HISTORIA DEL CONVENTO

Fachada iglesia del CarmenOscuras - por imprecisas- resultan las informaciones disponibles acerca de la primitiva fundación del actual Convento de San José, O. Carm., sito en la villa de Caudete (Albacete). Parece ser que se efectuó extramuros de la población, pues en octubre de 1579 la Corporación municipal extiende a la comunidad privilegio para edificar junto a la ermita de Ntra. Sra. de Gracia una primera casa, a la que se impuso el nombre de Convento de Santa María. Se trataba de una vivienda de reducidas dimensiones, que contaba en cambio con una iglesia  "perfectamente construída, hermosa y devota, consagrada a la Sta. Virgen de Gracia". En 1584 convino el Consejo General de la Villa en trasladar la residencia de los conventuales al Arrabal de la población, lo que se realizó mediante despacho del vicario general del obispado de Orihuela, sede vacante, D. Francisco Despuig. Dos años más tarde, era confirmado definitivamente el traslado de la comunidad, al propio tiempo que se facultaba a la erección de iglesia y claustro. A tal efecto, la donación de terrenos por parte del Consejo de la Villa se realizó en la que había sido propiedad de D. Joseph Graciá Martínez, de oficio herrero; la finca disponía de una extensa huerta de regadío en torno de la cual comenzaba a apiñarse un extenso caserío que pronto salvaría la vaguada que separaba el Arrabal de la Villa. Esta nueva fundación se nombra ya como Convento y monasterio de Ntra. Sra. del Carmen.

La Casa perteneció a la Provincia Carmelitana de Aragón, a la que fue incorporada, junto a los conventos de Orihuela y Alicante, por el Rmo. P. General Juan Bautista Caffardi, en letras dadas en Roma, en 16 de febrero de 1587. En ese mismo decreto de anexión se declara que el M. R. P. Miguel Alfonso de Carranza, por entonces P. Provincial de Aragón, "con gran peligro de su salud y de su vida, fundó desde sus cimientos y perfeccionó". Tres años más tarde, en la visita pastoral de 1 de mayo de 1589, el obispo de Orihuela D. Cristóbal Robuster aprobó las anteriores actuaciones del entonces vicario general D. Francisco Despuig relativas al traslado de los PP. Carmelitas al interior de la población, la concordia establecida entre el prior del convento y el rector de la parroquia, asi como el inventario de los bienes que la comunidad de religiosos había dejado en poder de la mayordomía de la ermita de Ntra. Sra. de Gracia.

En el Capítulo Provincial de Aragón (Huesca, 22 de junio de 1587) se menciona la existencia en la Casa de cinco frailes estudiantes de Dialéctica, al tiempo que se urge al Prior P. Agustín Torres a nombrar un Lector en Artes y Filosofía para que su presencia "pudiera aprovechar a los hijos de aquella Villa".

En 1606 ya se encuentran los carmelitas de Caudete en plena tarea de construcciones, y por este motivo acudieron en su ayuda los otros conventos de la Orden. Se conserva el extracto de un empréstito que otorgaron los carmelitas de Játiva (Valencia) a favor del Carmen de Caudete. Los trabajos de construcción de iglesia y claustro continuaron durante gran parte del siglo XVII. Así, en 1634 se procedía a la erección del claustro bajo; en 1638 se elevaba el amachambrado de la cubierta; en 1646 se edificaba el ábside de la iglesia conventual, se elevaba el campanario y se abrían nuevas arcadas para alojar capillas laterales; por último, en 1670 era construído el claustro superior, que no se concluye hasta 1688. En la actualidad, el claustro tiene cuatro corredores en cuadro, cada uno con siete columnas toscanas y seis arcos de medio punto y algibe central. El claustro superior tiene seis ventanas recayentes sobre los arcos (hoy tapiados), sobre el cual -después de 1888- fue edificado el Noviciado de la Orden, que resulta ser una suerte de tercera planta.

En 1707 el Convento de Ntra. Sra. del Carmen sirvió temporalmente de cuartel a las tropas de Mahoni quienes, al parecer, no sólo relegaron a los frailes a un rincón del edificio, sino que deshicieron el bien nutrido archivo conventual y rapiñaron el abundante patrimonio artístico de la congregación. Años más tarde, en 1731, en el catálogo de los conventos de la provincia de Aragón y Valencia efectuado por el Provincial P. José Fuentes se señala para Caudete la presencia de 17 religiosos en total, ocho padres y nueve hermanos; información que se repite en las "Respuestas Generales del Catastro de Ensenada" (1750). En el reinado de Carlos III el hasta entonces Convento de Ntra. Sra. del Carmen es puesto bajo la protección de "O.N.S. Joseph", y que sirve de retiro a doce padres y nueve hermanos. Por último, en 1770 el monasterio contaba con 37 religiosos, que debían quedar reducidos a 13, con un total de rentas de 29.854 reales de vellón

