XIII: LAS ELECCIONES GENERALES DE 1989


"Para nosotros el momento actual es dulce porque se nota ahora que teníamos razón.
Se dijo que eramos una minoría utópica, romántica, antiprogresista, antitecnológica,
y ahora se nos ve como la voz de la ciencia y de la razón.
Incluso ganamos votos en todas partes".
Joan Martinez Alier (1)


Víctimas de los avatares narrados en el capítulo anterior, Los Verdes no habían logrado "estrenarse" en España, pero aún iban a tener una nueva oportunidad, ya que inmediatamente se inauguró la campaña de las elecciones legislativas que habrían de tener lugar el 29 de octubre de ese mismo año.
El problema de la división, lejos de solucionarse, empeoró: Los Verdes - Lista Verde presentan candidaturas en 38 de las 52 provincias, mientras que Los Verdes Ecologistas se presentan en 40, el Partido VERDE en 10 y Alternativa Verda lo hace en las 4 catalanas. Y por si fuera poco, también se presenta "Movimiento Verde" en Valencia y "Partido Ecologista de Euskadi" en Alava.
En el Club Internacional de Prensa el economista Artemio Precioso presenta a los candidatos designados por Los Verdes en Madrid: Humberto da Cruz, Jorge Martín Neira y Rosa Isabel Jaimen. La candidatura ya no se llamará "Lista Verde" como en las europeas, sino "Los Verdes - Lista Verde" (2).
Las encuestas otorgan por primera vez representación a Los Verdes: obtendrán - dicen - un diputado por Madrid y otro por Barcelona. En Barcelona, "Els Verds - Llista Verda" presentan al catedrático de economía Joan Martinez Alier, mientras que el candidato de "Alternativa Verda" será Josep Puig, profesor de recursos energéticos de la Universidad Autónoma de Barcelona (3).
Los Verdes aparecen con frecuencia en los medios de comunicación, lo que constituye toda una novedad, pero los titulares no hacían más que ahondar en la confusión, como éste a cuatro columnas de El País: "La división del voto verde preocupa a los ecologistas" (18-10-89).
Por primera vez, Los Verdes habían elaborado un programa electoral de ámbito estatal. De su redacción se encargó Octavi Piulats. El 14 de septiembre de 1989, El Independiente dedicaba el editorial de portada a los verdes: "si las utopías no son sino necesidades disfrazadas de sueños, la de Los Verdes goza de futuro y ya se ha convertido en una ideología popular". Desde su columna de Diario 16, Carlos Cernuda escribe: "reivindicar el voto verde no es cuestión de política, sino casi una cuestión de supervivencia".
Al iniciarse en octubre la campaña electoral, algunas estimaciones de voto asignan a Los Verdes - Lista Verde hasta tres escaños (4). Las condiciones nunca habían sido tan favorables para Los Verdes y lo único que podía impedir que se "estrenaran"" como partido parlamentario era la usurpación del nombre y el símbolo de Los Verdes por parte de los "siloístas" de La Comunidad disfrazados de Los Verdes Ecologistas.
A través de la revista "Quercus", tan estimada por todos los ecolo-gistas, Benigno Varillas organizó un debate público con los candidatos de los partidos "verdes", o de apellido verde en Madrid (5), al que asistió Félix Herrera, que repetía como candidato de Los Verdes Ecologistas después de las generales. Con todo el "patio de butacas" lleno a rebosar de resabiados ecologistas (6), Félix Herrera hizo un estrepitoso ridículo al poner de manifiesto su ignorancia supina sobre los más elementales criterios del ecologismo. Dentro del movimiento ecologista nadie tenía ya dudas sobre la naturaleza extraña de Los Verdes Ecologistas. Pero, ¿cómo explicárselo al electorado que irremediablemente se encontrará en el colegio electoral con dos papeletas casi idénticas en su denominación y símbolo?.
Intentar neutralizar a Los Verdes Ecologistas se convirtió en una obsesión durante toda la campaña, no sólo para Los Verdes (cuyo slogan era "no te equivoques" en alusión a la secta), sino también para la Coordinadora de Los Verdes Europeos, que en esta ocasión se mostró dispuesta a tomar cartas en el asunto.
