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VIH y SIDA

VIH y SIDA

. Noticias breves

Revisión, febrero 1.999 

Se cuestiona la teoría del agotamiento del sistema inmunitario
Nature Medicine 1999;5,1:83 - 89

Un reciente trabajo de la Universidad de California, San Francisco, cuestiona la teoría del agotamiento del sistema inmunitario (SI) como causa de la inmunodeficiencia ocasionada por el VIH. Según la teoría del agotamiento el virus destruiría masivamente los linfocitos T infectados a la vez que estimularía la producción de nuevas células que a su vez serían infectadas y destruidas conduciendo al SI a un fracaso final que tendría como consecuencia el desarrollo de las enfermedades oportunistas que acompañan a la infección VIH.

El estudio, basado en una tecnología reciente que mediante la introducción en el organismo de glucosa marcada con deuterio (un isótopo no radiactivo del hidrógeno) permite medir la deoxiribosa que se incorpora al ADN celular y estimar la producción de nuevas células, se realizó en 21 personas distribuidas en tres grupos: Sujetos sin infección VIH, sujetos seropositivos que nunca habían recibido tratamiento antirretroviral y sujetos seropositivos que estaban siendo tratados con terapia antirretroviral efectiva.

En los sujetos normales se midió la producción de CD4 y CD8, los principales tipos de linfocitos T implicados en la infección VIH. Con respecto a ellos se comprobó que en los sujetos seropositivos que no habían sido tratados se producía una destrucción más rápida de los linfocitos, lo que es coherente con un VIH activo, que no era compensada por una mayor producción de células y el consecuente descenso de la cifra total de linfocitos. En contraposición en los sujetos seropositivos tratados se observaba un aumento de la producción celular superior al grupo control. Este aumento de la producción no sería coherente con la teoría de que la producción aumenta como consecuencia de la destrucción de los linfocitos por parte del virus y cuestiona la teoría de la dinámica viral expresada por Ho hace unos años en lo que hace referencia al rápido recambio e infección de los linfocitos.

Según los datos obtenidos los autores piensan que el VIH parece interrumpir la producción de células T en el timo y médula ósea más que inducir su destrucción masiva, además de que creen que el virus podría alterar el proceso de multiplicación y diferenciación de las células T memoria por lo que sin su presencia el SI carecería del estimulo necesario para la producción de las células encargadas de responder ante las agresiones de agentes patógenos. Así mismo se cree que la terapia antirretroviral puede contribuir de un modo no precisado en la desinhibición del mecanismo por el cual el VIH es capaz de ocasionar el descenso de la producción de linfocitos T.

Cabe preguntarse también cuál es la velocidad de destrucción de los linfocitos infectados por el VIH y si los márgenes en los que se realizan estas mediciones son suficientes para poder detectar, antes de su destrucción, los linfocitos que se han ido infectando. En el caso de que estos límites no fueran suficientes no se podría realmente medir la producción de linfocitos ya que no se podrían detectar los que ya infectados han sido destruidos en los pacientes que no reciben terapia antirretroviral. Sin embargo todos parecen estar de acuerdo en que la técnica de medición es una importante aportación que permitirá conocer de un modo más preciso el estado de cómo el VIH acaba con el SI.

En caso de confirmarse estos hallazgos la teoría del agotamiento del SI no sería válida y se podrían abrir nuevas vías potenciales de tratamiento enfocadas a resolver la inhibición de la producción celular que ocasiona el VIH. Aunque indudablemente el virus destruye linfocitos CD4 infectados, el cultivo fuera del organismo de células T y su reintroducción en el momento de necesidad o el empleo de citoquinas capaces de intervenir en la inmunomodulación del SI serían algunas de las opciones de las que se podría disponer.

