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LEY 12/2003, de 10 de abril, de la Generalitat, sobre Perros de
Asistencia para
Personas con Discapacidades. [2003/4347]
Sea notorio y manifiesto a todos los ciudadanos, que las Cortes
Valencianas han
aprobado y yo, de acuerdo con lo establecido por la Constitución y el
Estatuto
de Autonomía, en nombre del Rey, promulgo la siguiente Ley:
PREÁMBULO
La Constitución Española, en su artículo 14, reconoce el derecho de
igualdad de
todos los españoles ante la ley, dirigiendo en su artículo 9.2 un
específico
mandato a todos los poderes públicos para promover las condiciones para
que la
libertad e igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean
reales
y efectivas y remover los obstáculos que impidan o dificulten su
plenitud. Por
su parte, el artículo 49 de la Constitución dirige un mandato a los
poderes
públicos para realizar una política de previsión, tratamiento,
rehabilitación e
integración de las personas con discapacidad a las que prestarán la
atención
especializada que requieran y los ampararán especialmente para el
disfrute de
los derechos que el título I de la Constitución otorga a todos los
ciudadanos.
En cumplimiento del mandato constitucional, el artículo 31.27 del
Estatuto de
Autonomía de la Comunidad Valenciana, aprobado mediante Ley Orgánica
5/1982, de
1 de julio, atribuye a la Generalitat competencias en materia de
"instituciones
públicas de protección y ayuda a minusválidos y demás grupos o
sectores
requeridos de especial protección, incluida la creación de centros de
protección, reinserción y rehabilitación". En análogo sentido,
el artículo
31.24 del Estatuto de Autonomía, de conformidad con las previsiones del
artículo 148 de la Constitución, otorga a la Generalitat la
competencia
exclusiva en materia de asistencia social.
En ejercicio de dichas competencias, se promulgó la Ley 5/1997, de 25
de junio,
por la que se regula el Sistema de Servicios Sociales en el ámbito de
la
Comunidad Valenciana, que contempla específicamente en su artículo 21
a las
personas con discapacidad, a las que otorga una especial protección
mediante la
promoción de actividades de prevención, tratamiento, asistencia y
rehabilitación, dirigidas a la consecución final del objetivo genérico
de su
integración social y laboral.
Con el fin de garantizar la accesibilidad al medio físico en
condiciones
tendentes a la igualdad de todas las personas, fueran cuales fueran sus
limitaciones y el carácter permanente o transitorio de éstas, las
Cortes
Valencianas, en mayo de 1998, promulgaron la Ley 1/1998, de 5 de mayo,
de la
Generalitat Valenciana, de Accesibilidad y Supresión de Barreras
Arquitectónicas, Urbanísticas y de la Comunicación. Dicha ley recoge
en el
capítulo III, de su título III, las disposiciones relativas al uso del
perro
guía, definiéndolo como aquel que ha adquirido las aptitudes
precisas para el
acompañamiento, conducción y auxilio de personas afectadas por
disfunciones
visuales totales o severas y garantizando la accesibilidad al
entorno de las
personas con discapacidad, que vayan acompañadas con perro guía
debidamente
acreditados, que podrán acceder a todos los lugares, alojamientos,
establecimientos, locales, transportes públicos y demás espacios de
uso público
en el ámbito de la Comunidad Valenciana.
No obstante las normas contenidas en la mencionada ley, en su
anteproyecto, el
perro guía fue considerado como acompañante de las personas con
discapacidad,
con independencia del tipo de discapacidad, porque se consideró
conveniente
ampliar el campo de los beneficiarios a otro tipo de deficiencias y no
restringirlo a las visuales. Sin embargo, en el proceso conducente a la
aprobación de la ley desapareció esta concepción amplia quedando
reducido a la
problemática visual.
