se define como un acto penetrativo discreto (pe, actos que involucran
la inserción de pene en vagina, ano o boca) que comprende contacto de la vagina, ano,
pene o contacto oral con los fluidos del cuerpo potencialmente infecciosos de un
compañero sexual, incluidas substancias que se han implicado en la transmisión de la
infección VIH (pe, sangre, semen, secreciones vaginales u otros fluidos del cuerpo cuando
están contaminados de un modo visible con sangre). |
Tratamiento después de la exposición al VIH no ocupacional Los proveedores de cuidados de la salud pueden querer proporcionar a sus pacientes un sistema de actuación temprana, de evaluación, consejo y seguimiento después de una exposición al VIH no ocupacional que pueda suponer un alto riesgo de adquirir la infección. La exposición sexual puede suponer un riesgo de transmisión para otras enfermedades de transmisión sexual (ETS) y embarazo. La exposición a través de un equipo de inyección compartido puede suponer al paciente un riesgo de adquirir otras infecciones virales (hepatitis B y C). Se debe aconsejar a todas las personas expuestas a una exposición al VIH no ocupacional sobre como comenzar, reasumir o mejorar las conductas que reduzcan los riesgos y eviten exposiciones futuras, así de cómo deben prevenir una posible transmisión secundaria de la infección hasta que se determine su estado con respecto a la infección VIH. |
| Consideraciones para el uso de agentes antirretrovirales
Las decisiones para proporcionar agentes antirretrovirales a las personas con el fin de prevenir el establecimiento de la infección VIH después una posible exposición no ocupacional al VIH deben equilibrar los beneficios potenciales y riesgos. Factores que influyen en la eficacia potencial de esta intervención incluyen la probabilidad que la fuente del contacto esté infectada por el VIH, la probabilidad de transmisión por la exposición particular, el intervalo entre la exposición y el inicio de la terapia, la eficacia de los medicamentos en prevenir la infección, y la adhesión del paciente al tratamiento prescrito. Posibles beneficios Probabilidad de transmisión de una exposición al VIH Patogénesis de la infección VIH primaria Estudios con antirretrovirales en animales para prevenir la infección
VIH Estudios con antirretrovirales en humanos para prevenir la infección
VIH Posibles riesgos Efectos secundarios y toxicidad de los medicamentos antirretrovirales Cambios potenciales de conducta relacionados con la terapia
antirretroviral profiláctica Adquisición de virus resistentes a los antirretrovirales Precio de la profilaxis post-exposición con antirretrovirales |
Evidencia de la práctica actual Algunos médicos han pedido proporcionar agentes antirretrovirales después de ciertas exposiciones sexuales, incluyendo la violación por un atacante de estado VIH desconocido o historia de riesgo (44,45). Otras exposiciones informadas que podrían llevar a demandar profilaxis antirretroviral incluyen la recaída en la adicción a las drogas parenterales (4); la rotura del condón durante el sexo anal entre compañeros VIH serodiscordantes (46); el sexo impuesto en instituciones correccionales (47); y la lactancia materna de recién nacidos por madres infectadas por el VIH (48). Dado que los datos no han sido sistemáticamente reunidos en los Estados Unidos, no es posible estimar la frecuencia de las cosas por las que se pide o el uso real de agentes antirretrovirales en estas situaciones, o la adhesión o la efectividad de la terapia prescrita. No esta disponible ninguna información sumaria sobre qué terapias específicas están prescribiéndose, aunque algunos médicos han basado su práctica en pautas publicadas para tratar la exposición profesional (2). Fuera de los Estados Unidos, están en uso algunas pautas a pesar de la ausencia de datos de efectividad. En Canadá, el British Columbia Centre for Excellence in HIV/AIDS ha publicado una guía para la exposición accidental al VIH que recomienda los agentes antirretrovirales para las víctimas de la violación (además de las personas con exposición profesional al VIH). Para permitir comenzar la terapia antirretroviral post-exposición rápidamente, el centro proporciona gratis un equipo de inicio para 5 días de terapia con AZT y lamivudina (3TC) a las salas de urgencia en las que los equipos especializados atienden a las víctimas de ataque sexual o a los médicos que los requieren. |
Comentarios Basados en el conocimiento de la patogénesis del VIH y el posible beneficio de los agentes antirretrovirales en la prevención de la transmisión (demostrada en estudios en animales y en humanos), algunos médicos creen que están indicados los agentes antirretrovirales para las personas con posible exposición sexual, uso de drogas parenterales u otras exposiciones no ocupacionales al VIH (4). Sin embargo, los PHS no puede recomendar definitivamente a favor o en contra de los antirretrovirales en estas situaciones debido a la falta de datos de eficacia en el uso de agentes antirretrovirales para prevenir la transmisión del VIH después de la posible exposición no ocupacional. Se precisa información de la eficacia y datos de efectividad y datos epidemiológicos adicionales, incluso del número de infecciones que podrían evitarse con los antirretrovirales, el numero de personas que necesitarían tratamiento para evitar una infección, los efectos de la disponibilidad de antirretrovirales en las conductas de riesgo, y de la practica médica prescribiendo drogas antirretrovirales. No deben usarse agentes antirretrovirales para las personas con exposiciones al VIH que tienen un bajo riesgo de transmisión (pe., fluido del cuerpo potencialmente infectado en piel intacta) o en personas que buscan cuidado demasiado tarde para la interrupción anticipada de la transmisión (>72 horas después de la exposición). Los médicos que consideren el uso de antirretrovirales después de la exposición al VIH no ocupacional deben conocer que probablemente los beneficios se