Los casos de SIDA declarados se reducen en España un 15% durante 1.998
Nota de prensa del MSC

Según una nota de prensa del Ministerio de Sanidad y Consumo de España los casos declarados de SIDA descienden de nuevo durante 1.998.
Según los últimos datos del Plan Nacional sobre el SIDA, la incidencia de casos de SIDA en 1.998 ha disminuido un 15% respecto al año anterior, continuando la tendencia favorable iniciada en 1.995.

Durante 1.998 se han diagnosticado 3.945 casos nuevos de SIDA, una vez corregido el retraso en la notificación (hasta la fecha se ha recibido información de 2.481 casos diagnosticados en 1.998). Globalmente, el número de nuevos diagnósticos de SIDA anuales ha disminuido un 45% desde 1.994.
Del total, el 80% son hombres y su edad media es de 36 años. La vía de transmisión más frecuente fue el compartir material de inyección para la administración parenteral de drogas (59%), lo que se confirma tanto en hombres (60%), como en mujeres (56%).
La transmisión por relaciones heterosexuales no protegidas asciende al 18%, pero adquiere especial relevancia en mujeres, donde representa el 35% de los casos. La tercera vía de transmisión más frecuente son las prácticas sexuales no protegidas entre hombres (12% de los casos).
Desde 1.981, año en el que comenzó la epidemia, hasta el 31 de diciembre de 1.998, el total de casos acumulados asciende a 53.094, pero en el 53% de ellos se ha notificado su fallecimiento. La tasa de incidencia de SIDA en España para 1.998 se estima en torno a 10 casos nuevos por 100.000 habitantes.
En todas las Comunidades Autónomas se detectan descensos importantes en el número de nuevos diagnósticos en los dos últimos años. Se mantienen las grandes diferencias geográficas, con las tasas más elevadas en Madrid, Baleares y el País Vasco.

‘’ Este descenso refleja el conjunto de los avances en la lucha contra el SIDA, tanto en la prevención como en la asistencia sanitaria, pero fundamentalmente es atribuible a la extensión de los nuevos tratamientos antirretrovirales. Al hablar de casos de SIDA, nos referimos a una consecuencia tardía de la infección por el VIH, que no refleja necesariamente la incidencia actual de nuevas infecciones. En cualquier caso, este descenso en la incidencia de SIDA ha de interpretarse como un dato positivo, que indica una mejoría importante en el pronóstico y calidad de vida de las personas infectadas por el VIH.
El descenso de los casos de SIDA no refleja necesariamente un descenso en la incidencia actual de las nuevas infecciones. La prevención continúa siendo la medida más eficaz para el control de la epidemia, en la medida que sea capaz de evitar que se produzcan nuevas infecciones. Por este motivo, el Ministerio de Sanidad y Consumo insiste en la necesidad de potenciar las medidas de prevención en las relaciones sexuales y el acercamiento de las personas que usan drogas inyectadas a los centros y programas destinados a prevenir la infección por VIH. ’’

La cesárea electiva reduce el riesgo de transmisión vertical del VIH-1
N Engl J Med para publicar en abril

Una proporción importante de la transmisión vertical del VIH-1 se produce en el momento del parto (intrapartum) fundamentalmente por contacto directo del feto con secreciones maternas infectadas o con sangre del tracto genital de la madre. Por ello se ha pensado que la realización de una cesárea antes de la rotura de membranas o de comenzar el trabajo del parto podría descender el riesgo de transmisión del VIH-1. Sin embargo los resultados de diferentes estudios eran contradictorios y mientras en unos se observaba una reducción de la probabilidad de transmisión en otros no se observaba ésta.

En los datos de un meta análisis que estudia más de 8.500 pares madre-hijo de 15 cohortes de estudio, 5 europeas y 10 americanas, de transmisión vertical del VIH se ha demostrado que la cesárea electiva reduce la transmisión materno-fetal del VIH-1 independientemente del tratamiento profiláctico con AZT.

