|
|
Cofactores
en la progresión de la infección VIH a SIDA
12 Conferencia Mundial -
Ginebra
El recuento de los linfocitos T CD4+ y el nivel de ARN plasmático del
VIH-1 determinado por técnicas de carga viral ofrecen una primera aproximación como
predictores de la progresión de la infección VIH/SIDA. Sin embargo, la progresión de la
infección VIH a SIDA se ve influida por otros muy diversos factores, unos dependientes de
la propia enfermedad y otros del sujeto que la padece.
El hallazgo de determinadas peculiaridades genéticas en un grupo de sujetos que expuestos
repetidamente al VIH-1 no sufrían infección (ENI, expuestos no infectados) permitió
profundizar en el papel que las quimioquinas y sus receptores desempeñan como
correceptores del virus y al conocimiento de que algunos de ellos, como CCR5 o CXCR4,
desarrollan un importante papel en la patogénesis de la infección. La presencia de
determinadas enfermedades oportunistas, especialmente infecciosas como la hepatitis C y la
tuberculosis, la edad de adquisición de la infección, la propia naturaleza de la cepa
infectante, son otros cofactores que también puede condicionar la evolución de la
infección VIH. En la 12ª Conferencia Mundial del SIDA se han revisado estos temas y se
aportan nuevos datos sobre su influencia en la progresión de la infección VIH.
Ser homocigoto para la deleción de 32 pares de bases en el gen del CCR5, receptor de
quimioquinas que actúa como correceptor de las cepas M-trópicas del VIH-1, se asocia con
un riesgo menor de ser infectado por el virus mientras que los sujetos que son
heterocigotos para la deleción parece que presentan una progresión más lenta de la
enfermedad.
En los resultados previos de un meta-análisis sobre ocho cohortes de seguimiento de
infección VIH-1, con 2.741 pacientes con genotipo CCR5 conocido, se ha observado que los
heterocigotos para la deleción 32pb del CCR5 tienen disminuido el riesgo de progresión a
SIDA en un 30% y además tienen una carga viral 2,5 veces menor que la media del grupo. En
el mismo estudio con 6 cohortes y 2.089 seropositivos, con genotipo CCR2 conocidos se ha
observado que la mutación 641 de este gen (CCR2 641) no ejerce aparentemente ningún
efecto sobre la progresión. Se debe tener presente que en las cohortes analizadas algo
más de la mitad de los sujetos eran seroprevalentes y algo menos del 45% seroconversores.
En contraposición en una cohorte danesa de usuarios parenterales de drogas si se ha
encontrado un efecto proteccionista en la evolución a SIDA de la mutación CCR2 641.
Sin embargo no todos los datos al respecto son concordantes y en otras cohortes, sobre
todo de usuarios de drogas, no se ha observado el efecto proteccionista que tenían las
alteraciones de los genes CCR5 y CCR2. En una comunicación alemana se estudia un grupo de
pacientes, hemofílicos infectados y no infectados con exposiciones múltiples al VIH,
para determinar el papel que ejerce el defecto del gen CCR5 en la protección a la
exposición parenteral; entre los hallazgos encontraron que 8/77 (10,4%) de los pacientes
expuestos no infectados eran homocigotos para la deleción CCR5 32 mientras que ninguno de
los 94 hemofílicos infectados por el VIH-1 presentaban esta alteración genética; la
diferencia era estadísticamente significativa (p < 0.002) por lo que los autores
concluyen que, a pesar del predominio de los linfocitos T CD4+ en sangre, los
monocitos-macrófagos que expresan el correceptor CCR5 son los primeros blancos de la
infección VIH-1 primaria aunque el virus se inocule parenteralmente. Sin embargo en un
estudio más pequeño de 17 hemofílicos alemanes que recibieron un concentrado de
factores de coagulación que contenía VIH-1 inactivado (por el que 7 se infectaron y 10
no, en 1.989-90) no se han encontrado diferencias entre los genotipos CCR5 de los sujetos
no infectados frente a los que si lo fueron, ni tampoco diferencias evolutivas entre uno
de los infectados que presentaba un genotipo heterocigoto para el gen CCR5; tampoco los
niveles de ciertas citoquinas, el recuento de CD4 o la carga viral aportaban diferencias
suficientes para explicar las diferencias evolutivas entre los infectados.
