| Cryptococosis La criptococosis extrapulmonar constituyó el
1,8% de los 27766 casos de enfermedad indicativa de SIDA declarados en España desde 1.994
a marzo de 1.999
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El Cryptococcus neoformans (CN) es un hongo unicelular,
generalmente rodeado de una cápsula, que se encuentra aislado o formando pequeñas
cadenas. No presenta dimorfismo y se cultiva con facilidad en los medios de cultivo
habituales para hongos. |
El CN es un saprófito en la naturaleza,
con distribución universal. Se aísla fundamentalmente en los excrementos de aves, sobre
todo palomas, aunque éstas no sufren la enfermedad; puede encontrarse en el suelo y menos
veces se lo ha encontrado en frutas y en leche. Se cree que la enfermedad se produce por
inhalación de aerosoles que contienen el microorganismo. Se piensa que en el paciente
inmunocompetente existe una elevada resistencia natural a la infección.
El CN produce sobre todo afectación del
sistema nervioso central (SNC), pulmonar y en menos casos cutánea.
La enfermedad que el CN ocasiona con más
frecuencia es la meningitis criptocóccica; las manifestaciones clínicas son insidiosas
instaurándose durante semanas o meses. Los síntomas de presentación suelen ser fiebre y
sensación de malestar; el dolor de cabeza es frecuente y pueden o no existir señales de
rigidez de nuca; se pueden observar déficits neurológicos y alteración de la
conciencia. Si existe afectación de los pares craneales puede existir disminución de la
agudeza visual, parestesias faciales, diplopía; rara vez hay convulsiones aunque se
pueden observar sacudidas mioclónicas. El paciente puede desarrollar demencia por acción
directa de la infección sobre el cerebro.
La criptococosis pulmonar puede ser
asintomática o producir sólo expectoración a veces con estrías sanguinolentas; algunos
pacientes refieren dolor precordial. Las manifestaciones cutáneas son raras; pueden ser
únicas o múltiples sobre todo en la cara o cuero cabelludo; por lo general son
indoloras.
Aunque no existen medidas claras de
profilaxis de la exposición ya que no se puede evitar el contacto con el hongo se ha
aconsejado que los pacientes VIH+ no frecuenten zonas donde se puedan acumular
deposiciones de aves, granjas avícolas, etc. aunque ninguna evidencia clara sustenta esta
recomendación.
Tampoco se recomienda la detección de antígeno de CN en suero para los pacientes
seropositivos asintomáticos ya que existe una baja probabilidad de que los resultados
tengan incidencia sobre las decisiones clínicas.
No se aconseja que todos los pacientes
infectados por el VIH reciban profilaxis frente a la criptococosis. Algunos estudios han
demostrado que la administración de fluconazol o itraconazol puede reducir la incidencia
de la infección en pacientes con CD4 por debajo de 50/ul. Sin embargo, la aparición de
resistencias, la escasa frecuencia de la criptococosis, los efectos adversos de la
medicación y su utilidad en el tratamiento de otras micosis, hacen que no se recomiende
rutinariamente la profilaxis primaria de la criptococosis. En caso de utilización de
algún antifúngico el empleo de fluconazol a dosis de 100-200 mg puede ser una opción
razonable para los pacientes con recuentos de CD4+ menores de 50 células/ul.
En los pacientes que han sufrido la
enfermedad la profilaxis secundaria, o prevención de las recurrencias, se mantiene con
fluconazol a dosis de 200 mg/día de por vida. El itraconazol puede ser una alternativa
aunque se considera que el fluconazol es más efectivo en la prevención de las recaídas.
En la actualidad no existe un número suficiente de pacientes evaluados que permitan
recomendar el abandono de la terapia para la recurrencia cuando los pacientes tienen, como
consecuencia del tratamiento con antirretrovirales, un aumento de sus CD4 por encima de
100 células/ul.
Situaciones especiales
Niños
No existen datos que permitan hacer recomendaciones específicas en niños seropositivos;
la terapia supresora crónica con fluconazol es apropiada después de un episodio de
criptococosis.
Embarazo
Se tiene experiencia limitada con el uso de antifúngicos en el embarazo. El itraconazol
es embriotóxico y teratogénico. Con el empleo de fluconazol se han informado casos de
malformaciones fetales, especialmente esqueléticas. Se piensa que efectos similares
pueden presentarse con otros azoles como el ketoconazol. Por lo tanto se recomienda que
durante el embarazo no se empiece profilaxis con azoles para la prevención de la
enfermedad y se debe interrumpir si la mujer seropositiva las recibe, se queda embarazada
y desea continuar con el embarazo. El empleo de anfotericina B puede ser preferible sobre
todo en el primer trimestre del embarazo.
El tratamiento consiste en la
administración intravenosa de anfotericina B durante 4-8 semanas; como alternativa en los
pacientes que presentan efectos adversos se puede utilizar fluconazol a dosis de 400
mg/día; algunos autores aconsejan iniciar el tratamiento con anfotericina B y pasarse
luego a fluconazol cuando se negativicen los cultivos. El ketoconazol no es útil si
existe compromiso del SNC.
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