| VIH y SIDA |
| . | VIH y embarazo. Profilaxis de la transmisión perinatal del VIH-1 | Revisión,octubre 1.998 |
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| Recomendaciones para el Uso
de Antirretrovirales en Embarazadas Infectadas con el VIH-1 para la Salud Materna y la
Reducción de la Transmisión Perinatal. A finales de enero de 1.998, en el número 2 de 'Recommendations and Reports' de los MMWR
de los CDC de EEUU, se ha publicado un nuevo documento que, bajo el título ' Public
Health Service Task Force Recommendations for the Use of
Antiretroviral Drugs in Pregnant Women Infected with HIV-1 for Maternal Health and for
Reducing Perinatal HIV-1Transmission in the United States ' resumen el estado de
conocimiento actual del tratamiento de la infección VIH/SIDA en las gestantes así como
las recomendaciones más actuales que se adoptan en este país. El documento que sigue es
un resumen traducido libremente de la publicación.
En esta página puede consultar los principales apartados recogidos en el documento original
Además en esta página encontrará datos sobre ensayos de pautas cortas de administración de antirretrovirales, un artículo que valora la obligatoriedad de las pruebas de detección en el embarazo y aportaciones de la XII Conferencia Mundial sobre el SIDA sobre la cesárea y la reducción de la transmisión madre-hijo. |
Consideraciones Con
respecto al Uso de Drogas Antirretrovirales en Embarazadas Infectadas por el VIH-1 y Sus
Hijos
En la actualidad la terapia antirretroviral
de combinación para adultos VIH+ generalmente consiste en dos inhibidores de la
transcriptasa inversa análogos de los nucleósidos y un inhibidor de la proteasa. El
embarazo no debe conducir a que se evite el uso de regímenes terapéuticos óptimos. * En la tabla 2 del documento original se recoge los datos de carcinogénesis embrionaria y paso transplacentario de los principales antirretrovirales aprobados por la FDA. |
| Principales grupos de
antirretrovirales en el embarazo Inhibidores de la Transcriptasa Inversa Análogos de los Nucleósidos De los cinco
NRTI actualmente aceptados, sólo AZT y lamivudina (3TC) se han evaluado
farmacocinéticamente en ensayos clínicos humanos de embarazadas. Inhibidores de la Transcriptasa Inversa No Análogos de los Nucleósidos Nevirapina y delavirdina son los dos NNRTI
aprobados por la FDA. Ambas se clasifican como categoría C de drogas durante el embarazo.
La seguridad y farmacocinética de nevirapina se ha evaluado en siete embarazadas HIV-1+ y
sus hijos. Nevirapina se administró a las mujeres como una sola dosis oral de 200 mg al
inicio del parto; los recién nacidos recibieron una sola dosis de 2 mg/kg cuando tenían
23 días de vida. Las dosis se consideraron adecuadas para mantener niveles de
actividad antiviral durante la primera semana de vida. La droga fue bien tolerada por las
mujeres y cruzó la placenta obteniéndose concentraciones equivalentes en la madre y el
recién nacido. No se observaron efectos adversos a corto plazo en madres o neonatos.