En el análisis de 8.533 pares madre-hijo y después del ajuste de los datos para variables como recibir profilaxis con AZT, estadío evolutivo de la infección en la madre y del peso del recién nacido (como estimador de la edad gestacional) se observó que la probabilidad de transmisión vertical del VIH-1 se reducía aproximadamente un 50% en los pares en los que la vía del parto fue por cesárea electiva frente a otras vías (cesárea no electiva, vía vaginal instrumental o vía vaginal sin instrumentación).
La transmisión al niño se reducía en el 87% entre las madres que habían recibido profilaxis con AZT y eran sometidas a una cesárea electiva en comparación con aquellas que no recibían profilaxis y tenían un parto por otra vía diferente. Entre los pares madre-hijo que habían recibido terapia antirretroviral prenatal, intraparto y en el periodo neonatal, la proporción de transmisión vertical era del 2% cuando la madre era sometida a cesárea electiva frente al 7,3% cuando el nacimiento se producía por otras vías.

Los autores del meta análisis concluyen que la cesárea electiva reduce el riesgo de transmisión vertical del VIH-1 independientemente de que la madre reciba profilaxis con AZT y apuntan que se debe ofrecer a toda mujer embarazada infectada por el VIH la opción de tener a su hijo a través de una cesárea electiva como medio para reducir la probabilidad de infección intraparto del niño.
Igualmente se sugiere que hay una probabilidad más baja de transmisión vertical del VIH-1 entre mujeres que sufren cesárea electiva y reciben profilaxis con AZT que entre las mujeres en las que sólo se utiliza una de estas intervenciones.

Véase La cesárea y la terapia profiláctica con zidovudina pueden casi eliminar la transmisión vertical del VIH-1

The Mode of Delivery and the Risk of Vertical Transmission of Human Immunodeficiency Virus Type 1 -- A Meta-Analysis of 15 Prospective Cohort Studies. The International Perinatal HIV Group. N Engl J Med

Otros efectos adversos de los inhibidores de la proteasa
N Engl J Med y Abstracts de la VI CRIO

Recientemente se han presentado diversos estudios que vienen a ampliar o matizar la información ya disponible sobre los efectos secundarios de los fármacos antirretrovirales, y en especial de los inhibidores de la proteasa (IP):

  • Posibles cambios en el metabolismo mineral óseo en pacientes tratados con HAART

El abstract 679 presentado en la reciente conferencia celebrada en Chicago describe un estudio de 17 pacientes varones tratados con HAART para los que se estudió la existencia de posibles cambios en el metabolismo mineral óseo: El estudio se realizó porque anteriormente se habían descrito casos aislados, bien de disminución de la densidad mineral ósea, bien de disminuciones en la formación ósea sin afectar a la densitometría total.

La pérdida de densidad mineral ósea suele asociarse a mujeres post-menopáusicas seronegativas, y puede conducir a osteoporosis; recientemente se ha demostrado que también los varones de edad avanzada pueden sufrirla: en el grupo de pacientes seropositivos ahora estudiado, sin embargo, la edad media era de sólo 37,5 años (rango: 26 - 50 años).

Los 17 pacientes habían seguido terapia antirretroviral durante una media de 11,4 meses: 16 eran asintomáticos y uno se encontraba en la fase C3 de la clasificación del CDC. La carga viral media era de 53.400 copias/ml (oscilando entre 200 y 700.000 copias), y el recuento medio de células CD4 de 450 células/mm3 (oscilando entre 75 y 1.008). Ninguno de los pacientes tenía un historial previo de enfermedades metabólicas en los huesos, ni fue tratado con fármacos (por ejemplo, prednisona) que pudieran afectar al metabolismo óseo.

Los resultados demostraron que los pacientes estudiados registraron una disminución significativa de la densidad mineral ósea total, en tanto que la disminución fue menor en la espina lumbar y en la cadera: se desconocen los mecanismos causales y la relevancia clínica de estos hallazgos. (Fuente: Abstract 679: Bone Mineral Density Diminution in HIV Patients Treated with HAART).

