Los asistentes a la 3ª Asamblea del
Movimiento Ecologista hemos considerado necesario establecer
unos puntos ideológicos mínimos que sirvan de base
a posteriores desarrollos y debates, pero que permitan ya hoy
deslindar el movimiento ecologista de otras posiciones en torno
a los problemas del medio ambiente.
Entendemos por ecologismo un movimiento socio-económico
basado en la idea de armonía de la especie humana con
su medio, que lucha por una vida lúdica, creativa, igualitaria,
pluralista y libre de explotación y basada en la comunicación
y la cooperación de las personas.
En consecuencia:
1º. Consideramos que la relación correcta con la
Naturaleza no puede ser la de destruirla o «dominarla»
ni la de salvar o mantener enclaves o islas de naturaleza sino
una tarea global de colaboración con ella.
2º. Entendemos el progreso como creciente mejora de las
condiciones de vida y entendimiento mutuo de la población
y nos negamos a identificar como progreso el crecimiento cuantitativo
y en general todo aquello que significa de hecho sólo
el «progreso» de la clase dominante.
3º. En consecuencia, defendemos como objetivo el disfrute
de las cosas y el gozo de la relación de las personas
contra la orientación productivista-consumista. No queremos
cada vez más objetos, sino una relación más
sana entre las personas y con los mismos objetos.
4º En cuanto que la humanidad depende del trabajo, manifestamos
la necesidad de lucha por hacer de éste una actividad
libre y no explotada, ajustada a la persona consciente de sus
fines, no alienada. Defendemos, frente a la agresión capitalista,
toda forma tradicional inocua de trabajo alternativo satisfactorio.
5º Rechazamos, por tanto, el modo de producción capitalista
y consideramos insatisfactorio todo socialismo burocrático
y, en general, cualquier fórmula socieconómica
basada en el productivismo y en la acumulación de poder.
6º Nos declaramos a favor de las energías libres
y en contra de la nuclearización militar y civil en la
medida en que supone, más allá del indudable riesgo
para la vida, un modelo de sociedad militarizada, monopolista,
policíaca, ultrajerárquica, incompatible con la
idea de autogestión.
7º Por el contrario, y sin prejuzgar
fórmulas, nos pronunciamos a favor de la autonomía
de las comunidades, el pluralismo de las formas de vida y la
autogestión de los colectivos de trabajo.
8º En virtud de ese pluralismo, nos oponemos a la opresión
o marginación que la sociedad falocrática-patriarcal
impone a quienes no responden a su concepto de varón normal.
Nos declaramos solidarios de todos los movimientos que luchan
contra el monopolio de la normalidad.
9º Nos declaramos solidarios asimismo de todos los pueblos
de la Tierra y en particular de los del Tercer Mundo. Denunciamos
la miserable operación de ocultar ciertas contradicciones
del capitalismo desplazando a los países pobres las industrias
sucias, a la vez que se continúa la explotación
de sus recursos naturales.
10º Consideramos que la filosofía ecologista, al
rechazar el centralismo y la concentración y defender
el derecho al trabajo y la calidad de vida, se opone a los desquilibrios
entre comunidades. En consecuencia, denunciamos en el Interior
del Estado español la desertización, empobrecimiento
y emigración forzada que la dirección capital-tecnocrática
ha provocado en muchas de sus zonas. Nos pronunciamos por el
esfuerzo coordinado de las distintas nacionalidades y regiones
para la corrección de estos desequilibrios.
11º Proclamamos el derecho del pueblo a la más amplia
y libre información y denunciamos las tergiversaciones
capitalistas en los medios de comunicación, el monopolio
de la información científica en manos del Estado
y los grandes grupos económicos y las trabas que se oponen
hoy, incluso en condiciones formalmente democráticas,
al ejercicio de iniciativas populares, marginales y experimentales.
Defendemos y apoyamos los medios alternativos de expresión.
12º Frente a tantas decisiones desde arriba que han alterado
las condiciones de vida y trabajo, proclamamos el debate popular
como instrumento básico de toda transformación
social.
Los conflictos entre cambio y seguridad o los intereses divergentes
de sectores de la población trabajadora, habrán
de ser armonizados mediante un debate en el seno del pueblo,
en el que, asegurada la no manipulación capitalista y
burocrática, creemos rotundamente.
Insistimos en el carácter de plataforma de identificación
y discusión, clarificadora, pero no definitiva de este
texto. Invitamos a todos los grupos y personas a elaborar colectivamente
la filosofía de nuestro movimiento. En particular hacemos
constar los siguientes puntos que fueron sugeridos en el debate
y quedan pendientes de elaboración: revolución
y ecologismo, carácter antropocéntrico o no de
nuestra concepción de la naturaleza, relación con
los partidos políticos, ecologismo y no violencia, ejército,
imperialismo y empresas multinacionales y cuestiones varias de
crítica al capitalismo desde el punto de vista moral o
ético, natalismo o antinatalismo, explosión demográfica.