En una cohorte holandesa de 108 pacientes usuarios parenterales de drogas, 22 de los
cuales eran heterocigotos para la deleción CCR5 32, tampoco se ha observado una
diferencia en el tiempo de progresión a SIDA frente a los que no la presentaban; estos
autores sugieren que la cepa viral presente en los drogadictos parenterales podría ser
menos dependiente del correceptor CCR5 o que podrían existir mecanismos inmunológicos
que regulen la expresión CCR5 en la superficie de la célula independientes del genotipo
de su genotipo CCR5.
Los datos expuestos no contribuyen de un modo rotundo a aclarar el papel de los defectos
genéticos de los CCR5, ni de otras alteraciones genotípicas en los receptores de las
quimioquinas, en la progresión de la infección VIH y parecen decir que son necesarios
datos más amplios, como los aportados por el meta-análisis de las cohortes, para
contribuir a esclarecer su efecto, o si lo tiene, sobre la progresión de la enfermedad.
Aunque comprende pocos pacientes es interesante la aportación realizada de la evolución
seguida por personas que recibieron sangre contaminada por cuasiespecies atenuadas del
VIH-1 y en las que la falta de la proteína NEF o sus alteraciones funcionales ha
conducido a que cinco de los ocho destinatarios del producto sigan libres de SIDA en
ausencia de tratamiento antirretroviral a los 13-16 años de la infección, con recuentos
correctos de CD4 y cargas virales bajas.
En otra comunicación se estudian los fenotipos y su relación con la carga viral y el
recuento de CD4+ en 132 pacientes en los que se trató de aislar el VIH-1 en las células
mononucleares de sangre periférica. Así los cultivos negativos se asociaron con mejor
pronóstico y éste empeoraba si se aislaban cepas no inductoras de sincitio (NIS)
observándose un aumento de la carga viral pero no descenso del recuento de CD4+.La peor
progresión se obtenía en los pacientes en los que se habían aislado cepas capaces de
inducir sincitios (IS) y la transición NIS a IS se acompañaba de descensos importantes
de los CD4+ sin repercusiones sobre la carga viral.
En una cohorte suiza de 56 pacientes asintomáticos a largo plazo, más de 6 años, sin
tratamiento antirretroviral y CD4+ superiores a 500 células/mm3 se trataron de analizar
diferentes variables en la progresión de la infección; para ello se dividieron en un
grupo de 31 pacientes no progresores (CD4>500) y otro de 25 de lentos progresores (CD4
alguna vez por debajo de 500/mm3). Los grupos eran homogéneos en cuanto a edades, sexo,
vía de adquisición, tiempo medio de infección, etc. La única variable con
significación estadística para la progresión fue la carga viral (mediana de 5.800 en
los no progresores y de 6.700 en los progresores lentos) no encontrándose factores
clínicos, biológicos o serológicos diferentes que influyesen sobre la evolución de la
infección. En el análisis socioeconómico se observo que los no progresores eran un poco
más jóvenes que los progresores lentos y que disponían de mejores ingresos económicos.
Un cofactor conocido de progresión era la edad de adquisición de la infección VIH. En
una cohorte de 13.0000 seropositivos procedente de diferentes países y continentes, se
encontró que los pacientes con edad entre 60-64 años tenían índices de muerte 10 veces
mayores y el tiempo desde la seroconversión también era un buen predictor para la
progresión y la muerte. No existen explicaciones claras al efecto que ejerce la edad,
aunque se cree que pueden asociarse a una respuesta inmunitaria deteriorada por desgaste
del sistema inmunológico, a la asociación de otros procesos morbosos concomitantes, así
como a un rechazo de los cuidados.
Otros de los aspectos tratados entre los cofactores de progresión de la infección VIH a
SIDA ha sido su asociación con otras infecciones, especialmente la hepatitis C (HC), la
tuberculosis, la hepatitis B, la coinfección con otros retrovirus, o la infección por
HHV-8. La coinfección VIH-HC se presenta prácticamente entre todos los sujetos que han
adquirido los virus por vía parenteral, especialmente usuarios de drogas por esta vía.
