Pertenece este interesante templo al estilo prerrománico asturiano. Tuvo muchas reformas, prolongándose el templo en la cabecera y en los pies, pero conserva el cuerpo central del primitivo edificio, así como las capillas N. Y S.
Con toda seguridad puede datarse a finales del siglo IX, ya que figura donado por Ordoño II a la Iglesia de Oviedo en el año 921. Tiene cabecera tripartita y rectangular, aunque la capilla central fué reformada, ampliándola.
Las cubiertas son de bóveda de medio cañón en las capillas, y en las naves -también ampliadas por los pies- son de madera.
Conserva magníficos capiteles en los apoyos de los tramos de separación de las naves. En uno de los muros de la capilla central se conserva el primitivo ventanal, correspondiente a la cámara alta situada sobre los ábsides.
En un desván de la casa rectoral existen varios capiteles primitivos,
primorosamente exornados, que corresponden en su mayoría a ventanas, o la
arquería ciega que exornaría a la Capilla Central.
Restaurada de manera ejemplar recientemente, recuperándose entre otras
cosas la altura de la nave Sur y rebajándose también al lugar primitivo el
pavimento, poniéndose al descubierto las basas antes semiocultas. También
se rescató la situación real del antiguo muro cabecero del ábside central.
El templo estuvo decorado con pinturas murales al fresco y, aunque
éstas han desaparecido, aún hay pequeños restos que permiten asegurarlo.