  • Se describen casos aislados de atrofia renal asociada al uso prolongado de indinavir

En una carta publicada en febrero de 1999 en el New England Journal of Medicine se describe el caso dos pacientes seropositivos y hemofílicos que desarrollaron atrofia renal tras un tratamiento prolongado con HAART incluyendo indinavir. Hasta ahora, se había asociado la urolitiasis y la disfunción renal con el uso de indinavir a corto plazo, pero no se habían descrito efectos en los riñones debidos al tratamiento prolongado con este fármaco.

Los pacientes describieron piuria persistente y niveles elevados de creatina en plasma. La piuria se resolvió y los niveles de creatina se normalizaron 8 semanas después de la sustitución de indinavir por nelfinavir: sin embargo, el tamaño y forma de los riñones no variaron con el cambio de IP. La presencia de piuria persistente y la atrofia sugieren la presencia de inflamación renal crónica.

Los autores resaltan que los pacientes seropositivos están expuestos a riesgos de problemas renales superiores a los normales debido a la nefropatía del propio VIH y a los efectos nefrotóxicos del tratamiento antirretroviral, y recomiendan que se monitorice la aparición de efectos secundarios en los riñones en los pacientes tratados con indinavir durante largos períodos. (Fuente: NEJM, 04 febrero 1999, vol. 340)

  • Se observa un aumento en la incidencia de verrugas orales asociado al uso de IP

La incidencia de las lesiones orales más comunes (incluyendo leucoplasia vellosa y candidiasis oral) en pacientes seropositivos ha disminuido notablemente desde la generalización de la HAART: ahora, sin embargo, un estudio presentado en Chicago corrobora dicha disminución pero también ha observado un aumento sustancial de los casos de verrugas orales asociado al uso de IP.

Utilizando los historiales de 3.542 pacientes visitados en un centro médico especializado en lesiones orales y SIDA de San Francisco, los autores compararon estadísticas de prevalencia obtenidas en un primer período, de 1.990 a 1.991, con las obtenidas de 1.997 a 1.998, cuando el uso de IP ya se había generalizado. Se detectó una disminución de los casos de leucoplasia vellosa, candidiasis oral y sarcoma de Kaposi, pero también un aumento significativo de los casos de verrugas orales causados por el papilomavirus humano.

Los autores concluyen que el uso de terapias antirretrovirales está asociado a la disminución de la incidencia de las principales infecciones oportunistas orales asociadas al VIH, pero también a un aumento significativo de los casos de verrugas orales, aumento asociado sobretodo con el uso de IP (Fuente: Abstract 704: Emergence of Oral Warts in the HAART Era).

  • Continúan las investigaciones sobre una posible asociación entre uso prolongado de IP y desarrollo de enfermedades coronarias

En estas páginas ya nos hicimos eco en su día de las primeras descripciones de algunos casos clínicos que parecían sugerir la existencia de una asociación entre el uso prolongado de IP y un riesgo superior al normal de desarrollar enfermedades coronarias: Dicha asociación podría deberse a una alteración del metabolismo de la grasa corporal provocada por los IP, lo que resultaría en mayores niveles de lípidos y el riesgo consiguiente de enfermedades coronarias.

Un estudio presentado en la Conferencia de Chicago analizó retrospectivamente los historiales de pacientes seropositivos sin historial clínico previo de enfermedades coronarias visitados en un centro clínico norteamericano entre enero de 1.996 y diciembre de 1.997. Los casos de enfermedad coronaria ocurridos durante dicho intervalo de tiempo se clasificaron como asociados o no asociados a IP en función de si tuvieron lugar antes o después del primer uso de IP. En los datos preliminares del estudio no se hallaron indicios de que, tras un año de seguimiento, el uso de IP incrementara el riesgo de enfermedades coronarias. (Fuente: Abstract 657: Do Protease Inhibitors Increase the Risk for Coronary Heart Disease Among HIV Positive Patients?)