Diferentes comunicaciones han hablado de la importancia del genotipo del virus C de la
hepatitis para explicar una evolución más rápida de la infección VIH-1; así en un
grupo de hemofílicos la presencia del genotipo 1 se asocio con evolución más rápida a
SIDA y aumento del riesgo de muerte (en los pacientes que presentan el genotipo 1b la
respuesta al tratamiento con interferon es pobre y los tratamientos antirretrovirales no
parecen incidir en la HC). En la coinfección VIH-VHC en drogadictos parenterales se ha
encontrado que los que la presentan tienen, frente a seropositivos sin HC, cargas virales
más altas y recuentos de linfocitos T CD4+ menores, lo que parece apoyar que en este
colectivo la HC ensombrece la progresión del VIH-1; por los datos presentados parece ser
que la infección VIH no modifica la evolución de la HC o quizás sería más acertado
decir que los conocimientos actuales solo permiten aseverar que la relación sobre la
influencia que cada virus ejerce sobre la enfermedad ocasionada por el otro permanece
incierta. Con motivo de la revisión de tratamientos se abordarán más temas relacionados
con los inhibidores de la proteasa y la HC.
Referencias:
- Ioannidis JP, Contopoulos-Ioannidis DG. Chemokine receptor genotypes and HIV disease
progression: A preliminary meta-analysis [Abstract 13311]. 12 Conferencia Mundial del
SIDA, Ginebra, Suiza.
- Jesper Eugen-Olsen J, Iversen AKN, Benfield TL, et al. Chemokine receptor CCR2b 64I
polymorphism and its relation to CD4+ T cell counts and disease progression in a Danish
cohort of HIV infected individuals [Abstract 13327]. 12 Conferencia Mundial del SIDA,
Ginebra, Suiza.
- Kupfer B, Kaiser R, Matz B, Brackmann HH, Schneweis KE: The homozygous defect in the
CCR5 gene gives a high degree of protection against HIV infection also when inoculated
parenterally [Abstract 23255]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Kaiser R, Kupfer B, Rockstroh JK et al: CCR5-genotype and CC-chemokine levels are not
significantly different in infected and uninfected recipients of a HIV-1 contaminated
clotting factor concentrate. [Abstract 13380]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra,
Suiza.
- Schinkel J, Langendam MW, Coutinho RA, et al. Lack of evidence for a role of the CCR5
delta 32 deletion mutation on disease progression in HIV infected injecting drug users
[Abstract 13304]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Learmont J, Geczy A, Raynes-Greenow C et al: The Sydney Blood Bank Cohort infected with
an attenuated Quasi species of HIV-1: Longterm non-progression. [Abstract 13350]. 12
Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Learmont J, Smith G, Raynes-Greenow C et al: Five longterm nonprogressors infected with
HIV-1 via blood transfusion: Health status, 13 to 16 yrs after infection. [Abstract
60789]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Kupfer B, Kaiser R, Rockstroh JK, et al. The role of HIV-1 phenotype in viral
pathogenesis and its relation to viral load, and CD4+ T cell count [Abstract 12126]. 12
Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- [13355] Iten A, Lang LS, Kopp KC, Pagani PJL, Federspiel FB, Von Overbeck J: Clinical
and biological factors in a Swiss cohort of asymptomatic long-term survivors. [Abstract
13335]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Stefan Lang S, Kopp C, Federspiel B, Iten A, Minder CE, Von Overbeck J:
Socio-demographic factors and health care usage in a Swiss cohort of asymptomatic long
term survivors, [Abstract 13358]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Darby SC. On behalf of the collaborative group on AIDS Incubation and HIV Survival.
Survival and progression to AIDS up to 1996 in 13,000 HIV-1 seroconverters [Abstract
13337]. 12 Conferencia Mundial del SIDA, Ginebra, Suiza.
- Hatzakis A, Touloumi G, Karafoulidou A, et al. Hepatitis C virus (HCV) genotypes and
progression of HIV infection in hemophiliacs. [Abstract 13306]. 12 Conferencia Mundial del
SIDA, Ginebra, Suiza.
- Margaret Hoffman-Terry M, Gupta AK, Wasser TE: The correlation between HIV and hepatitis
C co-infection: A case control study. [Abstract 22255]. 12 Conferencia Mundial del SIDA,
Ginebra, Suiza.
- Fibbia GC, Gomma M, Bosco O, Galvan U, Mazzi M, Serpelloni G: No difference in HCV
viraemia between HIV positive and negative subjects and absence of increase in ALT values
and HCV-RNA by use of protease inhibitors. [Abstract 32111]. 12 Conferencia Mundial del
SIDA, Ginebra, Suiza.
 |
|