| VIH y SIDA |
| . | Noticias breves | Diciembre 1.998 |
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Diferencias entre géneros en la carga viral del VIH-1 y progresión a SIDA. Los resultados de un estudio clínico publicados en The Lancet en noviembre de 1998 parecen sugerir la posibilidad de que existan diferencias entre sexos en la relación entre progresión a SIDA y carga viral. Teniendo en cuenta que las mediciones del ARN viral en plasma se utilizan para determinar el momento de inicio de terapias antirretrovirales y se consideran un indicador de pronóstico de la progresión a SIDA, y que se desconoce si la asociación entre carga viral y progresión es similar en hombres y en mujeres, los autores del estudio analizaron 812 muestras de plasma procedentes de 650 usuarios de drogas por vía parenteral (UDVP): las muestras correspondían a extracciones realizadas a 527 UDVP en el inicio del estudio (1988-1989) y a extracciones de 285 pacientes UDVP realizadas en una visita de seguimiento tres años más tarde (1992-1993). Las muestras obtenidas se analizaron utilizando 3 técnicas de medición de la carga viral: bDNA, RT-PCR y microcultivo cuantitativo. Las mujeres participantes en el estudio obtuvieron mediciones medias de la carga viral menores que las de los hombres (3.365 copias/ml en mujeres frente a 8.907 copias/ml en hombres por bDNA; 45.416 copias/ml frente a 93.130 copias/ml por RT-PCR; y 5 frente a 8 unidades infecciosas por millón de células mononucleares de sangre periférica por microcultivo cuantitativo) en la segunda extracción. Este resultado se mantuvo incluso tras ajustar los datos teniendo en cuenta el recuento de células CD4, raza, y uso de drogas en los últimos 6 meses. El tiempo de progresión a SIDA fue estadísticamente similar en ambos casos en un modelo que tenía en cuenta el recuento inicial de células CD4: Además, la carga viral fue substancialmente menor en mujeres para cualquier nivel común en el recuento de células CD4. Se obtuvo que las mujeres con un nivel de carga viral dado tenían un riesgo de progresar a SIDA 1,6 veces mayor que los hombres con la misma carga viral (IC 95%:1,10-2,32), o lo que es lo mismo, que las mujeres con una carga viral de la mitad de la de los hombres progresaban a SIDA con la misma rapidez que éstos. Los autores sugieren que estas diferencias entre géneros podrían deberse a una diferente dinámica de la infección por VIH en hombres y mujeres, a diferencias de comportamiento entre sexos que pudieran influir en la carga viral, o a diferencias hormonales. En caso de que el uso de drogas fuera más intenso en hombres que en mujeres, ello podría estar relacionado con la mayor carga viral observada en hombres: sin embargo, tras el ajuste de los datos teniendo en cuenta el uso de drogas en los últimos 6 meses antes de la extracción se seguía observando la misma diferencia. Los autores concluyen que debe estudiarse la posibilidad de una menor carga viral en mujeres debida a factores biológicos. Dado que las recomendaciones actuales utilizan
marcadores de carga viral para determinar el momento de inicio de la terapia
antirretroviral, y que estas recomendaciones se han elaborado a base de datos clínicos
con hombres, los autores sugieren que dichas recomendaciones (los niveles de carga viral a
partir de los cuales debe iniciarse la terapia antirretroviral) deberían revisarse a la
baja para las mujeres. Fuente: Farzadegan H, Hoover DR, Astemborski J, Lyles CM, Margolick JB, Markham RB, Quinn TC, Vlaho D: Sex differences in HIV-1 viral load and progression to AIDS. The Lancet, 352, 9139. 1998 |
El tratamiento antirretroviral máximamente supresivo combinado con IL-2 podría reducir los reservorios virales Recientemente se ha demostrado la existencia de reservorios
virales en pacientes infectados por el VIH1, reservorios que han impedido validar la
teoría de la erradicación viral mediante la utilización de terapias antirretrovirales
máximamente supresivas (HAART). La IL-2 es una proteína reguladora del sistema inmunitario que se produce de manera natural en el organismo por las células T, y que tiene potentes efectos proliferativos, de diferenciación y actividad sobre varios tipos de células del sistema inmune, entre ellos las mismas células T (por ello, se han llevado a cabo varios estudios sobre el papel que puede jugar la IL-2 en la reconstitución del sistema inmunitario). En concreto, los pacientes del estudio tratados con dicha combinación registraron un número significativamente menor de linfocitos CD4 latentes infectados con el VIH que los tratados sólo con HAART . Estas células CD4 latentes e infectadas constituyen uno de los reservorios virales en los que el VIH puede persistir durante años aún en presencia de un agresivo tratamiento antirretroviral.El estudio analizó a 12 pacientes en tratamiento con