| VIH y SIDA |
| . | Noticias breves | Revisión, febrero 1.999 |
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Los casos de SIDA
declarados se reducen en España un 15% durante 1.998 Según una nota de prensa del Ministerio de
Sanidad y Consumo de España los casos declarados de SIDA descienden de nuevo durante
1.998. Durante 1.998 se han diagnosticado 3.945 casos nuevos de SIDA, una vez
corregido el retraso en la notificación (hasta la fecha se ha recibido información de
2.481 casos diagnosticados en 1.998). Globalmente, el número de nuevos diagnósticos de
SIDA anuales ha disminuido un 45% desde 1.994. Este descenso refleja el conjunto de los avances en la
lucha contra el SIDA, tanto en la prevención como en la asistencia sanitaria, pero
fundamentalmente es atribuible a la extensión de los nuevos tratamientos
antirretrovirales. Al hablar de casos de SIDA, nos referimos a una consecuencia tardía de
la infección por el VIH, que no refleja necesariamente la incidencia actual de nuevas
infecciones. En cualquier caso, este descenso en la incidencia de SIDA ha de interpretarse
como un dato positivo, que indica una mejoría importante en el pronóstico y calidad de
vida de las personas infectadas por el VIH. |
| La cesárea electiva reduce el riesgo de
transmisión vertical del VIH-1 N Engl J Med para publicar en abril Una proporción importante de la transmisión vertical del VIH-1 se produce en el momento del parto (intrapartum) fundamentalmente por contacto directo del feto con secreciones maternas infectadas o con sangre del tracto genital de la madre. Por ello se ha pensado que la realización de una cesárea antes de la rotura de membranas o de comenzar el trabajo del parto podría descender el riesgo de transmisión del VIH-1. Sin embargo los resultados de diferentes estudios eran contradictorios y mientras en unos se observaba una reducción de la probabilidad de transmisión en otros no se observaba ésta. En los datos de un meta análisis que estudia más de 8.500 pares madre-hijo de 15 cohortes de estudio, 5 europeas y 10 americanas, de transmisión vertical del VIH se ha demostrado que la cesárea electiva reduce la transmisión materno-fetal del VIH-1 independientemente del tratamiento profiláctico con AZT. En el análisis de 8.533 pares madre-hijo y después del ajuste de los
datos para variables como recibir profilaxis con AZT, estadío evolutivo de la infección
en la madre y del peso del recién nacido (como estimador de la edad gestacional) se
observó que la probabilidad de transmisión vertical del VIH-1 se reducía
aproximadamente un 50% en los pares en los que la vía del parto fue por cesárea electiva
frente a otras vías (cesárea no electiva, vía vaginal instrumental o vía vaginal sin
instrumentación). Los autores del meta análisis concluyen que la cesárea electiva
reduce el riesgo de transmisión vertical del VIH-1 independientemente de que la madre
reciba profilaxis con AZT y apuntan que se debe ofrecer a toda mujer embarazada infectada
por el VIH la opción de tener a su hijo a través de una cesárea electiva como medio
para reducir la probabilidad de infección intraparto del niño. Véase La cesárea y la terapia profiláctica con zidovudina pueden casi eliminar la transmisión vertical del VIH-1 The Mode of Delivery and the Risk of
Vertical Transmission of Human Immunodeficiency Virus Type 1 -- A Meta-Analysis of 15
Prospective Cohort Studies. The International Perinatal HIV Group. N Engl J Med |
Otros efectos
adversos de los inhibidores de la proteasa Recientemente se han presentado diversos estudios que vienen a ampliar o matizar la información ya disponible sobre los efectos secundarios de los fármacos antirretrovirales, y en especial de los inhibidores de la proteasa (IP):
El abstract 679 presentado en la reciente conferencia celebrada en Chicago describe un estudio de 17 pacientes varones tratados con HAART para los que se estudió la existencia de posibles cambios en el metabolismo mineral óseo: El estudio se realizó porque anteriormente se habían descrito casos aislados, bien de disminución de la densidad mineral ósea, bien de disminuciones en la formación ósea sin afectar a la densitometría total. La pérdida de densidad mineral ósea suele asociarse a mujeres post-menopáusicas seronegativas, y puede conducir a osteoporosis; recientemente se ha demostrado que también los varones de edad avanzada pueden sufrirla: en el grupo de pacientes seropositivos ahora estudiado, sin embargo, la edad media era de sólo 37,5 años (rango: 26 - 50 años). Los 17 pacientes habían seguido terapia antirretroviral durante una media de 11,4 meses: 16 eran asintomáticos y uno se encontraba en la fase C3 de la clasificación del CDC. La carga viral media era de 53.400 copias/ml (oscilando entre 200 y 700.000 copias), y el recuento medio de células CD4 de 450 células/mm3 (oscilando entre 75 y 1.008). Ninguno de los pacientes tenía un historial previo de enfermedades metabólicas en los huesos, ni fue tratado con fármacos (por ejemplo, prednisona) que pudieran afectar al metabolismo óseo. Los resultados demostraron que los pacientes estudiados registraron una disminución significativa de la densidad mineral ósea total, en tanto que la disminución fue menor en la espina lumbar y en la cadera: se desconocen los mecanismos causales y la relevancia clínica de estos hallazgos. (Fuente: Abstract 679: Bone Mineral Density Diminution in HIV Patients Treated with HAART).