Transcurridos cuatro años desde la aprobación de la mencionada ley, y
una vez
probadas las aptitudes de los perros de asistencia en orden a facilitar
la
autonomía, no sólo de las personas con discapacidad visual, sino también
de
personas afectadas por otras discapacidades, se hace conveniente
retomar el
concepto de perro guía o de asistencia, y hacer extensivo su uso a
personas con
diferentes discapacidades para las que puede ser útil disponer de un
perro que
facilite su autonomía y sirva de ayuda en la vida cotidiana,
colaborando en la
eliminación de las posibles barreras a las que la persona deba
enfrentarse.
Por todo lo dicho anteriormente, y con el fin de promover las
condiciones y
remover los obstáculos para que la libertad y la igualdad del individuo
y de
los grupos en que se integran sean reales y efectivas, así como
facilitar la
participación de todos los ciudadanos en la vida política, económica,
cultural
y social de la Comunidad Valenciana, todo ello de acuerdo con el
principio
rector de la política social, dispuesto en al artículo 49 de la
Constitución
española, en orden a lograr la integración social de las personas con
discapacidad para que disfruten de los mismos derechos que el resto
de los
ciudadanos, la presente ley viene a garantizar el acceso a los
lugares,
alojamientos, establecimientos, locales y transportes públicos o de uso
público
a todas las personas con discapacidad que vayan acompañadas de perros
de
asistencia debidamente acreditados como tales.
Dos son los capítulos de la presente ley: el capítulo I, relativo a
las
disposiciones generales, contiene, entre otros aspectos, los relativos a
las
condiciones y requisitos que deberán reunir los perros de asistencia,
el
derecho de acceso y sus límites, así como el derecho a deambular y
permanecer
en los lugares, alojamientos, establecimientos, locales y transportes públicos
o de uso público de las personas con discapacidad acompañadas de perro
de
asistencia. El capítulo II, contiene el régimen sancionador para el
efectivo
cumplimiento de los derechos reconocidos en la presente ley.
Por último, hay que señalar que, consciente la Generalitat de la
existencia de
perros abandonados en el seno de nuestra Comunidad, se prevén campañas
de
adiestramiento como perros de asistencia en centros oficialmente
homologados al
respecto, de perros que se hallen en los servicios municipales de perros
abandonados, o se encuentren protegidos por asociaciones protectoras de
animales.
CAPÍTULO I
Disposiciones Generales
Artículo 1. Objeto
1. Mediante la presente ley se reconoce y garantiza a toda persona
con
discapacidad visual, auditiva, locomotriz o de cualquier otra índole,
total o
parcial, que tenga necesidad o sea recomendable el uso de perro de
asistencia,
el derecho al acceso, deambulación y permanencia junto con este, a
todos los
lugares, alojamientos, establecimientos, locales, demás espacios de uso
público
y transportes públicos o de uso público, de acuerdo con lo establecido
en los
artículos siguientes.
2. La presente ley será de aplicación en la Comunidad Valenciana.
3. Todas las personas con discapacidades que vayan acompañadas de perro
de
asistencia, pueden acceder, deambular y permanecer de acuerdo con lo
establecido en esta ley en condiciones de igualdad con el resto de la
ciudadanía.
4. El derecho de acceso, deambulación y permanencia, reconocido en este
artículo, se entenderá integrado por la constante presencia del perro
de
asistencia junto al usuario, sin traba que pueda llegar a producir
interrupción
en la permanencia o distancia, en la asistencia.
5.- El ejercicio del derecho de admisión únicamente quedará
condicionado y
limitado por las prescripciones de esta ley.
6.- El acceso del perro de asistencia a los lugares mencionados
anteriormente
no supondrá para su usuario ningún gasto adicional, salvo que
tal gasto
constituya la prestación de un servicio específico económicamente
evaluable.
