La primera campaña electoral de la nueva
confederación de partidos verdes tuvo bastante eco en los
medios, pero esta vez los sondeos se mostraron menos generosos
y sólo concedieron a los grupos verdes en general la posibilidad
de lograr un diputado por Madrid (Demoscopia para El País,
21-3-93). PSOE y PP aparecen empatados por primera vez. IU se
mantiene al alza.
La campaña estuvo jalonada por múltiples infortunios
y desaciertos, hasta el punto de que algunos militantes afirmarían
después: "Más nos hubiera valido no hacerla".
Actos de campaña bochornosos (mítines sin audiencia,
presentación del "sillón del abstencionista"),
horrorosa cartelería en blanco y negro, con las fotos de
Garrido y Valero (tercer candidato al Senado en la lista de Madrid),
mensajes a veces absurdos y contradictorios ("Los Verdes
quieren prohibir las corridas de toros" (El País,
8-5-93), "Los Verdes piden a IU ir en su lista de Madrid"
(1) (El País, 16-4-93), "Los Verdes niegan una candidatura
común con Izquierda Unida (El País, 17-4-93), "Los
Verdes podrían llegar a un acuerdo con el PSOE" (El
Mundo, 25-4-93), caracterizaron la campaña.
"La campaña electoral en Madrid - escribe José
Catalan (Boletin ONG, junio del 93) - ha reflejado las divisiones
y desconfianzas imperantes, la ausencia de equipo dirigente y
liderazgo adecuado, la dilapidación de las facilidades
mediáticas con mensajes y presencias contraproducentes.
El trabajo de renovación ha sido incompleto".
Luego vendría aquello de que "Los Verdes dicen que
el PSOE les ofrece la cartera de Medio Ambiente" (El Mundo,
21-5-93). Garrido aclaró que la idea había surgido
"del sector guerrista, que es el que controla el Comité
Electoral", y que "podría haber un acuerdo con
el PSOE, pero nunca antes de las elecciones". El torpedo
de Garrido contra la operación de Bigas, que soñaba
con convertirse en el Brice Lalonde español, fue desmentido
desde Ferraz asegurando que estaban "perplejos" por
la noticia. Termina aquí la confabulación entre
ambos socios y se inicia una crisis organizativa que culminará
con la virtual desaparición de la Confederación
de Los Verdes en 1994.
Pero la campaña también tuvo desarrollos positivos
que permitieron a Garrido lucirse: el "Homenaje a Petra Kelly"
organizado en el Ateneo de Madrid, que resultó un éxito
de audiencia; la llegada a Madrid de Marie-Anne Isler, vicepresidenta
del Parlamento Europeo, de Paul Lannoye y Birgit Cramon, presidente
y vicepresidenta de los verdes europeos y de todos los eurodiputados
verdes (incluido Bandrés) para respaldar su candidatura;
o el apoyo del ex-ministro italiano y ex-Comisario Europeo de
Medio Ambiente Ripa di Meana, que se desplazó a Madrid
para intervenir en un Mitin de Los Verdes(Ripa di Meana abandonó
el Partido Socialista para ingresar en los verdes italianos).
Finalmente, los resultados electorales vinieron a confirmar los
peores augurios. El conjunto de los partidos verdes "confederados",
(incluyendo a Els Verds-CEC, que tenían status de observador),
lograron 185.312 votos (0´77%). De nuevo, la candidatura
de Los Eco-logistas consiguió reventar el voto verde con
sus 72.202 votos (0´33%). Arco Iris de Murcia tuvo 1.402
votos e Izquierda Verde Tagoror Ecologista de Tenerife, partido
liderado por Francisco Pulido, 267.
En total, el voto verde suma 259.183 sufragios (el 1´11%),
casi doscientos mil votos menos que en las europeas del 89. El
mejor resultado correspondió a Els Verds de Baleares, con
8.755 votos, el 2´17%.
En Barcelona, la candidatura de Els Verds-CEC, encabezada por
el economísta Joan Martínez Alier, recibió
36.670 votos (1´1%).
En Madrid, la candidatura de Garrido logró 33.295 votos
(1´1%). Al Senado, los resultados fueron estos: Esteban
Cabal 53.499 votos, Jesús Galán 34.399 y Manolo
Valero 29.796.
Pese al revés electoral en España, los verdes europeos
continúan su imparable ascenso en europa y su expansión
por los países del este. En Slovenia, el miembro de Los
Verdes Bozidar Voljc, partido que cuenta con 5 escaños
desde 1992, es nombrado Ministro de Sanidad.
El 20 de junio se constituye en Masala (Finlandia) la Federación
Europea de Partidos Verdes, que agrupa desde entonces a 26 partidos
verdes de otros tantos países y que representa a cerca
de 7.000.000 de electores.