Eliminación de nevirapina en las mujeres embarazadas fue más prolongada (vida media de
66 horas) comparada con personas no gestantes (vida media de 45 horas que siguen a una
sola dosis). Lo mismo ocurrió en los neonatos ( 36.8 horas vs 24.8 tras una sola dosis en
niños más mayores). Actualmente se está evaluando por los PACTG esta pauta. No existen
datos completos de la administración de nevirapina en pautas que empiezan en la 38 semana
de gestación ni existen datos acerca de su seguridad. Inhibidores de la Proteasa Saquinavir, ritonavir y nelfinavir se
clasifican como categoría B e indinavir es clasificado como categoría C. Aunque existen
numerosos estudios en marcha para cada uno de los IP y algunas combinaciones no existen en
la actualidad datos precisos sobre la dosificación, seguridad o tolerancia de los IP en
las embarazadas y los neonatos. * Categorías de embarazo de la FDA |
| Resultados del
protocolo PACTG 076 y Otros Estudios de la
Quimioprofilaxis con AZT en la Transmisión Perinatal del HIV-1 En 1.996 se informaron resultados finales para
los 419 niños enrrolados en el protocolo PACTG 076. Los resultados concuerdan con los
informados inicialmente en 1.994; con la prueba de Kaplan-Meier se estimó que la
proporción de transmisión de VIH-1 para niños que recibieron placebo era del 22.6%
comparado con el 7,6% de los que recibieron AZT (una reducción del 66% del riesgo de
transmisión). El mecanismo por el que el AZT reduce la transmisión no se ha definido
totalmente. El efecto de AZT sobre la carga viral VIH-1 materna no es totalmente
suficiente para explicar la eficacia observada del AZT en la reducción de la
transmisión. Se considera que la profilaxis preexposición del feto o recién nacido
puede ser un componente esencial de protección. En ese caso, el paso transplacentario de
los antirretrovirales sería crucial para prevenir la transmisión. El metabolismo activo
del AZT en la placenta podría proporcionar protección adicional contra la transmisión
en el útero y este fenómeno puede ser único del AZT, porque el metabolismo a la forma
de trifosfato activo dentro de la placenta no se ha observado en los otros NRTI que se han
evaluado. La presencia de virus AZT resistentes no se ha asociado necesariamente con el
fracaso; en una evaluación preliminar de resistencia genotípica del VIH-1 en embarazadas
del PACTG 076, el virus resistente al AZT estaba presente al nacimiento de sólo una de
las siete mujeres que habían transmitido el virus a sus hijos; esta mujer tenía virus
AZT resistente al inicio del estudio a pesar de no haber tenido ninguna terapia con AZT
anterior. De otro lado, una de las mujeres de esta evaluación que desarrolló resistencia
genotípica a AZT durante el periodo del estudio no transmitió el VIH-1 a su hijo. Transmisión Perinatal del HIV-1 y Carga Viral de la Madre La correlación de los niveles de carga
viral y el riesgo para la progresión de la enfermedad en no embarazadas infectadas
sugiere que la carga viral VIH-1 debe supervisarse durante el embarazo por lo menos tan a
menudo como se recomienda para personas que no están embarazadas (cada 3 4 meses o
aproximadamente una vez cada trimestre). No se sabe si durante el embarazo debería
revisarse con más frecuencia. En el documento original se exponen 'escenarios' de supuestos casos clínicos y recomendaciones adicionales que escapan a la intención general de esta página. Puede consultarlos para obtener una visión más completa. Los datos facilitados son suficientes para obtener una visión global del problema planteado. Como se desprende, en los años venideros podremos conocer y discutir con más garantía el empleo del AZT en el embarazo y el papel que desarrollarán las combinaciones actuales o futuras de antirretrovirales. |
| Administración de AZT durante
el final del embarazo y parto para prevenir la transmisión perinatal del VIH. Datos preliminares del CDC sobre un estudio en Tailandia (1.996-1.998). Antecedentes: Al año se estima que se producen 500.000 casos de transmisión perinatal del VIH en todo el mundo. En 1.994 diferentes estudios demostraron que la administración de AZT empezada entre las semanas 14-34 del embarazo cinco veces al día, intravenosamente durante el parto y durante las 6 primeras semanas de vida del niño podían ser eficaces para reducir cerca de un 70% la transmisión del VIH desde la madre al feto o al recién nacido. Sin embargo este régimen de profilaxis no se puede aplicar en muchos países por su complejidad y costo. Dado que no existen actualmente otras intervenciones eficaces, se han desarollado pautas alternativas que están siendo estudiadas. Esta página recoge una de ellas que parece reducir un 51% el riesgo de transmisión del VIH a niños nacidos de madres seropositivas. Durante los primeros días de marzo de 1.998 los MMWR del CDC ha publicado los datos de un interesante estudio piloto