Artículo 2. Lugares, establecimientos y transportes
A los efectos de lo establecido en el artículo anterior, tendrán la
consideración de lugares, públicos o de uso público:
1. Lugares, locales y establecimientos públicos:
a) Los lugares, locales e instalaciones sujetos a la normativa vigente
en la
Comunidad Valenciana reguladora de espectáculos públicos y actividades
recreativas.
b) Los pasos de peatones, peatonales o de disfrute peatonal exclusivo o
semipeatonal, así definidos por la normativa urbanística vial
aplicable en cada
momento.
c) Los lugares de esparcimiento al aire libre, tales como parques,
jardines y
otros espacios de uso público.
d) Los centros de ocio y tiempo libre.
e) Las residencias, hogares, clubes para la atención a la tercera edad,
pisos
tutelados, centros de recuperación y asistencia a personas con
deficiencia
física y/o psíquica y los establecimientos similares, sean de
titularidad
pública o privada.
f) Los centros oficiales de toda índole y titularidad, cuyo acceso no
se
encuentre prohibido o restringido al público en general.
g) Los centros de enseñanza de todos los niveles y grados, modalidades
y
especialidades.
h) Los centros sanitarios, asistenciales y socio/asistenciales, públicos
y
privados.
i) Las instalaciones deportivas públicas.
j) Los centros religiosos.
k) Los museos, bibliotecas, salas de cine, de exposiciones y
conferencias.
l) Los almacenes, establecimientos mercantiles y centros comerciales.
ll) Las oficinas y despachos de profesionales liberales.
m) Los edificios y locales de uso público o de atención al público.
n) Los espacios de uso general y público, de las estaciones de autobús,
ferrocarril, aeropuertos, puertos y paradas de vehículos ligeros de
transporte,
cualquiera que fuera su titularidad.
o) Los establecimientos turísticos y hoteleros, albergues, campamentos,
etc.
destinados a proporcionar, mediante precio, habitación, residencia,
comidas y
bebidas a las personas, cualquiera que sea su denominación, y cualquier
otro
lugar abierto al público en el que se presten servicios directamente
relacionados con el turismo.
p) En general, cualquier otro lugar, local o establecimiento de uso público
o
de atención al público.
En el caso de que la distribución o infraestructura de los edificios e
instalaciones enunciadas no permitan el adecuado desenvolvimiento a las
personas con discapacidad, acompañadas de perros de asistencia, se
procurará,
cuando ello sea posible, un recorrido alternativo en el cual quede
resuelta la
eliminación de las barreras arquitectónicas.
2. Transportes públicos: todo medio de transporte colectivo, de
titularidad
pública o de uso público, y los servicios urbanos e interurbanos de
transportes
de viajeros, sometidos a la competencia de la Comunidad Valenciana.
3. En los anteriores supuestos, la persona discapacitada, acompañada de
perro
de asistencia, tendrá preferencia en la reserva de asiento más amplio,
con
mayor espacio libre en su entorno o adyacente a un pasillo, según el
medio de
transporte de que se trate.
4. En los servicios urbanos e interurbanos de transporte en automóviles
ligeros, el perro de asistencia irá preferentemente en la parte trasera
del
vehículo, a los pies de la persona con deficiencias visuales o con
discapacidad, y ocupará plaza en el cómputo de las autorizadas para el
vehículo. No obstante, y a elección de las personas usuarias de perros
de
asistencia, se podrán ocupar asientos delanteros, teniendo el perro a
sus pies,
especialmente en los trayectos de largo recorrido.
5. Las zonas municipales reservadas a esparcimiento de perros, deberán
contar
con una entrada lisa, a nivel de acera o bien de una rampa con
barandilla, así
como de una plaza de aparcamiento para discapacitados cerca del acceso a
esta
zona.
Artículo 3. Definición del perro de asistencia
1. Se considera perro de asistencia aquel que, habiendo sido
adiestrado en
centros especializados oficialmente reconocidos, haya concluido su
adiestramiento y adquirido así las aptitudes necesarias para el acompañamiento,
conducción y auxilio de personas con discapacidad, debiendo estar
acreditados e
identificados de la forma establecida en los artículos 4 y 6 de esta
ley.