Un segundo estudio también presentado en Chicago, y elaborado por la compañía Merck, fabricante de indinavir, comparó el riesgo de infarto de miocardio en pacientes tratados con indinavir y participantes en cuatro estudios clínicos controlados, con el riesgo de los pacientes participantes en los mismos estudios clínicos e integrantes de los brazos de control y que por tanto no recibieron ningún IP en su tratamiento. El análisis de los datos de los 2825 pacientes participantes no demostró ninguna evidencia de que la terapia con indinavir incremente el riesgo de infarto de miocardio en pacientes seropositivos en comparación con pacientes tratados con regímenes sin IP. (Fuente Abstract 658: No Association Observed Between Indinavir Therapy for HIV/AIDS and Myocardial Infarction in 4 Clinical Trials with 2,825 Subjects)

  • Necrosis avascular e IP

La necrosis avascular (NAV) es una complicación poco común de la infección por VIH: Hasta 1.996, en la literatura médica sólo se han descrito 23 casos en pacientes seropositivos. Ahora, un estudio presentado en Chicago informa del diagnóstico de 8 nuevos casos entre junio de 1.997 y mayo de 1.998 en una población de 600 pacientes seropositivos (prevalencia estimada: 1,33%). Los autores intentaron identificar los potenciales factores de riesgo de la NAV, concluyendo que su incidencia parecía estar asociada al uso de regímenes antirretrovirales que contenían IP, y sugieren que la lipodistrofia inducida por IP podría ser un mecanismo patógeno potencial. (Fuente: Abstract 680: Avascular Necrosis In HIV + Patients A Potential Link To Protease Inhibitors)

Complicaciones a largo plazo asociadas al tratamiento con inhibidores de la proteasa: Lipodistrofia y alteraciones metabólicas. Experiencias de tratamiento
Abstracts de la VI CRIO

A principios de 1.998, en la V Conferencia sobre Retrovirus e Infecciones Oportunistas celebrada en Chicago, se describieron por primera vez una serie de síntomas consistentes en una alteración de la distribución de la grasa corporal que se conoce con el nombre genérico de lipodistrofia y que se han asociado al uso continuado de inhibidores de la proteasa (IP).
Estas alteraciones se manifiestan por una concentración de grasa en el abdomen y en el adelgazamiento, o lipodistrofia, de las extremidades y de la cara; también se han manifestado en forma de infiltración dorsocervical de grasas (efecto "joroba de búfalo").
Estos cambios suelen manifestarse en algunos pacientes tras varios meses de tratamiento antirretroviral: a ellos se asocian posiblemente anormalidades metabólicas como la hiperlipidemia, diabetes mellitus, hipogonadismo, hipertensión e hiperuricemia. Algunas de las anormalidades metabólicas, como la hipertrigliceridemia, pueden ser anteriores a la terapia antirretroviral pero verse aumentadas por ésta.
La coincidencia en el tiempo de este fenómeno con el uso generalizado de terapias antirretrovirales que incluyen IP ha llevado a sospechar que sea consecuencia de la toxicidad de esta clase de fármacos. Sin embargo, algunas personas que presentan algunos elementos del síndrome no están tomando IP, y en años anteriores personas infectadas con el VIH ya presentaron en algunos casos cuadros sintomáticos coincidentes. Alteraciones parecidas se han descrito además en personas no infectadas, asociadas a enfermedades cardiovasculares o diabetes. Además se han descrito dos casos de infarto de miocardio en dos pacientes seropositivos jóvenes que presentaban estas alteraciones ha reforzado la preocupación de que las personas infectadas con el VIH puedan también ser susceptibles a dichas complicaciones, (sin embargo, investigaciones más recientes (ver más arriba) no han podido corroborar la vinculación entre los IP y las enfermedades coronarias).
Los estudios sobre prevalencia de la lipodistrofia presentados en la 12 Conferencia Mundial del SIDA ofrecían resultados muy diferentes. En general se estima que pueden presentar lipodistrofia un tercio de los pacientes que reciben inhibidores de la proteasa durante más de 13 meses por término medio. En este orden de cosas, se trata de un proceso común, progresivo y que no remite espontáneamente.
Los expertos opinan que la disparidad en los estudios de prevalencia puede obedecer a la ausencia de una clara definición clínica de la lipodistrofia, así como a la falta de un patrón objetivo de medida común a todos los estudios.