El 20 de octubre llegan a Madrid todos los miembros del Grupo Verde en el Parlamento Europeo (incluido Jose Maria Bandrés, que había sido admitido pese a la firme oposición de Los Verdes españoles) para apoyar la candidatura de Los Verdes - Lista Verde y denunciar como un burdo sucedáneo a la candidatura sectaria de Los Verdes Ecologistas. En un escrito dirigido a la Junta Electoral Central, los eurodiputados verdes Leo Cox (Bélgica), Claudia Roth (Alemania), Alexander Langer (Italia), Maria do Santos (Portugal ), y Ives Cochet (Francia), denuncian la candidatura de Los Verdes Ecologistas, que "encubre a una secta y trata de engañar a los electores".
Los Verdes Ecologistas contraatacaron difundiendo por televisión un spot electoral en el que se acusaba a Los Verdes de nazis. Para mayor esperpento, Los Verdes publicaron anuncios en los periódicos acusando a Los Verdes Ecologistas de ser una secta (7) y éstos respondieron con otros anuncios en sentido contrario.
Los resultados vinieron a confirmar la decepción que se esperaba: ningún escaño por culpa de la fragmentación del voto verde. Los Verdes - Lista Verde obtuvieron 154.958 votos, Los Verdes Ecologistas 134.868, Alternativa Verda (MEC) 25.855, VERDE 17.941, Movimiento Verde 1.333 y Partido Ecologista de Euskadi 950. En total 335.905 votos que corresponden al 1´7% del censo electoral.
Felipe González revalidó su mayoría, el PP repitió los mismos resultados del 86, IU duplicó los suyos pasando de 7 a 17 diputados y el CDS inició un descenso que sería ya irreversible.
El "Grupo de Radicales" que con el apoyo del Partido Radical Italiano de Marco Panella presentó una "Lista Antiprohibicionista" en Madrid (8), obtuvo un tristísimo resultado: 3.356 votos.
El Grupo de Radicales en Madrid había negociado con Los Verdes - Lista Verde su incorporación a la coalición ecologista. Se sentian fuertes por el renombre de sus promotores y por los 40.000.000 de pesetas que el eurodiputado italiano Marco Taradahs les había proporcionado para la campaña electoral. Pidieron el número uno, Los Verdes - Lista Verde llegaron a ofrecerles el número 2 de su candidatura y finalmente no hubo acuerdo.
Tampoco hubo acuerdo con Izquierda Unida, pese a que el propio Julio Anguita dirigió, a finales de julio, una carta a la Mesa Confederal de Los Verdes solicitando iniciar conversaciones. Los Verdes le contestaron por escrito desestimando su propuesta.
Como apunte anecdótico cabe recordar el asalto sufrido en la Oficina Electoral de Los Verdes, cerca de la Plaza Mayor de Madrid, del que este autor puede dar buena cuenta por haberlo vivido de cerca. Se trataba de unas dependencias cedidas por mi hermano Fernando Cabal, director de la Librería Verde, en las que trabajábamos, entre otros, Luis Hidalgo y yo, que me acababa de incorporar a la actividad de Los Verdes. A la mañana siguiente del asalto, contemplamos estupefactos un espectáculo desolador: la puerta reventada y todo desparramado por los suelos, cristales, papeles, muebles y hasta un hacha de los agresores. Luego comprobamos que todas las carpetas archivadoras habían sido registradas y faltaban disketes informáticos y una radio. Los Verdes creyeron que había sido cosa de los siloístas, aunque nunca se pudo demostrar que no fuera obra de simples cacos.
En cuanto a los resultados electorales, vayan otras dos reseñas anecdóticas: Felipe Gallego Alonso, candidato verde al Senado por Ciudad Real, recibió el apoyo del 27% de los electores en el municipio de Anchuras, donde su Alcalde, Santiago Martín, encabezaba una heroica resistencia popular contra la instalación de un campo de tiro del Ejército. En Majadas, provincia de Cáceres, la candidatura de Los Verdes logró el 20% de los votos, gracias al apoyo prestado por su Alcalde, el antinuclear Belarmino Martín Galindo.
Por autonomías, Los Verdes lograron su mejor resultado en Baleares (2´54%), donde concuríian por primera vez.
En diciembre se celebraron elecciones en Galicia. "Os Verdes", Federación gallega de Los Verdes, obtuvo un nimio resultado. Sus candidatos fueron Héctor Bello y Jorge Vivero en Lugo, Francisco Lueiro y Juan Vidal en La Coruña y Juan López y Marcial Fernández en Orense. Os Verdes lograron 3.214 votos frente a 2.789 de Os Verdes Ecoloxistas.