2. Cuando se use el término perro de asistencia, en los diferentes
artículos de
esta ley , se entenderá referido a todos aquellos a que alude la
siguiente
catalogación, independientemente de la especialidad para que hayan sido
entrenados.
a) Perros para personas afectadas por disfunciones visuales, totales o
severas.
b) Perros para personas sordas o con problemas de audición, totales o
severos.
c) Perros de asistencia son los que utilizan todas las personas que
sufren
cualquier minusvalía que no sea auditiva o visual.
d) Perros incluidos en los proyectos de terapia asistida con animales de
compañía, destinados a visitas a hospitales, centros geriátricos,
pisos
tutelados, centros de discapacitados, viviendas particulares, etc.
3. Una vez reconocida la condición de perro de asistencia, se mantendrá
a lo
largo de su vida, salvo prescripción sanitaria.
Artículo 4. La acreditación
Todo perro de asistencia deberá ser acreditado por la Generalitat,
bien
directamente, bien a través de una Entidad pública o privada. La
acreditación
se concederá previa comprobación de que el perro reúne las
condiciones
higiénico-sanitarias, de adiestramiento y de aptitud para paliar los
efectos de
la discapacidad de su propietario.
El procedimiento para la acreditación de los perros de asistencia se
regulará
reglamentariamente.
Artículo 5. Reconocimiento
1. La condición de perro de asistencia se reconocerá, y procederá a
su
acreditación siempre que se justifique:
a) Que haya sido entrenado para los fines señalados en el artículo 3
en un
centro oficialmente autorizado para la práctica de perros de
asistencia.
b) Que cumple la normativa sanitaria vigente y lo previsto en el artículo
7 de
esta ley.
c) Que está vinculado a un trabajo de asistencia y a la persona que lo
usa para
los fines previstos en la presente ley.
d) Que ayude a paliar los efectos de la discapacidad de su propietario.
2. El reconocimiento de la condición de perro de asistencia se efectuará
por el
órgano o entidad competente para su acreditación y se mantendrá
durante toda la
vida del animal, con las excepciones señaladas en esta ley.
Artículo 6. Identificación
Los perros de asistencia se hallarán identificados como tales en todo
momento,
mediante la colocación, en cualquier lugar y de forma visible, del
distintivo
correspondiente contemplado en el anexo II de la Ley 1/1998, de 5 de
mayo, de
la Generalitat Valenciana, de Accesibilidad, y Supresión de Barreras
Arquitectónicas, Urbanísticas y de la Comunicación.
También deberán estar identificados permanentemente mediante
microchip, en las
condiciones establecidas por la Ley de Protección de Animales de Compañía
y sus
disposiciones de desarrollo.
El usuario del perro de asistencia, previo requerimiento de la autoridad
competente o del responsable o empleado del servicio correspondiente,
deberá
exhibir la documentación acreditativa de las condiciones sanitarias que
se
mencionan en el artículo siguiente.
Artículo 7. Condiciones sanitarias
1. Sin perjuicio de cumplir las condiciones higiénicos sanitarias a las
que se
hallen sometidos como animales domésticos, los perros de asistencia
deberán
cumplir las siguientes:
a) Tras una inspección clínica se demuestre que no padece ninguna
enfermedad
transmisible al hombre, entendiendo por tales las incluidas en el cuadro
de
antropozoonosis vigente en cada momento.
b) Estar vacunado contra la rabia, con la periodicidad requerida;
recibir
tratamiento periódico contra la equinococosis; estar exento de parásitos
internos y externos, y haber dado resultado negativo en las pruebas de
leishmaniasis, leptospirosis y brucelosis.
c) Todas aquellas que reglamentariamente se determinen.
2. Los propietarios o poseedores de estos animales quedan obligados al
cumplimiento de las condiciones referidas en el número anterior que se
acreditarán mediante certificación de veterinario en ejercicio.
