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VIH y SIDA

VIH y SIDA

. Clasificaciones de la infección VIH-SIDA

Revisión, febrero 1.997 

¿ Qué aportan las clasificaciones ?

Desde el momento que se produce la infección por el VIH el paciente puede estar asintomático o presentar una gran variedad de cuadros clínicos. Con fines epidemiológicos es útil la clasificación más sencilla de pacientes portadores o pacientes con SIDA.

Sin embargo, con fines a establecer comparaciones que permitan evaluar los ensayos clínicos de diferentes tratamientos, establecer el valor pronóstico de determinados marcadores o conocer la historia natural de la infección, se ha hecho necesario la creación de clasificaciones más complejas.

Entre 1986 y 1987 los CDC elaboraron una clasificación de la infección por VIH-1 y la definición de caso de SIDA en adultos y en niños menores de 13 años que fue sustituida por otra a principios de 1993. De un modo parejo la OMS establece en 1985 la definición de caso de SIDA en Africa.

Clasificación CDC 1986

Adultos 

No está actualmente en uso aunque por su carácter eminentemente clínico es citada con cierta frecuencia. Comprende 4 grupos (de I a IV) mutuamente excluyentes y progresivos de evolución de la infección.

  • Grupo I: Infección aguda demostrada por seroconversión
  • Grupo II: Infección asintomática.
  • Grupo III: Adenopatias generalizadas persistentes, clínicamente asintomáticos.
  • Grupo IV: Otras enfermedades: Manifestaciones clínicas de la infección VIH.

A su vez son posibles subclasificaciones en los grupos II y III atendiendo a la presencia o ausencia de determinados marcadores biológicos (cifra linfocitos CD4, ß2microglobulina, niveles de antígeno p24, cifra de plaquetas). En el grupo IV existen varios subgrupos (de A a E) que no son excluyentes entre sí (se puede clasificar al paciente en varios de estos subgrupos en función de sus síntomas). Por su interés, como enfermedades indicativas de SIDA merece destacarse el subgrupo C (enfermedades infecciosas asociadas al VIH-1), categoría C1, que se recogen en otra tabla.

Los subgrupos del grupo IV se pueden esquematizar en:

  • Subgrupo A: Enfermedad constitucional.
  • Subgrupo B: Trastornos neurológicos.
  • Subgrupo C: Enfermedades infecciosas asociadas al VIH-1.
  • Subgrupo D: Neoplasias asociadas al VIH-1.
  • Subgrupo E: Otras enfermedades asociadas con el VIH-1 y no incluidas en los anteriores grupos.

También se incluían en esta clasificación los criterios de diagnóstico de complejo relacionado con el SIDA (CRS) que hoy pueden incluirse en el wasting syndrome y ser por lo tanto un caso de SIDA como se recogía en la clasificación de 1987.

Menores 13 años 

Es similar a la de los adultos y comprende tres clases principales (P0, P1 y P2).

La clase P0 comprende los hijos de madres infectadas que no presentan evidencia cierta de estar ellos infectados. Las otras dos clases son excluyentes entre sí: La clase P1 comprende los niños infectados asintomáticos y se divide en tres subclases atendiendo al estado de su función inmunológica (subclases A-C); la clase P2 incluye a los menores de 13 años infectados y con síntomas y se divide en varias subclases (A-F), y algunas de éstas en categorías, similares a las del grupo IV de los adultos.

Clasificación CDC 1993 

Es la que sustituye a la clasificación de 1986 y a la definición de caso de SIDA de 1987. Se basa fundamentalmente en el recuento de linfocitos CD4. Añade nuevas categorías clínicas a las aceptadas con anterioridad. Como en la anterior, las categorías son excluyentes y el enfermo debe clasificarse en la más avanzada de ellas.

