| VIH y SIDA |
| . | Noticias breves | Revisión, enero 1.999 |
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El foscarnet eficaz para el
herpes zoster resistente a aciclovir en pacientes con SIDA Según un equipo francés de investigadores el foscarnet intravenoso ofrece es una opción eficaz para el tratamiento del virus del herpes zoster (VVZ) resistente a aciclovir en pacientes con SIDA que sufren la infección. Aunque se considera que la resistencia a aciclovir del virus de la varicela-herpes zoster es poco común, el equipo francés describe un estudio retrospectivo de 18 pacientes que lo presentaron y que constituye el grupo más numeroso estudiado. Todos los pacientes tenían una severa inmunodepresión y presentaban
lesiones crónicas superficiales que no habían respondido al tratamiento con aciclovir.
13 de los pacientes habían recibido también foscarnet intravenoso a dosis de 200 mg/kg
día durante un periodo promedio de 17,6 días. Los autores señalan que aunque la dosis recomendada para el tratamiento de la infección por el VVZ resistente a aciclovir es de 40 mg/kg./día ellos aumentaron las dosis apoyados en su experiencia en el tratamiento de la retinitis por CMV y en la falta de un consenso claro en la dosificación. Según los autores el VVZ resistente a aciclovir tiene una respuesta favorable a la terapia con foscarnet. |
La talidomida eficaz en
la enfermedad ulcerativa gastrointestinal idiopática relacionada con el VIH En un estudio reciente se ha descrito el caso de dos varones
homosexuales VIH+ que presentaban lesiones ulcerativas idiopáticas de colon y recto que
fueron tratados con éxito con talidomida. El primer paciente tenía 52 años y presentaba una diarrea
intermitente. Se había negado a recibir antirretrovirales y en 6 meses registró una
importante perdida de peso. No se encontraron patógenos en sus estudios seriados de heces
ni en la biopsia de la mucosa de colon; en la colonoscopia presentaba una colitis difusa
con múltiples ulceraciones. A pesar de intentar tratamiento con antirretrovirales,
ciprofloxacina, metronidazol o mesalamina, la diarrea continuó con importante perdida de
peso a pesar de la nutrición parenteral. La administración oral de 50 mg de talidomida
dos veces al día lograron que durante la primera semana mejorasen significativamente la
diarrea y los retortijones. En las primeras 6 semanas hubo una ganancia importante de peso
y la colonoscopia demostró una notable mejora de la colitis y desaparición de las
ulceras. Se continuo el tratamiento con talidomida durante 9 meses y dos meses más tarde
el paciente permanecía bien. Según los autores, a pesar de la limitada casuística, sus hallazgos sugieren que la talidomida puede ser eficaz en el tratamiento de las ulceraciones colorectales idiopáticas asociadas a la infección VIH a la vez que sugieren que se deberían realizar estudios amplios que permitiesen establecer las dosis y duración optimas del tratamiento. |
Ausencia de efectos
secundarios a largo plazo tras la exposición intrauterina a zidovudina en niños no
infectados hijos de mujeres seropositivas Tras haberse demostrado el éxito de las terapias con zidovudina para prevenir la transmisión perinatal del VIH, un número creciente de bebés está siendo sometido a exposición intrauterina a zidovudina (AZT) y otros fármacos antirretrovirales. Sin embargo, se desconocen los efectos secundarios a largo plazo de la exposición perinatal a fármacos antirretrovirales sobre la salud de los neonatos no infectados: dichos efectos sólo podrán determinarse mediante el seguimiento a largo plazo de los niños expuestos a los fármacos durante su estancia en el útero materno. Ahora se han hecho públicos los resultados de un estudio clínico que ha intentado evaluar los efectos secundarios a largo plazo de la exposición intrauterina a AZT frente a placebo en una cohorte de niños no infectados. En el estudio se realizó seguimiento clínico a 234 niños no infectados nacidos de 230 mujeres seropositivas: 122 niños experimentaron exposición intrauterina a AZT antes del parto, intrapartum, y durante el inmediato período postnatal (6 primeras semanas de vida), en tanto que los restantes 112 sólo estuvieron expuestos a placebo. La edad media de los niños en la última visita de seguimiento era de 4,2 años. No se detectaron diferencias significativas en términos de los datos secuenciales de poblaciones linfocitarias, peso, altura, circunferencia de la cabeza, o función cognitiva/ de desarrollo. No ocurrió ninguna muerte o enfermedad. Dos niños expuestos a zidovudina están aún en seguimiento al haberse detectado anomalías oftalmológicas no explicadas. Un niño expuesto a AZT sufrió una cardiomiopatía leve a los 48 meses de edad aunque clínicamente el niño es asintomático. Los autores del estudio concluyen que no pudieron detectarse efectos adversos en niños con exposición intrauterina o neonatal a zidovudina durante un seguimiento de hasta 5,6 años: aún así, siguen siendo necesarias evaluaciones continuadas de los niños nacidos de madres seropositivas y expuestos a agentes antirretrovirales o inmunoterapéuticos para valorar la seguridad a largo plazo de las intervenciones terapéuticas que intentan impedir la transmisión perinatal del VIH. En el caso de los niños participantes en este estudio, está previsto continuar su seguimiento hasta que alcancen los 21 años de edad. Los resultados de este estudio complementan los resultados originales del protocolo PACTG 076, en el que se realizó seguimiento a los niños hasta cumplir los 18 meses de edad, y son coherentes con los limitados datos disponibles sobre los efectos potenciales de la exposición perinatal a los antirretrovirales. Aunque existen preocupaciones teóricas sobre los efectos de la exposición intrauterina/ neonatal basadas en los resultados de modelos con animales, los resultados de este estudio comparativo no sugieren la existencia de efectos adversos de dicha exposición en los años preescolares. En Internet: http://www.ama-assn.org/special/hiv/ |
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