En una carta publicada en febrero de 1999 en el New England Journal of Medicine se describe el caso dos pacientes seropositivos y hemofílicos que desarrollaron atrofia renal tras un tratamiento prolongado con HAART incluyendo indinavir. Hasta ahora, se había asociado la urolitiasis y la disfunción renal con el uso de indinavir a corto plazo, pero no se habían descrito efectos en los riñones debidos al tratamiento prolongado con este fármaco. Los pacientes describieron piuria persistente y niveles elevados de creatina en plasma. La piuria se resolvió y los niveles de creatina se normalizaron 8 semanas después de la sustitución de indinavir por nelfinavir: sin embargo, el tamaño y forma de los riñones no variaron con el cambio de IP. La presencia de piuria persistente y la atrofia sugieren la presencia de inflamación renal crónica. Los autores resaltan que los pacientes seropositivos están expuestos a riesgos de problemas renales superiores a los normales debido a la nefropatía del propio VIH y a los efectos nefrotóxicos del tratamiento antirretroviral, y recomiendan que se monitorice la aparición de efectos secundarios en los riñones en los pacientes tratados con indinavir durante largos períodos. (Fuente: NEJM, 04 febrero 1999, vol. 340)
La incidencia de las lesiones orales más comunes (incluyendo leucoplasia vellosa y candidiasis oral) en pacientes seropositivos ha disminuido notablemente desde la generalización de la HAART: ahora, sin embargo, un estudio presentado en Chicago corrobora dicha disminución pero también ha observado un aumento sustancial de los casos de verrugas orales asociado al uso de IP. Utilizando los historiales de 3.542 pacientes visitados en un centro médico especializado en lesiones orales y SIDA de San Francisco, los autores compararon estadísticas de prevalencia obtenidas en un primer período, de 1.990 a 1.991, con las obtenidas de 1.997 a 1.998, cuando el uso de IP ya se había generalizado. Se detectó una disminución de los casos de leucoplasia vellosa, candidiasis oral y sarcoma de Kaposi, pero también un aumento significativo de los casos de verrugas orales causados por el papilomavirus humano. Los autores concluyen que el uso de terapias antirretrovirales está asociado a la disminución de la incidencia de las principales infecciones oportunistas orales asociadas al VIH, pero también a un aumento significativo de los casos de verrugas orales, aumento asociado sobretodo con el uso de IP (Fuente: Abstract 704: Emergence of Oral Warts in the HAART Era).
En estas páginas ya nos hicimos eco en su día de las primeras descripciones de algunos casos clínicos que parecían sugerir la existencia de una asociación entre el uso prolongado de IP y un riesgo superior al normal de desarrollar enfermedades coronarias: Dicha asociación podría deberse a una alteración del metabolismo de la grasa corporal provocada por los IP, lo que resultaría en mayores niveles de lípidos y el riesgo consiguiente de enfermedades coronarias. Un estudio presentado en la Conferencia de Chicago analizó retrospectivamente los historiales de pacientes seropositivos sin historial clínico previo de enfermedades coronarias visitados en un centro clínico norteamericano entre enero de 1.996 y diciembre de 1.997. Los casos de enfermedad coronaria ocurridos durante dicho intervalo de tiempo se clasificaron como asociados o no asociados a IP en función de si tuvieron lugar antes o después del primer uso de IP. En los datos preliminares del estudio no se hallaron indicios de que, tras un año de seguimiento, el uso de IP incrementara el riesgo de enfermedades coronarias. (Fuente: Abstract 657: Do Protease Inhibitors Increase the Risk for Coronary Heart Disease Among HIV Positive Patients?) Un segundo estudio también presentado en Chicago, y elaborado por la compañía Merck, fabricante de indinavir, comparó el riesgo de infarto de miocardio en pacientes tratados con indinavir y participantes en cuatro estudios clínicos controlados, con el riesgo de los pacientes participantes en los mismos estudios clínicos e integrantes de los brazos de control y que por tanto no recibieron ningún IP en su tratamiento. El análisis de los datos de los 2825 pacientes participantes no demostró ninguna evidencia de que la terapia con indinavir incremente el riesgo de infarto de miocardio en pacientes seropositivos en comparación con pacientes tratados con regímenes sin IP. (Fuente Abstract 658: No Association Observed Between Indinavir Therapy for HIV/AIDS and Myocardial Infarction in 4 Clinical Trials with 2,825 Subjects)
