| VIH y SIDA |
| . | Revisión, septiembre 1.998 |
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| Características
generales El
indinavir fue aprobado por la FDA para su uso en combinación con inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de los nucleósidos en marzo de 1.996
siendo así el tercer inhibidor
de la proteasa aprobado para el
tratamiento de la infección por el VIH. En España tiene la
siguiente indicación terapéutica: 'Crixivan está indicado, en combinación con
antirretrovirales análogos de nucleósidos, para el tratamiento de pacientes adultos
infectados por VIH-1 con un inmunodeficiencia progresiva o avanzada'. La dosis aprobada es de 800 mg por vía
oral cada 8 horas. Recientemente (septiembre de 1.998) la compañía fabricante
ha suspendido los estudios de la administración simplificada de dos dosis diarias de
1.200 mg, tras haberse demostrado la superior eficacia del régimen aprobado de 800 mg
cada 8 horas cuando indinavir se toma en combinación con inhibidores de la transcriptasa
inversa. |
| Reacciones
adversas Efectos secundarios Su uso en combinación con inhibidores de la transcriptasa inversa no modifica el perfil de toxicidad de estos medicamentos. Entre los efectos adversos que se han observado atribuidos a indinavir destacan:
Se han descrito otras muchas reacciones adversas poco comunes. Con la conclusión de los estudios clínicos y su amplia utilización en la práctica diaria, se han puesto de manifiesto una serie de reacciones adversas que fueron infravaloradas o no descritas con los primeros datos disponibles, algunas de la cuales son comunes para otros IP. Nefrolitiasis: Aproximadamente un 20% del indinavir tomado se elimina inalterado por la orina sin que existan diferencias farmacocinéticas dependientes del sexo o la raza. La nefrolitiasis con dolor en el flanco, con o sin hematuria se ha producido en el 9,3% (193/2071) de los pacientes; de ellos un 3,1% desarrolló hidronefrosis y en un 3,6% fue necesario suspender el indinavir. En menor proporción se han descrito otras alteraciones de los riñones, como microcristaluria y nefritis intersticial. Como primera aproximación a la aparición del problema se puede suspender la toma de indinavir durante 1-3 días o definitivamente si no se soluciona el problema. Anemia hemolítica aguda: Se han descrito algunos casos graves; se manifiesta fundamentalmente por cansancio; además del tratamiento médico necesario se debe suspender la administración de indinavir. Hepatitis: Se han descrito casos de fracaso hepático agudo y muerte, si bien no se ha esclarecido si se debían al indinavir o a las terapias concomitantes. Se pueden encontrar elevaciones de los enzimas hepáticos en los controles rutinarios hasta en un 1% de los tratados. Igualmente puede existir hiperbilirrubinemia y se sugiere que su toma en el embarazo podría aumentar la que se produce fisiológicamente en el recién nacido. Hiperglucemia: La elevación de las cifras de glucosa se ha descrito con el uso de todos los IP. Pueden ocasionar el debut de una diabetes clínica o la exacerbación de una preexistente. Se han descrito casos graves con coma. Puede ser necesario que los pacientes diabéticos que tomen indinavir requieran un ajuste de sus dosis de insulina o la toma de hipoglucemiantes orales. Las cifras altas de glucosa pueden persistir aún después de abandonar el indinavir. Redistribución y acumulo de grasas: Posiblemente relacionadas con una alteración en el metabolismo de los lípidos, hay informes crecientes que sugieren que los IP pueden conducir a depósitos grasos anormales, especialmente la llamada 'barriga del crixivan' o el cuello o joroba de búfalo. Acumulos
grasos asociados con inhibidores de la proteasa Desde que la FDA llamó la atención sobre la probable asociación de
diabetes e hiperglucemia asociada al consumo de IP se han descrito diferentes alteraciones
metabólicas asociadas al uso de estos medicamentos, como la elevación de los
triglicéridos y el colesterol. Hace algún tiempo se describieron casos de acumulos de
grasa abdominales asociados con el uso de indinavir ('Crixbelly') y en esta conferencia se
ha presentado diferentes resúmenes que llaman la atención con la presencia de depósitos
de grasa en el cuello y parte superior de la espalda con extensión hacia los omoplatos y
que se han denominado como 'cuellos o jorobas de búfalo' y que en diferentes resúmenes
de la Conferencia se presentan en un número variable de casos, por lo general escasos.
Los efectos indeseables a largo plazo asociados al consumo de IP se describen en otra página |
A tener en
cuenta
Contraindicaciones e interacciones
Resistencia
Estudios clínicos
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