3. Para mantener la condición de perro de asistencia, será necesario
un
reconocimiento periódico anual, debiéndose acreditar en el mismo el
cumplimiento de las condiciones a que se refiere este artículo.
Artículo 8. Pérdida de la condición de perro de asistencia
1. El perro de asistencia perderá su condición de tal por alguno de
los
siguientes motivos:
a) Por dejar de estar vinculado a una persona con deficiencia visual o
discapacidad.
b) Por manifiesta incapacidad en el desempeño de las funciones para las
que fue
instruido.
c) Por manifestar comportamiento agresivo.
d) Por incumplir las condiciones referidas en el artículo anterior.
e) Por dejar de ayudar a paliar los efectos de la discapacidad de su
propietario.
f) Por incumplir la persona usuaria las obligaciones previstas en el artículo
10 de esta ley.
2. Para apreciar 1as causas contenidas en las letras b), c), y d) del número
anterior se requerirá informe/certificado de veterinario en ejercicio.
3. La pérdida de la condición de perro de asistencia, se declarará
por el mismo
órgano o entidad que la otorgó, quien procederá igualmente a la
revocación de
la acreditación.
4. Igualmente, cuando se valore que alguno de los motivos anteriormente
señalados pueda tener carácter temporal, se determinará la suspensión
provisional de la condición de perro de asistencia por un período máximo
de
seis meses. Transcurrido dicho plazo sin que se haya subsanado la
situación, se
procederá a declarar la pérdida de la condición de perro de
asistencia.
Artículo 9. Derecho de acceso y sus límites
1. El derecho de acceso a que se refiere el artículo 1 de esta ley
comprende,
también, el de deambular y permanecer en los lugares allí señalados,
así como
la permanencia ilimitada y constante del perro de asistencia junto al
usuario.
Los derechos y obligaciones que la presente ley reconoce e impone a
las
personas con discapacidades son extensivos, igualmente, a los
instructores de
los centros de entrenamiento, mientras realicen las funciones de
preparación de
los perros de asistencia o de adaptación al usuario.
2. No obstante lo dispuesto en el número anterior, el usuario del perro
de
asistencia no podrá ejercitar los derechos reconocidos en esta ley,
cuando
concurra alguna de las siguientes circunstancias:
a) En caso de grave peligro inminente para el usuario, para tercera
persona o
para el propio perro de asistencia.
b) Cuando el animal presente síntomas de enfermedad, exteriorizados de
forma
alternativa o acumulada mediante signos febriles, alopecias anormales,
deposiciones diarreicas, secreciones anormales, señales de parasitosis
cutáneas, heridas que por su tamaño o aspecto supongan un presumible
riesgo
para las personas o se evidencie la falta de aseo o de atención.
Artículo 10. Obligaciones de la persona usuaria
1. La persona usuaria de un perro de asistencia deberá cumplir con las
obligaciones que señala la normativa vigente y, en particular, con las
siguientes:
a) Mantener al perro junto a sí, con la sujeción en su caso necesaria,
en los
lugares, establecimientos y transportes a que se refiere esta ley.
b) Llevar identificado de forma visible al perro de asistencia, de
acuerdo con
lo previsto en el artículo 5 de ésta ley.
c) Llevar consigo y exhibir la documentación sanitaria del perro de
asistencia,
cuando sea requerido para ello.
d) Utilizar al perro de asistencia para aquellas funciones para las que
fue
entrenado.
e) Cumplir las normas de higiene y seguridad en los lugares públicos o
de uso
público, en la medida en que su deficiencia visual o discapacidad le
permita.
f) Cumplir y hacer cumplir los principios de respeto, defensa y protección
del
animal destinado a su asistencia.
g) Cumplir, con puntualidad y atención las normas rectoras de la pacífica
convivencia en grupo, a tenor de las específicas circunstancias
concurrentes en
cada concreto lugar y momento.
h) Cuidar con diligencia extremada la higiene y sanidad del perro de
asistencia.
i) Garantizar el adecuado nivel de bienestar del perro de asistencia ,
cumpliendo para ello los requisitos de trato, manejo y etológicos que
les
proporcionen una buena calidad de vida.
