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Nota:
las fotos de
estos trenes
históricos,
han sido extraidas de
la página Web
oficial de la empresa
(http://www.fgc.es)
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Pasado y presente de un proceder
Durante nuestra
actuación, hemos pasado por
diversas fases, en los comienzos los apasionados
debates se ocupaban de aspectos
ideológicos,
posteriormente fueron cuestiones de índole
organizativo y práctico las que centraron
nuestra
atención.
La superación de obstáculos ha
sido, y lo
sigue
siendo, una
constante, no ya con la empresa,
lo cual sería hasta cierto punto comprensible
por la disparidad en percibir
objetivos: falta de
relevos, carencia de información esencial para
desenpeñar nuestras funciones, ausencia de
participación en las comisiones de
trabajo,
continuas complicaciones y zancadillas que se nos
ponen en el bregar
diario; sino con los otros
sindicatos,
mayoritarios, lo cual es más
deplorable porque los objetivos parece que tendrían
que encaminarse hacia unos mismos fines. En
ocasiones por no ser adecuadamente
comprendidos,
en otras por ver nuestra en Sección Sindical un
contricante más que un
aliado. Eso nos ha
llevado en repetidas circunstancias a
enfrentarnos ante los
juzgados, con las
consecuencias que todos conocéis y, por si no,
pasaremos a
repasar.
La breve historia de esta Sección Sindical ha
sido marcada por un período
fundamental, la fase
posterior a la no firma del anterior
convenio,
con todo lo que
conllevaba: obstaculización de
la empresa de toda función emprendida por el
sindicato, mala prensa por parte de los otros
sindicatos, vistas ante los tribunales
afortunadamente ganadas y que han sentado
jurisprudencia en otras
empresas.
Fue y lo sigue siendo un síntoma de nuestra
ingenuidad y al mismo tiempo
fortaleza.
Ingenuidad por creer que los fines en pro de un
futuro mejor nos unirían más que los medios
empleados, fortaleza por evidenciar la lucha de
un David contra un Goliat durante
años. De una
parte nuestra Sección Sindical con poco más del
10 % de
representatividad, de otra los otros dos
sindicatos y la propia empresa.
Hubiera sido sencillo evitar este
efrentamiento firmando un convenio en el cual teníamos
un peso
simbólico, pero fue el producto de una
reflexión donde persistió el juicio y el ser
perseverantes con nuestras ideas y formas de
entender la lucha sindical.
Fue, todo hay que
decirlo, un gran
desgaste, pero no
gratuito.
El presente debe ser consecuencia de ese
pasado corto pero
enriquecedor, equilibrio entre
fines a los que no se debe renunciar, pero con
las miras en un compromiso para con los
trabajadores de la empresa, que éstos a través
de su afiliación y de las urnas nos
conceden, y
de su ejercicio en la
práctica.
Los acontecimientos evolucionan sin que
tengamos la certeza de que sea
mejor, por
desgracia. Gozamos de una responsabilidad ganada
a pulso que no vamos a defraudar. Ese sería
nuestro
mensaje, y sin ánimo de parecer
indecente, como dijo el profeta, algo
ajeno, o no
tanto, en su corriente ideológica a ala
nuestra:
"por nuestras obras nos conoceréis"
Para más información de nuestra actuación
en la empresa, visitar las páginas de la versión
electrónica de nuestro Boletín Informativo "El Ferrocarril
de Paper"

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