Yo
y los demás...
Atención:
las autoridades sanitarias advierten que esta página contiene altas
dosis de egocentrismo.
Érase
una tarde fría de diciembre en una pequeña ciudad barcelonesa.
Todo parecía normal... La gente iba y venía resguardándose
de las bajas temperaturas mirando los escaparates adornados con motivos
navideños. Nadie sospechaba lo que pasaría dentro de pocas
horas. Como suele pasar en estos casos la población era ajena al
gran acontecimiento que se iba a producir cerca de sus hogares. No se sabía
con exactitud ni la hora ni el lugar pero lo que estaba claro es que la
acción era inminente.
El cielo se oscureció en pocos minutos...
La oscuridad era casi total.
Continuará...