Pero Los Verdes no solo dedicaron su tiempo a las campañas electorales; durante 1989 también se movilizaron contra la proliferación de minas a cielo abierto, contra la construcción de los pantanos de Rialb y de Omaña, contra el polígono de tiro de Anchuras, contra la urbanización de la isla de Tabarca, denunciaron ante la CEE la destrucción de las marismas de Cádiz, solicitaron la legalización de las drogas, se opusieron al PROPOM de Béjar-Francia-Gata, al trasvase de agua del río Guadalfeo, a los tendidos eléctricos de Iberduero, criticaron la incompetencia de la Administración en la lucha contra los incendios forestales y solicitaron el traslado de las dependencias de la Administración Central fuera del casco urbano de Madrid.
La tensión entre movimiento ecologista y movimiento político verde se hacía cada vez más patente. En las páginas de opinión de la edición andaluza de El País (9-12-89), el portavoz de Los Verdes de Andalucía Francisco Garrido polemizó con los ecologistas Juan Clavero y Francisco Casero a propósito de la necesidad de una opción política verde.
Otro tanto ocurriría, meses más tarde, entre el conservacionísta Joaquín Araujo y Luis Hidalgo: "si tiras de la historia del ecologismo, somos veinte personas las que llevamos veinte años, y de ésas ninguna está con los verdes (...) y hasta que esto no se logre nunca habrá un respaldo que yo intento definir como legítimo" afirmaba Araujo (El Independiente, 31-3-90). A lo que Luis Hidalgo replicó con sorna en El País: "a usted, señor Araujo, le falta humildad y le sobra soberbia para legitimar nada. Y una última cosa: le agradecería que hubiera publicado los nombres de los otros diecinueve, porque los pobres mortales deberíamos tener el derecho de conocer el nombre de nuestros dioses" (El País, 17-4-90).

(1) - Candidato al Congreso por Els Verds -Llista Verd de Barcelona.
(2) - Así se acordó en una histórica Mesa Confederal a la que asistieron Artemio Precioso y Humberto da Cruz en representación del ecologismo histórico y casi toda la plana mayor de Los Verdes en ese momento: Luis Hidalgo, Juan Carlos Pérez, Luis Enrique Espinoza, Sara Rebolledo, Marc Viader, Octavi Piulats, Jordi Bigas, Francisco Garrido, Purificación González, Juan José Merino, Pedro Collado, Juan Romero, José Merlo, Santiago Rodriguez, Eloy García, Rosabel Jaimen, Jesús González, Manolo Luengo, Jorge Martín Neira, Jose Maria Fernández Camacho, Victoriano Fernández, Angel Muñoz y Esteban Cabal (Acta de la reunión).
(3) - Otros candidatos de Los Verdes fueron: José Merlo en Valencia, Manuel Suárez en Las Palmas, Francisco Martín en Salamanca, Luis Pérez Andreu en Murcia, Francisco Navarro en Alicante, Eloy García Alvarez en León, Francisco Puche en Málaga, etc.
(4) - Encuesta de Metra Seis en El Independiente, 1-10-89.
(5) - Por parte de Los Verdes - Lista Verde participaron Humberto da Cruz y Manolo Valero, candidatos al Congreso y al Senado. Rafael Serra publicó un reportaje de 4 páginas en el especial elecciones de la revista Quercus.
(6) - Angeles de Andrés, hizo de moderadora. En el coloquio intervinieron Jose Luis Garcia Cano y Juan Carlos Rodriguez Murillo de AEDENAT, Francisco Casero de la Federación Ecologista Pacifista Gaditana, Santiago Martín Barajas de la CODA, Federico Sancho de ANSAR, Miguel Angel Hernández de la FAT y el propio Benigno Varillas, director de Quercus.
(7) - Uno de ellos se publicó en el primer número que sacaba a la calle el diario El Mundo. Otro en El País incluia las firmas de apoyo de Clara Janés, J. Manuel Naredo, Alfonso del Val, David Rivas, Mario Gaviria, Taciana Fisac, Octavi Piulats, etc.
(8) - Encabezada por un comisario de policía y respaldada por un grupo de intelectua-les como Fernando Sabater, Antonio Escohotado, Fernando Sanchez Dragó, etc.. El abogado Juan Vázquez Arango, ex-miembro de Los Verdes, fue su promotor.

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