Algunas experiencias de tratamiento

En la VI Conferencia de Chicago de 1.999 se han presentado varios estudios que describen diferentes estrategias para tratar la lipodistrofia y otras complicaciones metabólicas asociadas al uso prolongado de IP. En algunos casos, los estudios presentados son continuación de comunicaciones ya presentadas en la XII Conferencia Mundial de Ginebra y que en su día ya incluimos en estas páginas.

  • Sustitución del IP por nevirapina o por nelfinavir

Un estudio australiano analizó durante 6 meses a 20 pacientes con lipodistrofia que interrumpieron el tratamiento con IP debido a la lipodistrofia (16 de ellos sustituyeron IDV ó SAQ/RTV por nevirapina), así como a 12 pacientes que sustituyeron su IP (IDV ó SAQ/RTV) por nelfinavir. A partir del tercer mes de seguimiento, los pacientes que dejaron de tomar IP vieron mejorar sus niveles de triglicéridos, colesterol total y resistencia a la insulina (pero no los niveles de insulina o de colesterol HDL): además, la grasa abdominal acumulada de estos pacientes disminuyó hasta el nivel de normalidad, y la grasa periférica disminuyó durante los 3 primeros meses pero luego aumentó. Los pacientes que se limitaron a cambiar el IP sustituyendo el antiguo por nelfinavir no registraron cambios o incluso vieron empeorar ligeramente los parámetros metabólicos y los niveles de grasa corporal. La carga viral continuó siendo indetectable en 11 de los 15 pacientes con ARN <2,6 log10 que sustituyeron el IP por nevirapina. Los autores concluyen que el cese de tratamiento con IP durante 6 meses resultó en mejoras de las anormalidades metabólicas y de grasa corporal inducidas por los IP, que la sustitución del IP por NVP mantuvo la supresión de la carga viral en la mayoría de los pacientes, pero no en todos ellos; y que el cambio a nelfinavir desde otro IP no parece ser una estrategia efectiva para minimizar el síndrome de lipodistrofia (Fuente: VI Conferencia de Chicago, Abstract 668: Reversibility of protease inhibitor lipodystrophy syndrome on stopping PIs or switching to nelfinavir). (A la vista de estos resultados, los autores parecen desestimar las conclusiones que presentaron en Ginebra a partir de los datos de sólo 3 meses de seguimiento de los pacientes: entonces, los autores concluyeron que el cambio de saquinavir/ ritonavir e indinavir a nelfinavir podía mejorar los niveles de triglicéridos y la lipodistrofia en algunos pacientes).