2. El usuario del perro de asistencia, como responsable de su correcto
comportamiento, deberá mantener suscrita una póliza de
responsabilidad civil
para afrontar eventuales daños a terceros ocasionados por el animal.
CAPÍTULO II
Régimen sancionador
Artículo 11. Infracciones
El incumplimiento o inobservancia de lo dispuesto en la presente ley y
en su
normativa de desarrollo, en relación con los lugares, alojamientos,
establecimientos, locales y transportes, constituye infracción
administrativa y
será sancionado conforme se dispone en esta ley.
Artículo 12. Responsabilidad
1. Son sujetos responsables de las infracciones administrativas las
personas
físicas o jurídicas que realicen, directa o indirectamente, las
acciones u
omisiones tipificadas como tales en la presente ley.
2. Serán responsables solidarios las personas que organicen o exploten
realmente las actividades o los establecimientos y las personas
titulares de la
correspondiente licencia o, en su caso, la entidad pública o privada
titular
del servicio o responsable del mismo.
Artículo 13. Clasificación de las infracciones
Las infracciones establecidas en la presente ley se clasifican en leves,
graves
y muy graves.
1. Son infracciones leves:
a) La exigencia de abono de cantidades por el acceso de los perros de
asistencia, en los términos establecidos en la presente ley.
b) Todas las conductas que dificulten el ejercicio de los derechos
reconocidos
en la presente ley.
2. Son infracciones graves:
a) El infringir los derechos reconocidos en la presente ley en cuanto a
lugares, alojamientos, establecimientos, locales y transportes de uso público
que sean de titularidad privada.
b) La comisión de tres faltas leves, con imposición de sanción por
resolución
firme en un período de dos años.
3. Son infracciones muy graves:
a) El infringir los derechos reconocidos en la presente ley en relación
con los
lugares, alojamientos, locales y transportes públicos de uso público
que sean
de titularidad pública.
b) La comisión de tres faltas graves, con imposición de sanción por
resolución
firme en un período de dos años.
Artículo 14. Sanciones y graduación
1. Las infracciones previstas en la presente ley, serán sancionadas con
arreglo
a la siguiente escala:
a) Las leves, con multa de 30 hasta 300 euros.
b) Las graves, con multa de 300,1 hasta 3.000 euros.
c) Las muy graves, con multa de 3.000,1 hasta 12.000 euros.
2. Para la graduación de las sanciones se tendrán en cuenta, además
del
principio de proporcionalidad:
a) La existencia de intencionalidad o negligencia en el sujeto
infractor.
b) La importancia de los perjuicios causados
c) La reincidencia o reiteración
d) La trascendencia social de la infracción
3. La imposición de cualquier sanción prevista en esta ley no excluye
la
responsabilidad civil y penal y la eventual indemnización de daños y
perjuicios
que puedan corresponder al sancionado.
Artículo 15. Procedimiento
Para las sanciones e infracciones previstas en la presente ley, se
aplicará el
procedimiento sancionador regulado por la Ley de Régimen Jurídico de
las
Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, en
relación
con el Real Decreto 1398/1993, de 4 de agosto, por el que se aprueba el
Reglamento del Procedimiento para el Ejercicio de la Potestad
Sancionadora.
Artículo 16. Órganos competentes
La incoación y resolución de los procedimientos sancionadores por la
comisión
de infracciones establecidas en la presente ley, corresponderá a la
secretaria
general de la conselleria con competencias en materia de asistencia y
servicios
sociales. En la resolución de los citados expedientes se tendrán en
cuenta los
informes que puedan presentar las distintas consellerias afectadas por
razón de
la materia.