La necrosis avascular (NAV) es una complicación poco común de la infección por VIH: Hasta 1.996, en la literatura médica sólo se han descrito 23 casos en pacientes seropositivos. Ahora, un estudio presentado en Chicago informa del diagnóstico de 8 nuevos casos entre junio de 1.997 y mayo de 1.998 en una población de 600 pacientes seropositivos (prevalencia estimada: 1,33%). Los autores intentaron identificar los potenciales factores de riesgo de la NAV, concluyendo que su incidencia parecía estar asociada al uso de regímenes antirretrovirales que contenían IP, y sugieren que la lipodistrofia inducida por IP podría ser un mecanismo patógeno potencial. (Fuente: Abstract 680: Avascular Necrosis In HIV + Patients A Potential Link To Protease Inhibitors) |
Complicaciones a largo
plazo asociadas al tratamiento con inhibidores de la proteasa: Lipodistrofia y
alteraciones metabólicas. Experiencias de tratamiento A principios de 1.998, en la V Conferencia sobre Retrovirus e
Infecciones Oportunistas celebrada en Chicago, se describieron por primera vez una serie
de síntomas consistentes en una alteración de la distribución de la grasa corporal que
se conoce con el nombre genérico de lipodistrofia y que se han asociado al uso continuado
de inhibidores de la proteasa (IP). En la VI Conferencia de Chicago de
1.999 se han presentado varios estudios que describen diferentes estrategias para tratar
la lipodistrofia y otras complicaciones metabólicas asociadas al uso prolongado de IP. En
algunos casos, los estudios presentados son continuación de comunicaciones ya presentadas
en la XII Conferencia Mundial de Ginebra y que en su día ya incluimos en estas páginas.
Un estudio australiano analizó durante 6 meses a 20 pacientes con lipodistrofia que interrumpieron el tratamiento con IP debido a la lipodistrofia (16 de ellos sustituyeron IDV ó SAQ/RTV por nevirapina), así como a 12 pacientes que sustituyeron su IP (IDV ó SAQ/RTV) por nelfinavir. A partir del tercer mes de seguimiento, los pacientes que dejaron de tomar IP vieron mejorar sus niveles de triglicéridos, colesterol total y resistencia a la insulina (pero no los niveles de insulina o de colesterol HDL): además, la grasa abdominal acumulada de estos pacientes disminuyó hasta el nivel de normalidad, y la grasa periférica disminuyó durante los 3 primeros meses pero luego aumentó. Los pacientes que se limitaron a cambiar el IP sustituyendo el antiguo por nelfinavir no registraron cambios o incluso vieron empeorar ligeramente los parámetros metabólicos y los niveles de grasa corporal. La carga viral continuó siendo indetectable en 11 de los 15 pacientes con ARN <2,6 log10 que sustituyeron el IP por nevirapina. Los autores concluyen que el cese de tratamiento con IP durante 6 meses resultó en mejoras de las anormalidades metabólicas y de grasa corporal inducidas por los IP, que la sustitución del IP por NVP mantuvo la supresión de la carga viral en la mayoría de los pacientes, pero no en todos ellos; y que el cambio a nelfinavir desde otro IP no parece ser una estrategia efectiva para minimizar el síndrome de lipodistrofia (Fuente: VI Conferencia de Chicago, Abstract 668: Reversibility of protease inhibitor lipodystrophy syndrome on stopping PIs or switching to nelfinavir). (A la vista de estos resultados, los autores parecen desestimar las conclusiones que presentaron en Ginebra a partir de los datos de sólo 3 meses de seguimiento de los pacientes: entonces, los autores concluyeron que el cambio de saquinavir/ ritonavir e indinavir a nelfinavir podía mejorar los niveles de triglicéridos y la lipodistrofia en algunos pacientes). Un estudio diferente realizado en España evaluó el impacto
bioquímico, inmunológico y virológico de cambiar el IP por nevirapina en pacientes
tratados con HAART, que habían conseguido una supresión duradera del VIH en plasma y que
sufrían lipodistrofia. Para participar en el estudio, los pacientes debían haber
recibido tratamiento con d4T/3TC y un IP durante al menos 9 meses, manteniendo una carga
viral < 400 copias/ml durante al menos 6 meses. Aleatoriamente se distribuyó a los
pacientes en 2 brazos de tratamiento, el grupo 1 (d4T+ddI+NVP) y el grupo 2 (d4T + 3TC +
IP). Todos los pacientes del grupo 1 recibieron antihistamínicos para reducir la
posibilidad de reacción a la NVP, y se les administró ddI en lugar de 3TC para mantener
más posibilidades de tratamiento futuro en caso de fallo de la combinación.