Un estudio diferente realizado en España evaluó el impacto bioquímico, inmunológico y virológico de cambiar el IP por nevirapina en pacientes tratados con HAART, que habían conseguido una supresión duradera del VIH en plasma y que sufrían lipodistrofia. Para participar en el estudio, los pacientes debían haber recibido tratamiento con d4T/3TC y un IP durante al menos 9 meses, manteniendo una carga viral < 400 copias/ml durante al menos 6 meses. Aleatoriamente se distribuyó a los pacientes en 2 brazos de tratamiento, el grupo 1 (d4T+ddI+NVP) y el grupo 2 (d4T + 3TC + IP). Todos los pacientes del grupo 1 recibieron antihistamínicos para reducir la posibilidad de reacción a la NVP, y se les administró ddI en lugar de 3TC para mantener más posibilidades de tratamiento futuro en caso de fallo de la combinación.
El abstract presentado en Chicago ofrece datos de 21 pacientes (11 del grupo 1, y 10 del grupo 2) a las 12 semanas de iniciado el estudio: no se detectaron casos de hipersensibilidad en ningún grupo, y la carga viral se mantuvo indetectable durante el seguimiento en ambos grupos. No se registraron cambios significativos en el recuento de células CD4. El nivel de colesterol en sangre se redujo considerablemente con respecto a los niveles basales sólo en el grupo 1; los niveles de triglicéridos también disminuyeron en este grupo, aunque sin que la disminución alcanzara significación estadística. Tampoco fueron significativas las disminuciones registradas en las mediciones antropomórficas y de parámetros BIA y DEXA realizadas en los pacientes del mismo grupo. Además, la estimación subjetiva por médicos y pacientes de posibles cambios en la forma corporal mejoró significativamente en el grupo tratado con NVP. Los autores concluyen que tras 12 semanas, los pacientes que cambiaron a la combinación de d4T+ddI+NVP mantuvieron la supresión viral, redujeron los niveles de colesterol y mejoraron la calidad de vida y la autopercepción de cambios en la lipodistrofia que sufrían. (Fuente: VI Conferencia de Chicago, Abstract 14: A Multi-Center, Randomized, Open-Label, Comparative Trial of the Clinical Benefit of Switching the Protease Inhibitor by Nevirapine in HAART-Experienced Patients Suffering Lipodystrophy).

  • Sustitución del IP por efavirenz

Otro estudio presentado en Chicago intenta analizar los efectos sobre los cambios metabólicos inducidos por los IP de sustituir un régimen de tratamiento antirretroviral basado en IP por un nuevo régimen basado en NNRTI, y en concreto en efavirenz. Se incluyó en el estudio a pacientes con lipodistrofia clínica (estimada por el médico) y anormalidades metabólicas (colesterol elevado, triglicéridos y/o diabetes mellitus) y con una carga viral menor a 500 copias/ml el mes anterior, a quienes se les ofreció cambiar la terapia sustituyendo indinavir por efavirenz: se reclutaron así 13 pacientes, para 6 de los cuales existen datos de 12 semanas de seguimiento.

La sustitución de IDV por EFV resultó en un aumento del peso medio, una reducción de la circunferencia abdominal media, pero también en un aumento significativo del colesterol y de los triglicéridos. Los niveles de glucosa mejoraron en todos los pacientes, en tanto que se mantuvo la supresión de la carga viral y no se registraron cambios en el recuento de células CD4. Con los escasos datos disponibles, los autores concluyen que la sustitución de IDV por EFV lleva a pequeñas mejoras en el peso y la medición abdominal, manteniendo el control virológico. Sin embargo, el hecho de que los lípidos sigan aumentando tras el cambio de fármaco sugiere una elevación en el riesgo de complicaciones vasculares, y la posibilidad de pancreatitis debe monitorizarse. (Fuente: VI Conferencia de Chicago: Management of Indinavir-associated metabolic changes by substitution with Efavirenz in virologically controlled HIV+ persons).