El protocolo de constitución señala que "el
progreso de los siglos pasados nos ha conducido a una situación
que amenaza las bases de la vida. Aunque el desarrollo tecnológico
pueda retrasar el deterioro ambiental, no puede prevenir el colapso
ecológico y social de la civilización, si no se
da un cambio radical en la ideología del incuestionado
crecimiento material que todavía predomina. El movimiento
verde europeo ha alcanzado un nuevo estadio. En la pasada década,
muchas cuestiones planteadas los verdes han sido introducidas
en el vocabulario cotidiano de los ciudadanos, los medios de comunicación
y los partidos políticos por toda Europa. Ahora los verdes
estan capacitados para influir en la toma de decisiones en muchos
parlamentos nacionales, regionales y Ayuntamientos. Esto requiere
un nuevo nivel de coordinación de objetivos, soluciones
y relación entre verdes de diferentes partes del Continente".
A finales de septiembre se celebra en Sierra Nevada la I Escuela
de Verano de Los Verdes. En octubre, Os Verdes descienden al 0´4%de
los votos en las elecciones autonómicas de Galicia.
Al terminar el año, los verdes se encuentran más
dispersos y desorientados que nunca. Un grupo de históricos
(Javier Corbalán, Jesús González, Luis Hidalgo,
Olga Mateo, Luis Enrique Espinoza y Juan Carlos Pérez Cerdán)
publica el manifiesto "Una propuesta para consolidar los
verdes" en el que se aboga por "la incorporación
inmediata de Los Verdes a un proceso de refundación de
la izquierda en España de las características generales
que representa Izquierda Unida".
Poco más tarde aparece otro manifiesto, "Una propuesta
política para madurar los verdes", impulsado por Ladislao
Martínez (portavoz de Aedenat) y Enric Tello (redactor
de la revista "Mientras Tanto") en el que se constata
que "los programas de Izquierda Unida se acercan paulatinamente
al denominador común de los distintos partidos verdes europeos"
y se apuesta por "organizaciones separadas y listas electorales
comunes" con Izquierda Unida.
En Andalucía, Los Verdes firman en noviembre un protocolo
de integración en Izquierda Unida , que da lugar a la constitución
de IU-Los Verdes - Convocatoria por Andalucía (2). Se trata
de una "experiencia piloto con vocación de perennidad",
anuncia Garrido en El Mundo (21-11-93). El nombre de Los Verdes
quedará a partir de entonces asociado a Izquierda Unida.
Se desata la ira en algunas federaciones de Los Verdes, para las
que tal asociación sólo puede tener nefastas consecuencias
y terminará por arruinar la imagen todavía fresca
y lozana de Los Verdes como proyecto independiente.
Empieza aquí una ofensiva de IU por absorber a Los Verdes
y apropiarse de su identidad política que algunos ya adivinan
imparable.
En Madrid, el coordinador del grupo parlamentario de IU Angel
García Castillejo invita a Los Verdes a incorporarse como
partido federado, pero Los Verdes declinan el ofrecimiento aunque
crean una Comisión de Enlace que pondrá en marcha,
durante 1994, algunas iniciativas conjuntas.
Finalmente se produce la catarsis entre los partidarios de la
aproximación a IU y los radicalmente contrarios, en una
Mesa Confederal que tiene lugar el 6 de diciembre en Valencia.
La renovada estructura se rompe definitivamente en dos pedazos
enfrentados y se inicia una terrible confrontación jurídica
por la titularidad sobre las siglas.
Completamente desvirtuada por estas circunstancias, tiene lugar
a continuación la Conferencia Programática, que
durante meses los verdes vinieron preparando para subsanar sus
déficits de pronunciamiento político en determinados
ámbitos.
Virtualmente disuelta la Confederación de Los Verdes, quedará
en lo sucesivo una débil coordinación que integra
a Los Verdes de Madrid, Andalucía, Cataluña, Euskadi
y Canarias por un lado y otra, enfrentada a la anterior, que integra
a los de Baleares, Valencia, Castilla-León, Murcia, Galicia,
Asturias y Extremadura.
Para completar el recordatorio del 94, tres últimos apuntes
que no podrían quedar en el tintero. En primer lugar, la
entrevista que Angel Muñoz le hizo a un inédito,
o reconvertido a la causa verde, Alfonso Guerra, en las páginas
de Ecología y Sociedad. "La nueva razón ecológica
-explica Guerra- debe tener supremacía sobre la razón
económica". Y más adelante, preguntado sobre
su impresión acerca de los contactos entre Los Verdes e
Izquierda Unida, responde: "no parece que el gran fenómeno
del siglo XX que es el ecologismo vaya a conectar históricamente
con lo que fue el comunismo. La revolución ecológica
que debe tener lugar en el mundo ¿puede ser protagonizada
por el socialismo?. Yo creo que si".
Coincidiendo con la publicación de esa entrevista se produce,
en noviembre, el nombramiento de Humberto da Cruz, ex-candidato
de Los Verdes y presidente de Amigos de la Tierra, como director
general del ICONA, cargo en el que permanecerá, sin pena
ni gloria, por un breve período de un año.
Por último, reseñar que el 23 de diciembre Los Verdes
de Madrid y de Andalucía se sumaron a la convocatoria de
Huelga General de los sindicatos contra los "contratos basura"
y el recorte de las pensiones. Representantes de Los Verdes (3)
y de las ejecutivas de UGT y CC.OO se reunieron en Madrid para
impulsar la convocatoria.