En 1803 contaba el convento con un total de 15 religiosos; esto es: seis sacerdotes; dos coristas y siete legos. Un testimonio de la época afirma que "los religiosos de este Convento, a más del Oficio Divino, oración mental y misa conventual cantada diariamente, observan las abstinencias, ayunos y mortificaciones de la ley y todos los años tienen retiro espiritual de ejercicios; y con todo el ser corto el número de sacerdotes, se ocupan en cuanto pueden con esmero en confesar a los fieles y auxiliar a los enfermos, sin negarse jamás a estas santas fatigas por ser la población de 1500 vecinos y no haber otra comunidad que ésta en la población. Predican al pueblo en algunas festividades y algunas otras veces en el año". Superada la dura conmoción de la Guerra de la Independencia, la vida conventual no sufre alteración hasta el Trienio Constitucional (1820-1823). Según parece, el convento del Carmen fue uno de los primeros en ser suprimidos al carecer de los 24 religiosos que exigían los decretos desamortizadores del gobierno de Riego. Gran parte de sus conventuales pasaron a los monasterios de la Orden sitos en Valencia, Alicante y Orihuela; otros en cambio permanecieron junto a sus familias en la villa de Caudete asistiendo al servicio de la parroquia principal y las ermitas del término. En 1823 regresó la Comunidad carmelitana a su convento de San José, que no abandonó hasta el año 1836, con motivo de la ley desamortizadora de Mendizábal. Conforme con el decreto real de 25 de julio de 1835, serían suprimidos cuantos conventos no contaran con un número superior a doce religiosos; el de Caudete tenía once. Así pues, el Boletín Oficial de la provincia de Chinchilla de 14 de enero de 1838 decretaba la incautación de los bienes raíces del monasterio y los ponía a pública subasta. El proceso se dilató hasta los primeros meses de 1842 en que otro decreto de la Junta Superior de Ventas de Bienes Nacionales notifica al M. I. Ayuntamiento de Caudete la cesión del edificio del antiguo Convento del Carmen, con objeto de destinarlo a escuelas públicas de primeras letras y hospital; a tal efecto, se establece un plazo de seis meses para la conclusión del expediente. El 24 de marzo de 1843 el M.I. Ayuntamiento de Caudete toma posesión del edificio.

En 1887 las religiosas carmelitas calzadas del Convento de Onteniente escribieron repetidas veces al P. Comisario Borrás acerca de la posibilidad de restaurar el antiguo Convento de San José de Caudete. El Comisario tomó en consideración este asunto y al recibir a principios de 1888 una exposición firmada por el Clero y las Autoridades civiles de la población, el 5 de mayo se personó en Caudete para informarse mejor sobre el caso. Días más tarde, se dirigió a Orihuela para proseguir los trámites necesarios ante la Curia de la diócesis, obteniendo el 25 de junio de ese año un Real Decreto de erección. La llegada de la nueva Comunidad, procedente en su mayor parte del convento de Onda (Castellón), se produjo el 20 de agosto de 1888. Estaba formada por ocho religiosos, a los que se tributó una calurosa bienvenida por parte de la población. A finales de año, moraban entre las paredes del convento hasta 18 religiosos, que atendieron pronto a la renovación moral e instrucción del pueblo por el ejercicio del apostolado ministerial, el culto religioso y la predicación.

En 1902 los PP. Carmelitas establecieron en el edificio escuelas de primera y segunda enseñanza, a manera de un pequeño seminario. Las aulas permanecieron abiertas hasta 1927. El 13 de mayo de 1931 la Comunidad de PP. Carmelitas, por orden del alcalde D. Pedro Martí, desamparaba el antiguo Convento de San José. A los pocos días, el 15 de mayo, el Ayuntamiento en sesión de la Permanente, se declaraba posesionado del convento y lo destinaba a servicios municipales. El 22 de julio de 1936 parte del antiguo convento y toda la iglesia del Carmen fueron devorados por un incendio. Con él perecieron numerosas obras de arte de la escultura valenciana de los siglos XVII y XVII que enriquecían el patrimonio artístico de Caudete. De la iglesia sólo permanecieron en pie los muros de la fachada, el campanario y la sacristía. Durante la Guerra Civil el edificio se convirtió en almacén de abonos, prisión, cuartel de las Brigadas Internacionales y hospital de campaña. A principios de julio de 1939, el Provincial P. Espiridión María Cabrera, con su Definitorio, acordó que se recuperara de nuevo el edificio y al efecto designaron al P. Elías María Requena para que tomase posesión en nombre de la Provincia el solar y restaurara la iglesia y convento de Caudete. El P. Elías María Requena comenzó la reconstrucción del ala poniente del claustro, reforzó los muros del convento y las bóvedas del presbiterio y sacristía, que no se habían hundido. Después habilitó el antiguo refectorio para capilla interna, mientras se levantaba la derruida iglesia, que se abrió al culto público el 16 de julio de 1943. Por determinación de la Congregación Anual, celebrada el 2 de junio de 1954, quedó constituido el convento como Casa Noviciado el 4 de octubre de ese año. Mantuvo esa situación hasta 1966, en que pasó tal condición al convento de Onda, para recuperar por breve tiempo esa condición (1976-1977). Asimismo, entre los años 1960 y 1966 el convento del Carmen volvió a ser colegio de primera y segunda enseñanza.