Artículo 17. Prescripción
Las infracciones administrativas establecidas en la presente ley
prescribirán
una vez transcurrido el período de tiempo que para cada una de ellas se
señala
a continuación, a contar desde la fecha de su comisión:
a) Las leves, a los seis meses.
b) Las graves, al año.
c) Las muy graves, a los dos años.
Artículo 18. Prescripción de las sanciones
Las sanciones reguladas en la presente ley prescribirán una vez
transcurrido el
período de tiempo, que para cada una de ellas se señala, a continuación,
a
contar desde el día siguiente a aquel en que adquiera firmeza la
resolución
por la que se impone la sanción:
a) A los seis meses, las impuestas por infracciones leves
b) Al año, las impuestas por infracciones graves.
c) A los dos años, las impuestas por infracciones muy graves.
DISPOSICIONES ADICIONALES
Primera. Campañas Informativas
Con el fin último de lograr que la integración social de las personas
con
deficiencia visual o discapacidad acompañadas de perro de asistencia
sea total
y efectiva, el Gobierno Valenciano promoverá y llevará a cabo campañas
informativas orientadas de manera especial a sectores como la hostelería,
comercio, transporte y servicios públicos y otras educativas dirigidas
a la
población en general.
Segunda. Campañas de adiestramiento para perros abandonados
El Consell de la Generalitat, junto con la entidades locales,
promoverá y
llevará a cabo campañas de adiestramiento como perros de servicio, en
centros
oficialmente homologados al respecto y radicados en el seno de la
Comunidad
Valenciana, de perros que se hallen en los servicios municipales de
perros
abandonados, o se encuentren protegidos por asociaciones protectoras de
animales, y las características del perro permitan su adiestramiento
como
perros de asistencia.
Tercera. Adaptación del importe de las sanciones
El Consell de la Generalitat podrá, mediante decreto, proceder a
actualizar el
importe de las sanciones previstas en ésta ley en proporción a la
variación
experimentada por el Índice de Precios al Consumo.
Cuarta. Reconocimiento como perros de asistencia
En el ámbito de la Comunidad Valenciana, tendrán la condición de
perros de
asistencia todo aquel del que se acredite haber sido reconocido como tal
por la
administración pública correspondiente, o conforme a las normas que
rijan en el
lugar de residencia del usuario.
DISPOSICIÓN TRANSITORIA
Los perros de asistencia existentes en la actualidad, deberán adecuarse
a los
requisitos de reconocimiento e identificación previstos en esta ley,
dentro del
plazo de seis meses a partir del desarrollo reglamentario de ésta ley.
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
Quedan derogados los artículos 26, 27 y 28 de la Ley 1/1998, de 5 de
mayo, de
la Generalitat Valenciana, de Accesibilidad y Supresión de Barreras
Arquitectónicas, Urbanísticas y de la Comunicación.
DISPOSICIONES FINALES
Primera. Adaptación de las ordenanzas municipales
Las entidades locales, en el ámbito de sus respectivas competencias,
adaptarán
sus ordenanzas municipales sobre la materia a las normas contenidas en
la
presente ley, en el plazo de seis meses a partir del desarrollo
reglamentario
previsto en esta ley.
Segunda. Desarrollo reglamentario
Se faculta al Consell de la Generalitat para que, en el plazo de un año,
dicte
cuantas disposiciones reglamentarias sean necesarias para el desarrollo
y
ejecución de esta ley.
Tercera. Entrada en vigor
La presente ley entrará en vigor a los tres meses de su publicación
en el Diari
Oficial de la Generalitat Valenciana.
Por tanto, ordeno que todos los ciudadanos, tribunales, autoridades y
poderes
públicos a los que corresponda, observen y hagan cumplir esta Ley.
Valencia, 10 de abril de 2003
El presidente de la Generalitat Valenciana,
JOSÉ LUIS OLIVAS MARTÍNEZ
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