restringirán a situaciones en las que el riesgo para infección es alto, la intervención puede comenzarse rápidamente, y la adhesión al régimen es probable. En estos casos, el médico y el paciente deben pesar la probabilidad de baja de transmisión por acto del VIH asociada con la exposición informada contra la efectividad incierta, las toxicidades potenciales, y costo de los antirretrovirales, así como la adhesión anticipada del paciente a la terapia. Si los médicos deciden usar agentes antirretrovirales, ellos deben consultar con un proveedor de cuidados VIH experimentado con su uso. La terapia antirretroviral post-exposición nunca debe administrarse rutinariamente o únicamente por la petición del paciente. Es una terapia médica complicada, no una forma de prevención primaria de la infección VIH. No es la "píldora de la mañana después" pero, si se prueba su eficacia, puede constituir un último esfuerzo por prevenir la infección VIH en pacientes para los que la prevención primaria no los ha protegido de la posible exposición. |
Consideraciones en el cuidado de las personas después de la potencial exposición no ocupacional al VIH cuando los datos son inadecuados Evaluación de ETS y abuso de substancias Evaluación y manejo VIH Consideraciones de inicio de la terapia antirretroviral
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Necesidades de investigación La evaluación de la eficacia de los agentes antirretrovirales en la prevención de la infección VIH después de la exposición no ocupacional requiere de estudios rigurosamente diseñados. Deben incluir valoración de las proporciones de demanda de la terapia antirretroviral; la proporción de demanda que proviene de exposiciones de alto riesgo; las proporciones de aceptación de la terapia cuando se ofrece; los agentes, dosis y duración de la terapia que se asocian con la eficacia; los niveles de adhesión del paciente a la terapia prescrita; las proporciones de toxicidad de las drogas prescritas; y los costes de la terapia. Además es necesario que los VIH aislados de los pacientes infectados a pesar de la terapia se supervisen para documentar las proporciones de adquisición de cepas con resistencia genotípica o fenotípica a las medicaciones tomadas. Cuando sea posible se deben comparar con las cepas aisladas de los pacientes fuentes conocidos. También se necesitan estudios para determinar a) la distribución de conocimiento sobre la profilaxis post-exposición con antirretrovirales en exposiciones no ocupacionales al VIH; b) el efecto de la disponibilidad profiláctica de antirretrovirales sobre las conductas de riesgo de los individuos o de la comunidad, y c) la frecuencia de las exposiciones para las que la terapia podría recomendarse. Los estudios animales diseñados para imitar la exposición no ocupacional al VIH, el cronometrado del inicio de la terapia y las drogas utilizadas en humanos podrían proporcionar información adicional sobre la utilidad de las drogas prescritas en los intervalos específicos después de la exposición y para definir las duraciones. Drogas o combinaciones de drogas que pueden ser prometedoras para reducir la transmisión pueden probarse antes más fácilmente en modelos animales. |
Seguimiento de exposiciones documentadas El CDC está elaborando un sistema de vigilancia para reunir información sobre personas que buscan cuidado médico después de una exposición al VIH (sexual, uso de drogas inyectables u otras no ocupacionales). No se guardarán las identidades personales de los pacientes. Se pide a los proveedores de cuidados de salud de los Estados Unidos que informen a todas las personas que son evaluadas o reciben antirretrovirales para prevenir la exposición no ocupacional al VIH del registro anónimo que está desarrollando el CDC. El sistema evaluará la utilización, efectividad y toxicidad de los que reciben tratamiento a través de la siguiente información:
El CDC pedirá información del seguimiento de pacientes con exposición no ocupacional al VIH documentada que dieron el consentimiento a su médico para informar los datos. Cuando se requiera el CDC también contribuirá en las pruebas de detección del VIH. La toxicidad rara o severa de los antirretrovirales debe informarse al fabricante o a la FDA ([800]-332-1088). El uso de antirretrovirales en mujeres embarazadas debe informarse (sin identificación del paciente) al Registro Antirretroviral en el Embarazo ([800]-258-4263). Para mayor información en el CDC sobre el External Consultants Meeting on Antiretroviral Therapy for Potential Nonoccupational Exposures to HIV, celebrado en julio de 1.997,contactar con el National AIDS Clearinghouse([800]-458-5231 o el sitio web de Internet <http://www.cdc.gov/nchstp/hiv_aids/media.htm>). |
Conclusión El PHS es incapaz de emitir recomendaciones para reducir la transmisión del VIH después de una posible exposición no ocupacional debido a la falta de datos de la eficacia de los agentes antirretrovirales en estas situaciones. Si se intenta tal terapia los proveedores de salud deben a) informar a los pacientes de la falta de datos; b) seleccionar cuidadosamente los antirretrovirales y supervisar sus efectos laterales y toxicidad; c) reorientar a los pacientes en la reducción de riesgos cuando es aplicable; y d) restringir esta terapia para las exposiciones de alto riesgo (pe, relación anal o vaginal receptiva sin protección con una persona VIH positiva). La investigación necesita establecer si y bajo qué terapia antirretroviral es eficaz la profilaxis que sigue a una exposición al VIH no ocupacional. |
Referencias y créditos 1. CDC. Update: Provisional Public Health
Service recommendations for chemoprophylaxis after occupational exposure to HIV. MMWR
1996;45:46872. Morbidity and Mortality Weekly Reports, Septiembre 25, 1998, Vol. 47, No. RR-17. U.S. DEPARTMENT OF HEALTH AND HUMAN SERVICES The following CDC staff members prepared this report:
in collaboration with
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© VIH y SIDA, 1.998