llevado a cabo en Tailandia con la finalidad de demostrar si regímenes cortos de AZT administrados durante las últimas semanas del embarazo y durante el parto pueden resultar eficaces para prevenir la transmisión perinatal del VIH. Las recomendaciones en EEUU sobre el uso de AZT durante el embarazo para prevenir la transmisión del VIH al recién nacido se recogen en los apartados anteriores de esta página; se destacan las conclusiones preliminares de este estudio por el interés que pueden tener para aquellos países en vías de desarrollo que puedan tener dificultades para ofertar el esquema de los países desarrollados debido a su coste económico y las dificultades de la mujer para acceder a los sistemas de salud. A partir de 1.996 la Universidad de Mahidol y el Ministerio de Salud Pública de Tailandia con la colaboración del CDC han realizado un estudio aleatorio placebo controlado de un régimen corto de AZT, más simple y económico. Las participantes seropositivas embarazadas dieron consentimiento informado escrito y se seleccionaron al azar para remitirse a los dos hospitales de Bangkok que realizaban el estudio pudiendo recibir AZT o placebo. El régimen de AZT consistió en 300 mg orales dos veces al día a partir de la semana 36 de gestación hasta que empezó el parto durante el que se administraron 300 mg cada 3 horas hasta el nacimiento del niño; a todas las mujeres se les facilitó la medicación infantil y se les aconsejo que no les diesen pecho (lactancia). El tamaño de la muestra estimado para que el ensayo tuviese bastante potencia (80%) ,según los índices de transmisión previamente observados, fue de 392 mujeres y se estimó que el punto final sería el estado de infección VIH de los niños a la edad de 6 meses determinado por PCR (determinaciones al nacer, 2 y 6 meses). La hipótesis nula del ensayo es que el tratamiento no afectaba a la transmisión. Se enrolaron en el estudio 397 mujeres de las que cuatro abandonaron; las 393 mujeres restantes dieron a luz 395 niños vivos. La edad media de las mujeres era de 24 años y el recuento medio de 424 CD4+/ml . Al 14% de las mujeres se les practico cesárea. La duración media del tratamiento antes del parto fue de 25 días y la media de dosis durante el parto de 3. El 99% de la mujeres tomaron al menos el 90% de las dosis recomendadas antes del parto y el 99% al menos una dosis durante éste. No se observaron diferencias de adherencia o efectos adversos entre los dos grupos. De los datos disponibles a mitad de febrero de 391 niños, 52 tenían la PCR positiva (se consideraron infectados) en la determinación de los 2 meses de edad; de ellos 17 eran del grupo del AZT y 35 del grupo placebo; del resto de los niños, 310 tenían la PCR VIH negativa a la edad de dos o más meses y de 29 no se disponía de datos. Los riesgos de transmisión estimados eran del 9,2% (IC 95%: 5 - 13%) para el grupo del AZT y del 18,6% (IC 95%: 13 - 24%) para el grupo placebo, presentando un 51% (IC 95%: 15 - 71%) de disminución del riesgo de transmisión. Los datos sugieren que cuando se termine el estudio en unos meses se rechazará la hipótesis nula (con los datos observados el valor de Z=2,67 con p=0,0008) y por lo tanto se concluirá que el régimen corto con AZT puede descender la transmisión perinatal del VIH a cerca de la mitad. Los comentarios del CDC inciden en
Ver resumen de las recomendaciones de la OMS en octubre del 98 |
| Prueba de detección
del VIH-1 en el embarazo. ¿ Debería ser obligatoria ? En un reciente estudio (Nakchbandi IA et als. A Decision Analysis of Mandatory Compared with Voluntary HIV Testing in Pregnant Women. Annals of Internal Medicine, 1 May 1.998. 128:760-767) se ha reforzado la recomendación de los CDC del carácter voluntario que debe tener la prueba de detección de anticuerpos anti-VIH en mujeres embarazadas. Los autores fundamentan su estudio en el debate que en política de salud pública existe sobre los beneficios relativos del cribado voluntario del VIH en las gestantes frente al obligatorio, dado el beneficio que la terapia antirretroviral tiene reduciendo la transmisión materno-fetal del HIV durante el embarazo puesto de relieve por el estudio ACTG 076 con el empleo profiláctico de AZT. Se estima que en EEUU nacen cada año 7.600 niños hijos de madres infectadas por el VIH, de los cuales 2.000 adquieren la infección; se cree que con el empleo de AZT sólo 600 de los 2.000 niños sufrirían la infección. A partir de estas premisas se fijan como objetivo evaluar los beneficios y riesgos que la prueba obligatoria, comparados con la prueba voluntaria en mujeres embarazadas, pueden tener como ayuda a la investigación y política de salud. Para ello diseñan un análisis de decisión que incorpora las siguientes variables: la aceptación y beneficio del cuidado prenatal, aceptación y beneficio de terapia con zidovudina en mujeres infectadas por