Otro estudio presentado en Chicago intenta analizar los efectos sobre los cambios metabólicos inducidos por los IP de sustituir un régimen de tratamiento antirretroviral basado en IP por un nuevo régimen basado en NNRTI, y en concreto en efavirenz. Se incluyó en el estudio a pacientes con lipodistrofia clínica (estimada por el médico) y anormalidades metabólicas (colesterol elevado, triglicéridos y/o diabetes mellitus) y con una carga viral menor a 500 copias/ml el mes anterior, a quienes se les ofreció cambiar la terapia sustituyendo indinavir por efavirenz: se reclutaron así 13 pacientes, para 6 de los cuales existen datos de 12 semanas de seguimiento.La sustitución de IDV por EFV resultó en un aumento del peso medio, una reducción de la circunferencia abdominal media, pero también en un aumento significativo del colesterol y de los triglicéridos. Los niveles de glucosa mejoraron en todos los pacientes, en tanto que se mantuvo la supresión de la carga viral y no se registraron cambios en el recuento de células CD4. Con los escasos datos disponibles, los autores concluyen que la sustitución de IDV por EFV lleva a pequeñas mejoras en el peso y la medición abdominal, manteniendo el control virológico. Sin embargo, el hecho de que los lípidos sigan aumentando tras el cambio de fármaco sugiere una elevación en el riesgo de complicaciones vasculares, y la posibilidad de pancreatitis debe monitorizarse. (Fuente: VI Conferencia de Chicago: Management of Indinavir-associated metabolic changes by substitution with Efavirenz in virologically controlled HIV+ persons).
En la presentación llevada a cabo en la
XII Conferencia Mundial de Ginebra de una experiencia interesante pero limitada a sólo 2
pacientes, Torres describió el caso de 2 pacientes (1 hombre y una mujer) tratados con
hormona recombinante del crecimiento humano (rhGH ó Serostim), un agente con efectos
lipolíticos: ambos pacientes habían desarrollado jorobas de búfalo, así como pérdidas
de grasa central y de músculo periférico asociadas a fatiga e hipertrigliceridemia. Uno
de los pacientes presentaba también hipercolesterolemia moderada. Se llevó a cabo
tratamiento con rgGH 6mg/día subcutáneos durante 12-24 semanas. Tras 12 meses de terapia
la mujer presentó una remisión total de la joroba de búfalo, descenso de la obesidad
central, así como energía y fuerza mejorada. Tras 6 semanas de terapia, el paciente
masculino registró una notable regresión (50%) de la joroba de búfalo, así como
aumento de la fuerza muscular. Los efectos secundarios de la terapia con rhGH incluyeron
dolor moderado en las articulaciones, hipertensión moderada y aumento de los enzimas
pancreáticos. |
Se apunta un
mecanismo por el que el VIH no se transmitiría por la saliva Diferentes estudios in vitro han demostrado que la saliva inactiva
rápidamente más del 90% de los linfocitos infectados por el VIH a la vez que produce un
bloqueo de su producción en dichas células. En un reciente estudio de la Universidad de Texas se ha visto que, a pesar de contener virus en la sangre, la saliva de un reducido grupo de seropositivos solo contenía entre un 1 y un 5 % de virus infeccioso. A pesar de que se ha hablado de la presencia en la saliva de ciertas sustancias protectoras que inhibirían débilmente al VIH, se cree que la menor concentración de cloro y sodio en la saliva propiciaría una mayor absorción de líquidos por las células infectadas que les conduciría a su destrucción. Esta rotura hipotónica de los linfocitos infectados parece ser la responsable de la escasa transmisibilidad del VIH a través de la saliva ya que produciría una inhibición de unas 10.000 veces comparada a la de unas 3 veces que producen otras sustancias presentes en la saliva. Con respecto a otros fluidos del cuerpo, como los seminales o la lecha materna, la saliva contiene hasta un 14% menos de sodio. La importancia del descubrimiento es que se ha encontrado un mecanismo físico de defensa del huésped frente a la infección VIH que podría aplicarse en la reducción de la transmisión del virus. Se están investigando las propiedades de sales biliares para ver si son tan efectivas como la saliva en la destrucción de las células infectadas por el VIH; los autores piensan que dado que en el recto, vagina o boca los leucocitos no contribuyen a la defensa de estas superficies, se podrían emplear para destruir gran parte de los linfocitos infectados que transmiten el VIH. Sin embargo algunas sustancias que actúan como poderosos detergentes y que también son eficaces en la destrucción de las células infectadas por el VIH no han demostrado que reduzcan la transmisión del virus cuando se han empleado como espermicidas o geles vaginales. |
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