HAART (al menos tres fármacos antirretrovirales incluyendo un inhibidor de la proteasa) y a 14 pacientes que además de la HAART recibieron IL-2 por vía intravenosa o subcutánea. Éstos últimos fueron tratados, además de con HAART, con un total de 3 a 18 millones de unidades internacionales de IL-2 diariamente durante ciclos de tratamiento de 5 días, seguidos por un período de descanso de al menos 8 semanas antes del siguiente ciclo de tratamiento. Al empezar el estudio, todos los pacientes participantes tenían una carga viral inferior a 50 copias/ml. En 6 de los 14 pacientes tratados con IL-2 y HAART, los autores no pudieron detectar VIH con capacidad de replicación a pesar de que se cultivaron de 10 a 20 millones de células T CD4+ latentes de la sangre periférica de cada paciente. Al cultivar cantidades mucho mayores de estas células para los 6 pacientes (hasta 330 millones de células por persona) tampoco se logró detectar virus con capacidad de replicación. En tres de los pacientes se realizó biopsia de un ganglio linfático sin que tampoco pudiera aislarse virus replicable en los tejidos linfáticos. En cambio, los autores siempre detectaron virus replicable en las células T CD4+ de los 12 pacientes que sólo fueron tratados con HAART. Los autores del estudio sugieren que en los pacientes tratados con HAART, la IL-2 puede jugar un papel importante en la disminución de este reservorio viral. Sin embargo, el NIH recuerda que pueden existir otros reservorios del
VIH en el organismo, entre ellos el cerebro, los testículos, células T CD4+ de otros
órganos linfáticos, como el tejido linfoide de los intestinos, u otras células del
sistema inmune como los macrófagos. Fuente: Comunicado de prensa del National Institutes of Health, National
Institute of Allergy and Infectious Diseases, 15 Noviembre 1998. Nota: La IL-2 activaría los
linfocitos CD4 quiescentes y posibilitaría que la HAART eliminase el virus. Estudios
previos han demostrado que la IL-2 + HAART no conlleva un aumento de la carga viral y por
el contrario si que produce un aumento sustancial de los linfocitos CD4+; sin embargo aún
no se ha establecido su dosis óptima, ni su vía y pauta de administración. |
Funcionalidad
del timo en la edad adulta: Según un comunicado de prensa del "National Institutes of AIDS
and Infectious Diseases", los resultados de un estudio publicado en la revista Nature
en diciembre de 1988 concluyen que es probable que un sistema inmunitario dañado por la
infección VIH pueda reconstituirse tras un tratamiento antirretroviral exitoso. Los investigadores midieron el nivel en sangre de un subproducto genético generado en el proceso de desarrollo de las células T: se utilizaron muestras de sangre de 10 personas infectadas con el VIH y de 30 no infectadas. Antes de ser liberadas por el timo, las células T generan unos fragmentos circulares de ADN que reciben el nombre de "TRECs" (del inglés: "T-cell receptor rearrangement excision circles"). Estudio anteriores habían demostrado que los TRECs son estables y no se reproducen en ciclos posteriores de la división celular. Por ello, los auores hipotetizaron que la presencia de TRECs permitiría identificar células T recientemente salidas del timo y que por tanto servirían para medir la producción del mismo. Utilizando tests sensibles de ADN, se comprobó que los TRECs están presentes en células T "naive" (las que todavía no han encontrado su antígeno específico), pero no en las células T de memoria (las descendientes por clonación de células que ya han encontrado a su antígeno). Este hecho sugiere que los TRECs se diluyen durante el cambio de fenotipo naive a fenotipo de memoria. Los autores del estudio también comprobaron que la cantidad de TRECs decrece significativamente con la edad: aún así, se pudo detectar células T que contenían TRECs en muestras de sangre de personas de más de 70 años de edad. Las personas infectadas por el VIH registraron unos niveles de TRECs significativamente menores que individuos no infectados del mismo grupo de edad. Tras tratarse con HAART, sin embargo, todos excepto uno de los 10 pacientes infectados registraron un incremento rápido y sostenido de los niveles de TRECs. Estos resultados parecen sugerir que la función tímica se ve suprimida por la infección VIH pero puede ser mejorada mediante una reducción de la carga viral. Asimismo, terapias que mejoraran la función tímica podrían aumentar la tasa de reconstitución inmunitaria tras la utilización de terapia antirretroviral. Referencias: Douek DC ,McFarland RD,Kelser PH, Gage EA, Massey JM, Haynes BF,
Polis MA, Haase AT, Feinberg MB, Sullivan JL, Jamieson BD, Zack JA, Picker
LJ and RA Koup. "Changes in thymic function with age and during the treatment
of HIV infection". Nature 396, 690-95 (1998). |
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