Y ahora toca al Sr. Sofrito que me trae frito. Me importa un "güevo" que se entere por Internet, pero este pájaro no llega a Semana Santa en GASAJE

        A este impresentable lo contraté a través de una agencia de empleo. De esas que hay para altos ejecutivos. Me mandaron su historial y me encandiló. Es decir; me engañaron miserablemente. Era un historial propio de un Jefe de Estado o poco menos. "Ejecutivo muy brillante -joerrr será por la gomina del pelo-, agresivo, mentón prominente, quijada como la de una mula minera, elegante hasta decir basta. Muy relacionado. Varios masters en Universidades extranjeras. Asesor de presidentes de Repúblicas latinoamericanas, conocedor del mercado de plátanos de Guatemala, etc. etc. Así ..... 13 folios !!!!- Idiomas : Caló, cheli, bable, batusa y algo de castellano.

        Necesitaba a alguien que estuviese muy relacionado. Que me presentase a políticos, a las autoridades eclesiásticas, que me introdujera en los cenáculos de las altas finanzas. Y coñooooooooo ...... me fué a caer a mí que veo crecer la hierba, este grandísimo indocumentado.

En tres meses no levantó un gatu pol`rabu. Se pasó todo ese tiempo en el despacho haciendo plannigs, simulaciones de econometría, haciendo ver que hablaba con diversos embajadores, bebiendóme toda la sidra que tenía debidamente escondida y creo, sustrayéndome todo el "compango" de mi despensa de la finca particular. Hasta que no tomó el mando Vanesita, las morcillas y el pantrucu, desaparecían como por arte de magia.

Pues bien. Al cabo de cuatro meses y después de muchísimas gestiones, me organiza una reunión con un alto político de la comunidad autónoma, con el objeto de ver si todos los envíos de los diferentes organismos, se hacían por GASAJE. Me puse mis mejores galas, quité la cinta de la frente, bajé las puntas del pelo en Carrascal, me eché unas gotas de Nenuco, y compré un paquete de Winston, dejando la apestosa picadura para otro día. Los políticos de cierto nivel, son muy mirados y tenía que causarle buena impresión.

        Quedamos en vernos en una cafetería de Avilés y allí le encontré. Coñoooooo qué tipo más raro. Por más que hacía memoria, nunca lo había visto en los "papeles", ni tampoco en la televisión autonómica. Era pequeñu, narizón y con unos pantalones acampanados, quince centímetros por encima de los zapatos y no traía corbata. Pero ...... que labia !!. Hablaba, más que calla un muertu. Que sí el organismo tal, que si la consejería cual, que si la ayuda a la empresa asturiana, que si el fomento de las altas tecnologías, que si tal ... que si cual.

        Así nos dieron las dos de la tarde. Nos fuimos hasta San Juan de la Arena y allí comimos. La firgennnnnnnnnn .... que saque !!. Tres raciones de angulas, dos raciones de chopa a la sidra, una de calamares en su tinta, cuatro raciones de tarta y se bebió tres botellas de vino de La Rioja. Se tomó café, fumó un Montecristo del 1 y se bebió en chupitos, toda la cosecha de manzana del año. El caso es, que cojió un pedo descomunal.


Dijo que era aficionado al flamenco y se puso a bailar sevillanas con la bragueta abierta, hasta que cayó en un duernu de echar sidra, y se puso hecho un "nazareno". Colillas pegadas al culo. La culera húmeda de sidra, con un "tufu" de tirar pa´trás !!. Algo inenarrable. Y diciendo ...... me "faaaaaaalooooooo ....... eeeeeeeeee .... moooooooolineeeeeeeetteeee, caguuuuuuuuuunnnnnnnn la maaaaaaaaaaaaaaaa queeeeee meeeeee pariiiooooó". Una vez recuperado un poco, se junto con otro sujeto que estaba poco más o menos como él, o posiblemente en peores condiciones, y no se les ocurre otra cosa, que en el patio del restaurante, hacer una apuesta de haber quien mexiaba (orinar), más largo. Bueno ..... aquello fué un espéctaculo lamentable. Vinieron los guindillas y allí me entero que el alto funcionario, era concejal del grupo mixto, en el ayuntamiento de una pequeña villa costera asturiana. Donde le habían inhabilitado últimamente por tres meses, por haber llamado al alcalde cornudo y babayu y a su señora foca apestosa.

        No había ser humano que lo sacara de allí. Me puso de mala leche, le arreé dos patadas en el culo y le mandé que se sentara. Fuí hasta el coche, saqué del maletero el carrillo que tengo para el perro de caza y cojí al concejal y le metí en él, tras ímprobos esfuerzos. Le amarré bien para que no se tírase en marcha y le llevé a su domicilio cuya dirección me fué facilitada por el dueño del restaurante.

Vivía en Pravia. En un séptimo piso. El ascensor averiado. Cuando lo saqué del carrillo estaba cocidu del calor. A trancas y barrancas pude subirle hasta su piso. Toqué el timbre y salió una paisanona fumando un Ducados, con una bata "boatiné" morada, los calcetos caídos y unas zapatillonas del siglo XIX y arrascándose el culo con profusión y alevosía.

Comenzó a insultar al políticu, y le echaba en cara que no había ido a recoger a los niños al colegio, por lo que ella no había podido ir a la peluquería a hacerse la permanente y después ir a Avilés a jugar al bingo. Una vez depositado en el felpudo y cuando me iba a marchar la marujona me dijo que esperase un momento, cosa que hice. Coñoooooooo ..... mejor hubiera hecho echar a correr escaleras abajo. Regresó en un instante con un enorme sartén de hierro colado y me atizó dos sartenazos que me dejaron KO. y que en una semana no fuí capaz de razonar como es debido.


        Ese fué mi primer contacto con un político y creo que será el último. Salvo honrosísimas excepciones -pocas-, todos son como el que retrata el genial FORGES

Y sólo me queda decir bien alto y con absoluta convinción :

Cristino ... Sanijuela ..... CABRÓN !!