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Santa María de Bendones San Esteban de Sograndio San Juan de Priorio San Pedro de Nora Santa Cristina de Lena Santo Adriano de Tuñón Santianes de Pravia San Salvador de Valdediós San Salvador de Priesca Santiago de Gobiendes
Situada en el concejo de Las Regueras, a doce kilómetros de Oviedo, en dirección a Trubia, en la ribera del río Nora, próximo ya a su confluencia con el Nalón. Por este pequeño concejo discurría la antigua calzada romana de Astúrica (Astorga) a Lucus Asturum (Lugo de Llanera). En 1936, fué incendiada y derruída en parte, iniciándose, en 1940, los primeros trabajos de reconstrucción y restauración por el arquitecto Luis Menéndez Pidal, intervención que se prolongará, en diversas fases, hasta los años setenta. La iglesia de San Pedro de Nora no es mencionada por las crónicas medievales hasta el siglo X, en la extensa donación que el rey Alfonso III el Magno y su esposa doña Jimena realizan a la catedral de San Salvador de Oviedo, en fecha 20 de enero de 905. La confimación de la donación es recogida, en el siglo XII, por el obispo don Pelayo, en el Liber Testamentorum "/.../ ecclesiam Sancti Petri de Nora cum suis adiacenciis" (Fol. 19 vº A).
El templo de San Pedro de Nora mantiene la planta basilical que predomina en la tipología de las iglesias asturianas : nave central de 11 m. de longitud y 4,70 de ancho separada de las naves laterales, de 2,30 m. de ancho, por arquerías con arcos de medio punto peraltados, aparejados en ladrillo y apoyados en capiteles imposta con decoración moldurada que, en número de cinco, descansan sobre tres pilares exentos de sección cuadrada, de 6,60 m. de lado, hechos de sillarejo y con basas igualmente moldurada. La altura de los pilares es de unos 3,60 m. La nave central, de 11 m. de altura, está rematada con techumbre de madera a dos vertientes, quedando iluminada mediante tres ventanales simétricamente dispuestos con los ejes de las arquerías, y la apertura de un gran ventanal abierto en el muro occidental que ilumina, con tamizada luz filtrada por modernas celosías, todo el espacio de la nave. Al este, se abre la cabecera tripartita. Los tres ábsides conservan configuración rectangular y están cubiertos por bóveda de cañón, apoyada en una línea de imposta moldurada, de características afines a la de Santullano. Las capillas de comunican entre sí por una puerta de arco de ladrillo que se abre en cada uno de los dos muros divisores.
La iglesia tenía adosados, a las fachadas meridional y septentrional, dos recintos cuya ubicación es característica de la tipología arquitectónica asturiana. Las habitaciones conservaban dos pisos, como así se puede constatar por la presencia de dos huecos superpuestos en los paramentos. En la actualidad, no permanece ninguno de los recintos, si bien se conservan restos del arranque de sus muros en ambos lienzos. Recientes excavaciones (ADAN-MARTINEZ, 1991) han permitido delimitar el dimensionado de la planta de la habitación norte : 4,60 m. de longitud por 4 m. de ancho, siendo, supuestamente, semejante a su simétrica en el lado meridional.
Al exterior, la iglesia de San Pedro de Nora recurre al empleo de técnicas ya utilizadas en las iglesias alfonsíes de Santullano y Santa María de Bendones. Así, el aparejo de sus muros está configurado por sillarejo, cuidándose la fábrica de forma especial en las esquinas, formadas por grandes sillares escuadrados, colocados a soga y tizón. En los vanos rectangulares se utiliza el dintel, formado por una pieza monolítica calcárea, emplazada bajo un arco de descarga con dovelaje de ladrillo. Al igual que en Santullano, y que en la iglesia de San Tirso, se recurre a las ménsulas, o modillones, sobre los cuales descansan los aleros de las cubiertas. De gran tamaño, están rematadas, en sus extremos, de forma semicircular, conservando una decoración con un típico dibujo estriado. En la parte del perímetro del edificio, y como refuerzo tectónico, se elevan, de forma alternada, estribos o contrafuertes, formados por sillares escuadrados.
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