el VIH, predominio de la infección VIH, y obligatoriedad comparado con voluntariedad de la prueba de detección. En una política de cribado del VIH obligatorio en mujeres embarazadas sólo se haría cribado de las mujeres que reciben cuidados prenatales y todas las que no reciben cuidados prenatales no se probarían. Bajo un sistema voluntario se da a todas las mujeres que reciben cuidados prenatales la opción de comprobar si tienen el VIH, mientras que tampoco se comprueban las que no reciben los cuidados. En la elaboración del modelo asumen probabilidades para cada variable basadas en los datos de la literatura a través de una búsqueda en MedLine. Como medida establecen el umbral de proporción de disuasión (definido como el porcentaje de mujeres que, disuadidas de buscar cuidado prenatal debido a una política de prueba VIH obligatoria, compensaría el beneficio de la zidovudina reduciendo la transmisión vertical del VIH) y la diferencia entre una política de cribado obligatorio y una política de cribado voluntario en el número absoluto de nacidos infectados por el VIH o niños muertos. Los resultados obtenidos indican que la prueba voluntaria es preferible
para un amplio rango de valores aplicados al modelo (desde 0 a 3). Basalmente el umbral de
proporción de disuasión fue de 0,4% (quiere decir que 4 de cada 1.000 mujeres no
desearon recibir cuidados prenatales porque se les realizaría obligatoriamente la prueba
del VIH). Con una proporción de disuasión del 0,5%, el número de niños (n=167) a los
que se les ahorraría anualmente la infección por el VIH con la política de prueba
obligatoria sería más bajo que el número de muertes perinatales (n=189) ocasionado por
la falta de cuidados prenatales. |
La
cesárea y la terapia profiláctica con zidovudina pueden casi eliminar la transmisión
vertical del VIH-1 Un estudio publicado en la edición del 1 de julio del Journal of the
American Medical Association y presentado en la 12 Conferencia Mundial del SIDA celebrada
en Ginebra parece indicar que en la mayoría de los casos la transmisión vertical del
VIH-1 puede evitarse si la madre infectada sigue tratamiento antirretroviral con AZT
durante el embarazo y el parto se realiza mediante cesárea electiva. Madres no tratadas con AZT Madres tratadas con AZT Conclusiones Otros dos estudios presentados en Ginebra analizando datos de cohortes
alemanas y españolas, respectivamente, llegan a conclusiones similares a las comentadas.
y se muestran consistentes
con las conclusiones de los estudios anteriores, y sugieren que la terapia con ZVD es
efectiva en la prevención de la transmisión perinatal con independencia del momento de
rotura de membranas. La cesárea parece ser efectiva sólo en el caso de los neonatos
nacidos en el período de una hora desde la rotura, por lo que preservar intactas las
membranas durante el período de dilatación puede ser importante. Referencias
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| Recomendaciones de la Organización Mundial de la
Salud sobre utilización de un régimen corto de AZT para la prevención de la
transmisión maternofetal del VIH
Basándose en los resultados preliminares obtenidos en el estudio de Tailandia y los del ensayo clínico ACTG076, la OMS ha elaborado unas recomendaciones sobre la utilización de un régimen corto de tratamiento con zidovudina para la prevención de la transmisión vertical del VIH, recogidas en el Weekly Epidemiological Report del 9 de octubre de 1.998. A continuación resumimos los puntos más destacados de dichas recomendaciones, que están disponibles en Internet (formato PDF) en la dirección: http://www.who.int/wer/pdf/wer7341.pdf La OMS reclama prudencia al analizar los datos del estudio de Tailandia, llamando la atención sobre el hecho de que los resultados no pueden ser aplicables a otras situaciones debido a: Teniendo en cuenta estas consideraciones, la OMS recomienda el régimen de tratamiento utilizado en el estudio cuando existan limitaciones prácticas o presupuestarias que impidan la implantación de ACTG076, y siempre que la infraestructura sanitaria lo permita. Más concretamente, la OMS establece los siguientes requisitos para considerar el tratamiento con antiretrovirales como una opción en la prevención de la transmisión vertical del VIH: El régimen terapéutico recomendado es el utilizado en el estudio tailandés, consistente en:
Por último, la OMS advierte que estas recomendaciones se basan en los conocimientos clínicos disponibles a mediados de 1.998, por lo que son susceptibles de revisión a medida que se vayan conociendo los resultados de estudios clínicos de regímenes cortos de tratamiento con uno ó dos antiretrovirales en poblaciones de mujeres que alimentan a sus bebés bien con la leche materna, bien mediante sustitutos nutricionales. Referencias:
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© VIH y SIDA, 1.998