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VIH y SIDA

VIH y SIDA

. Los linfomas en la infección VIH

Revisión, abril 1.997 

Características generales

Por lo general, los pacientes inmunodeprimidos presentan con mayor frecuencia linfomas no hodgkinianos (LNH) y los pacientes VIH+ no escapan a este hecho representando, después del sarcoma de Kaposi, el tumor o neoplasia más frecuente en los pacientes con infección por el VIH.

Su aparición está ligada al grado de inmunodeficiencia; suelen aparecer tarde en la evolución de la infección por VIH cuando el estado inmunitario se encuentra muy deteriorado. En la patogénesis de este tipo de linfomas en el paciente VIH+ no parece influir el retrovirus de un modo determinante; se hipotetiza con una disfunción inmunológica que sería la respuesta a una estimulación policlonal sostenida de linfocitos B por acción directa de repetidas infecciones, especialmente víricas, que facilitarían la aparición de translocaciones cromosómicas que afectarían a oncogenes.

Los LNH se observan en todas las categorías de transmisión del VIH. En España, durante 1995, la frecuencia de presentación de los LNH como enfermedad indicativa de SIDA fue del 2,5%.

Características clínicas 

Los LNH pueden presentarse de muy diversas formas. En general deberían sospecharse cuando existen adenopatías de crecimiento rápido, masas tumorales de cualquier localización, hemorragias gastrointestinales, trastornos de la conducta con o sin focalidad neurológica. Además debe tenerse en cuenta que puede aparecer junto con diferentes infecciones u otras neoplasias y que por lo tanto sus manifestaciones clínicas pueden ser muy variadas.

La afectación extraganglionar es casi la regla (75-100%): médula ósea, sistema nervioso central (SNC), tubo digestivo e hígado. Especial mención merece la afectación del SNC en el que se puede dar en el contexto de un LNH sistémico o como un LNH cerebral primario (LCP), entidad que constituye el 25% de los LNH en los pacientes infectados por el VIH. Se observa letargia, confusión, trastornos de la conducta, de la atención y de la memoria; las alteraciones motoras son más raras a diferencia de la infiltración del SNC en el curso de un LNH sistémico.

Otros datos 

El tipo histológico del LNH no parece ser importante en cuanto al pronóstico vital del enfermo. El grado de quebranto del estado inmune, el mal estado general del paciente, el diagnóstico previo de SIDA y el infiltrado de la médula ósea parecen ser indicadores pronósticos desfavorables.

El tratamiento de estos tumores se basa en diferentes combinaciones de quimioterapia antineoplásica (ciclofosfamida, adriamicina, vincristina, bleomicina, metotrexate, vindesina, etc.) con dosis más o menos agresivas en función de los datos clínicos del paciente; se añaden estimulantes hematopoyéticos para atenuar la granulocitopenia y se deben añadir los antimicrobianos necesarios para evitar infecciones.

En los LCP la radioterapia es el único tratamiento que puede ser moderadamente eficaz ya que las recidivas son frecuentes.

© VIH y  SIDA, 1.996 - 1.999