  • Tratamiento con hormona recombinante del crecimiento humano

En la presentación llevada a cabo en la XII Conferencia Mundial de Ginebra de una experiencia interesante pero limitada a sólo 2 pacientes, Torres describió el caso de 2 pacientes (1 hombre y una mujer) tratados con hormona recombinante del crecimiento humano (rhGH ó Serostim), un agente con efectos lipolíticos: ambos pacientes habían desarrollado jorobas de búfalo, así como pérdidas de grasa central y de músculo periférico asociadas a fatiga e hipertrigliceridemia. Uno de los pacientes presentaba también hipercolesterolemia moderada. Se llevó a cabo tratamiento con rgGH 6mg/día subcutáneos durante 12-24 semanas. Tras 12 meses de terapia la mujer presentó una remisión total de la joroba de búfalo, descenso de la obesidad central, así como energía y fuerza mejorada. Tras 6 semanas de terapia, el paciente masculino registró una notable regresión (50%) de la joroba de búfalo, así como aumento de la fuerza muscular. Los efectos secundarios de la terapia con rhGH incluyeron dolor moderado en las articulaciones, hipertensión moderada y aumento de los enzimas pancreáticos.
Ahora, el mismo autor ha presentado en la VI Conferencia de Chicago un estudio ampliado a 8 pacientes que, tratados con IP durante una media de 12 meses, desarrollaron anomalías en la distribución de grasa y a quienes se trató con rhGH (de 4 a 6 mg/día). Todos los pacientes registraron elevados niveles de triglicéridos y de colesterol. 4 pacientes completaron 3 meses de tratamiento con rhGH y experimentaron notables mejoras en la distribución de grasas: los pesos se mantuvieron estables y no se detectaron cambios significativos en la grasa corporal total ni en los lípidos en sangre pese a registrarse un aumento del 5-10% en la masa magra. Un paciente interrumpió el tratamiento debido a un síndrome del túnel carpiano y experimentó una recaída en las anomalías de distribución de grasa. Los autores concluyen que rhGH es efectiva en reducir las jorobas de búfalo y la adiposidad troncal, pero no la lipodistrofia periférica y la hiperlipidemia asociada a la terapia con IP. (Fuente: VI Conferencia de Chicago, Abstract 675: The Effect of Recombinant Human Growth Hormone on Protease-Inhibitor-Associated Fat Maldistribution Syndrome).

Se apunta un mecanismo por el que el VIH no se transmitiría por la saliva
Arch Intern Med 159;303-310

Diferentes estudios in vitro han demostrado que la saliva inactiva rápidamente más del 90% de los linfocitos infectados por el VIH a la vez que produce un bloqueo de su producción en dichas células.
Se piensa que el VIH no se transmite de un modo eficaz por la saliva ya que se han descrito muy pocos casos de contagio a través de besos, mordiscos o tos y en ninguno de ellos se ha podido descartar por completo que no hubiese contacto con sangre.

En un reciente estudio de la Universidad de Texas se ha visto que, a pesar de contener virus en la sangre, la saliva de un reducido grupo de seropositivos solo contenía entre un 1 y un 5 % de virus infeccioso. A pesar de que se ha hablado de la presencia en la saliva de ciertas sustancias ‘protectoras’ que inhibirían débilmente al VIH, se cree que la menor concentración de cloro y sodio en la saliva propiciaría una mayor absorción de líquidos por las células infectadas que les conduciría a su destrucción. Esta rotura hipotónica de los linfocitos infectados parece ser la responsable de la escasa transmisibilidad del VIH a través de la saliva ya que produciría una inhibición de unas 10.000 veces comparada a la de unas 3 veces que producen otras sustancias presentes en la saliva. Con respecto a otros fluidos del cuerpo, como los seminales o la lecha materna, la saliva contiene hasta un 14% menos de sodio.

La importancia del descubrimiento es que se ha encontrado un mecanismo físico de defensa del huésped frente a la infección VIH que podría aplicarse en la reducción de la transmisión del virus. Se están investigando las propiedades de sales biliares para ver si son tan efectivas como la saliva en la destrucción de las células infectadas por el VIH; los autores piensan que dado que en el recto, vagina o boca los leucocitos no contribuyen a la defensa de estas superficies, se podrían emplear para destruir gran parte de los linfocitos infectados que transmiten el VIH. Sin embargo algunas sustancias que actúan como poderosos detergentes y que también son eficaces en la destrucción de las células infectadas por el VIH no han demostrado que reduzcan la transmisión del virus cuando se han empleado como espermicidas o geles vaginales.

© VIH y  SIDA, 1.996 - 1.999