Categorías según la cifra de linfocitos CD4 (o porcentaje respecto a los linfocitos totales)

  • Categoría 1: Más de 500 / microlitro (> 28%) Categorías clínicas: A1, B1 y C1
  • Categoría 2: Entre 499 y 200 / microlitro (28-14%) Categorías clínicas: A2, B2 y C2
  • Categoría 3: Menos de 199 / microlitro (< 14%) Categorías clínicas: A3, B3 y C3

La categoría clínica A se aplica a la infección primaria y a los pacientes asintomáticos con o sin linfoadenopatía generalizada persistente.

La categoría clínica B se aplica a los pacientes que han presentado síntomas relacionados con la infección por el VIH pero que no se encuadren dentro de la categoría clínica C.

La categoría clínica C se aplica a los pacientes que han presentado alguno de los cuadros incluidos en la definición de SIDA de 1987 más otros tres nuevos (ver situaciones clínicas diagnósticas de SIDA).

Los pacientes incluidos en las categorías C1, C2, C3, A3 y B3 se consideran afectos de SIDA. Las dos últimas categorías, basadas en el recuento de CD4, no se aceptan por la OMS para Europa.

Situaciones clínicas diagnósticas de SIDA 

Se aceptan cuando existe una infección por VIH bien documentada y no existe otra causa de inmunodeficiencia.

Son las incluidas en el grupo IV C1 de la clasificación de 1986, la definición de caso de SIDA de 1987 (23 primeras) y la categoría C de la clasificación de 1993.

  • 01. Candidiasis traqueal, bronquial o pulmonar
  • 02. Candidiasis esofágica
  • 03. Coccidioidomicosis generalizada
  • 04. Criptococosis extrapulmonar
  • 05. Criptosporidiasis con diarrea de más de 1 mes
  • 06. Infección por citomegalovirus de un órgano diferente al hígado, bazo o ganglios linfáticos
  • 07. Retinitis por citomegalovirus
  • 08. Encefalopatía por VIH
  • 09. Infección por el virus del herpes simple que cause úlcera mucocutánea de más de 1 mes de evolución o bronquitis, neumonitis o esofagitis.
  • 10. Histoplasmosis diseminada
  • 11. Isosporidiasis crónica
  • 12. Sarcoma de Kaposi
  • 13. Linfoma de Burkitt o equivalente
  • 14. Linfoma inmunoblástico o equivalente
  • 15. Linfoma cerebral primario
  • 16. Infección por MAI o M kansasii diseminada o extrapulmonar
  • 17. Tuberculosis extrapulmonar o diseminada
  • 18. Infección por otras micobacterias, diseminada o extrapulmonar
  • 19. Neumonía por P carinii
  • 20. Leucoencefalopatía multifocal progresiva
  • 21. Sepsis recurrente por especies de Salmonella que no sean S typhi
  • 22. Toxoplasmosis cerebral
  • 23. Wasting syndrome (síndrome de desgaste)
  • 24. Carcinoma de cérvix invasivo
  • 25. Tuberculosis pulmonar
  • 26. Neumonía recurrente

Las infecciones por citomegalovirus, herpes simple y toxoplasma si se producen en pacientes con edad superior al mes. Ninguna de estas infecciones o neoplasias son indicativas de SIDA si no están asociadas a una seropositividad VIH demostrada; además deben demostrarse por histología, citología y/o cultivo.

Clasificación de la OMS 
Adultos residentes en Africa

Criterios mayores

  • Pérdida de al menos el 10% del peso corporal
  • Diarrea crónica de más de un mes de evolución
  • Fiebre intermitente o constante de más de un mes de evolución
  • Astenia y debilidad corporal

Criterios menores

  • Tos persistente de más de un mes de evolución
  • Dermatitis extensa y pruriginosa
  • Herpes zoster recurrente durante los últimos 5 años
  • Candidiasis orofaríngea
  • Herpes simple crónico diseminado
  • Linfoadenopatía generalizada

La presencia de sarcoma de Kaposi o de meningitis por criptococo son suficientes por sí solos para aceptar el diagnóstico de SIDA.

Se deben cumplir al menos dos criterios mayores y uno menor en ausencia de cualquier otra causa de inmunosupresión: Neoplasias, malnutrición severa u otros factores.

© VIH y  SIDA, 1.998